lunes, 20 de marzo de 2017

Promesas del Sagrado Corazón de Jesús

LAS DOCE PROMESAS
DEL SAGRADO CORAZÓN
DE JESÚS A QUIEN SEA
SU FIEL Y DEVOTO SEGUIDOR
Sagrado Corazón de Jesús

Meditaciones


1-   LES DARÉ TODAS LAS GRACIAS NECESARIAS PARA SU ESTADO DE VIDA: y es que Dios, en su infinita misericordia se digna otorgarnos las gracias que sean necesarias para que lo que nos corresponde hacer lo hagamos con su ayuda y lo hagamos bien. Un padre de familia recibe las gracias necesarias para ser un buen padre de familia, y no solo un buen padre de familia, sino un padre de familia santo, que con su vida da ejemplo a sus hijos. De igual manera todos los estados o situaciones en los que se pueda ver comprometido el hombre, allí el Sagrado Corazón de Jesús actúa para que con su gracia ese trabajo, esa misión, ese compromiso adquirido pueda llevarse a cabo felizmente y de esa manera se dé gloria y alabanza a Dios. Los estudiantes de especial manera deben confiar los estudios al Sagrado Corazón de Jesús para que obtengan la gracia del entendimiento, ciencia e inteligencia, de manera que la formación sea la más idónea para servir a un mundo tan necesitado de profesionales con ética cristiana.

2-   LES DARÉ PAZ A SUS FAMILIAS: la paz, que es un don de Dios, está siendo necesitada abundantemente en nuestra sociedad, pero principalmente en las familias, que son la célula de la misma sociedad, y es que un corazón humano que decida ser devoto del Sagrado Corazón de Jesús indiscutiblemente buscará actuar y tener los mismos sentimientos de este Santo Corazón. El mismo Señor nos dice aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y estas son las dos virtudes principales por las cuales puede fomentarse el don de la paz en medio de las familias y de la sociedad: humildad y mansedumbre, como las de Cristo. Que procuremos en medio de nuestros días buscar la paz verdadera en Cristo Jesús.

3-   LOS CONSOLARÉ EN TODAS SUS PENAS: el mismo amor del Señor es el que nos promete consolarnos en todas nuestras penas. La tristeza, el desaliento, el desánimo pueden tener sus motivos en la vida del hombre, pero de igual manera vale afirmar que no hay motivos para vivir todo el tiempo con estos sentimientos tan normales pero a la vez tan negativos, pues el cristiano tiene la certeza de que su Dios está vivo y lo acompaña siempre, por eso la presencia del Sagrado Corazón de Jesús en la vida de un devoto debe ser suficiente para sentirse consolado por el Señor, que ha abierto su Corazón Santísimo a los corazones corrompidos de la humanidad pecadora. Que busquemos ser consolados por el Sagrado Corazón de Jesús, que sabe consolar y que nos manda al Consolador.

4-   SERÉ SU REFUGIO DURANTE LA VIDA Y SOBRE TODO A LA HORA DE LA MUERTE: esta cuarta promesa del Sagrado Corazón de Jesús tiene estrecha relación con la promesa número doce, ya que Jesús promete ser el refugio seguro a la hora de la muerte, es decir, el devoto no morirá sin haber sido absuelto por un sacerdote, lo que significa una gracia extraordinariamente saludable para el alma que está a punto de encontrarse con su Creador. Sé la historia de una muchacha en un país europeo que sufrió un accidente de tránsito, ella iba en su motocicleta y fue arrollada en una autopista, por gracia de Dios pasaba por aquel lugar un sacerdote que al darse cuenta del terrible accidente acudió a ella y pudo absolverla de sus pecados, después se supo que la muchacha había hecho varias veces los nueve primeros viernes de mes, el Sagrado Corazón de Jesús cumplió con ella su promesa. Que nos refugiemos en esta vida en el Corazón amoroso de Jesús, para que nunca caigamos en desánimo ni tristeza.

5-   DERRAMARÉ ABUNDANTES BENDICIONES EN TODAS SUS EMPRESAS: Dios no quiere otra cosa que el bienestar, la felicidad y la salvación de sus hijos muy amados. Pero hay que tener en cuenta que la felicidad del hombre no siempre consiste en estar bien materialmente, ya que, como bien sabemos, lo principal debe ser un alma santa y limpia, sin embargo, el Sagrado Corazón de Jesús promete abundantes bendiciones en las empresas de sus devotos. Por empresas podemos entender todo aquello que el hombre se propone y emprende en miras a un bienestar tanto material como espiritual. Dios viene en ayuda de sus hijos, sabemos por las Sagradas Escrituras que sin él nada podemos hacer. Es muy loable que nuestro lugar de trabajo, de estudio o cualquier otro lugar esté presidido por un cuadro del Sagrado Corazón de Jesús, para que él sea el centro y así nos acordemos siempre que sus bendiciones están con nosotros, por puro amor y misericordia. Que confiemos siempre en la presencia de nuestro Dios hecho Hombre por amor.

6-   LOS PECADORES ENCONTRARÁN EN MI CORAZÓN UN OCÉANO DE MISERICORDIA: esta devoción al Sagrado Corazón de Jesús trae al alma unos sentimientos muy particulares, pues qué alma no se conmueve al reconocer que el mismo Dios ha abierto su corazón para que todos sus hijos moren en él. Los pecadores no son aquellos, o estos, pecadores somos todos, es por ello que en el Sagrado Corazón de Jesús todos encontramos un océano inmenso de misericordia. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús es anterior históricamente a la devoción a Jesús de la Divina Misericordia, en ambas de igual manera el Señor se manifiesta al mundo pecador como el Misericordioso por excelencia. En alguna oportunidad hice una novena al Sagrado Corazón de Jesús, cuya jaculatoria central era: Corazón de Jesús, herido de amor por nosotros, perdona nuestros pecados y danos un nuevo corazón. Pues debe ser así, si el pecador encuentra en el Corazón de Jesús su refugio y su misericordia, debe salir de éste con un nuevo corazón, que sea capaz de misericordiar como el Señor. Que al reconocernos pecadores acudamos al Señor de la Misericordia, y que al conseguirnos con Él podamos proclamar con firmeza, confío en ti Señor.

7-   LAS ALMAS TIBIAS SE VOLVERÁN FERVOROSAS: sabemos que a los tibios el Señor los vomitará de la boca, pues esto es indicio de la exigencia que Dios tiene para con sus hijos, porque los ama, es por ello que con una devoción tan noble como la que estamos tratando, el alma tibia se volverá fervorosa, y esto es principalmente porque el Sagrado Corazón de Jesús infunde una gracia especial en el devoto, para que este se torne piadoso, que no consiste simplemente en aumentar las horas de oración, o aumentar el número de novenas que realiza, sino que esto tiene su connotación espiritual y también humana, es decir, piadoso es aquel que se mantiene siempre en la presencia de Dios porque reconoce su presencia en todo lugar, y de igual manera piadosa es aquella persona que obra con caridad, que ama a su prójimo, que actúa siempre con benevolencia. Que al tornarnos más piadosos cundamos este amor por Dios a nuestros hermanos, para que los demás también le busquen, le encuentren y le sigan.

8-   LAS ALMAS FERVOROSAS HARÁN RÁPIDOS PROGRESOS EN LA PERFECCIÓN: si a los tibios el Señor los vuelve más piadosos, a los piadosos el Señor los hará santos. Y es que la bondad de Dios es tan grande que con sólo acercarnos a su presencia basta para que experimentemos la conversión de vida necesaria para vivir en santidad, y qué es la santidad, no es otra cosa que Dios en nosotros, comprendiendo profundamente lo que esto significa. Con la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, el cristiano se encamina en una senda segura de perfección. Que con esta devoción siempre podamos decir en las dificultades y desaciertos de la vida: Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío. Siempre y en todo lugar, que nuestras palabras al Señor sean estas: Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

9-   BENDECIRÉ LAS CASAS DONDE MI IMAGEN SEA EXPUESTA Y VENERADA: esta promesa más que piadosa y espiritual es netamente práctica, pues venerar una imagen no es simplemente encenderle velas y dirigir a ella largas oraciones, sino que lo que realmente significa es testimoniar con la propia vida que es Jesús el centro de todo nuestro ser. La promesa del Sagrado Corazón de Jesús habla de que la imagen sea expuesta y venerada en nuestros hogares, y esto debe ser entendido de esa manera, pero hay algo más por hacer, esa imagen del Sagrado Corazón de Jesús debe estar en nuestras casa más particulares, es decir, en nuestros corazones, porque es allí donde el Señor realmente quiere morar, en nuestro interior en medio de nosotros. Ya lo dije anteriormente, es muy noble la idea de que la santa imagen del Sagrado Corazón de Jesús presida nuestro hogar, nuestra oficia, nuestro lugar de trabajo o de estudio, etc. Que al ubicar a Cristo en nuestro centro podamos participar de su gloria futura, donde lo veremos tal cual es.

10-                     OTORGARÉ A AQUELLOS QUE SE OCUPAN DE LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS EL DON DE MOVER LOS CORAZONES MÁS ENDURECIDOS: esta misión tan específica, la de salvar a las almas, le compete especialmente a los sacerdotes, es por ello que el Señor también tiene una promesa para ellos, concederles la gracia de mover y convertir los corazones de tantos fieles endurecidos. Y es que el sacerdote, que está puesto al servicio de los hombres en lo que se refiere a Dios, está llamado a salvar almas, así como Cristo, y en efecto, el sacerdote es otro Cristo, por eso al igual que el Señor su misión es salvar a las almas. Por ello, debe ser propicio que los sacerdotes difundan esta devoción al Sagrado Corazón de Jesús en sus parroquias, mediante la predicación de estas doce promesas y la constante invitación a participar de la confesión y de la        Eucaristía especialmente los primeros viernes de mes. Que los sacerdotes sientan el compromiso de salvar almas, y que lo hagan con los sentimientos del Sagrado Corazón de Jesús, es decir, con un corazón lleno de amor y de misericordia por el pecador.

11-                     GRABARÉ PARA SIEMPRE EN MI CORAZÓN LOS NOMBRES DE AQUELLOS QUE PROPAGUEN ESTA DEVOCIÓN: el alma que se encuentra con Dios, sale a predicar las maravillas que ha vivido, busca convencer a sus hermanos de que en Dios está la fuente de la vida, es por eso que, Jesús promete un gran regalo a aquellos devotos suyos que propaguen esta misma devoción. Los nombres de quienes divulguen las promesas del Corazón de Jesús, quedarán grabados en ese mismo Corazón. Qué gracia tan grande, qué promesa tan admirable, pues, que nuestro nombre esté inscrito en el Corazón de Jesús significa que su amor está especialmente derrochado por nosotros, seamos como seamos. Que al sabernos amados por Dios, amemos también a los demás, y que la certeza de sentirnos protegidos especialmente por la misericordia de Jesús, nos impulse a trabajar para que los demás cristianos también tengan la misma certeza.


12-                     YO TE PROMETO, EN LA EXCESIVA MISERICORDIA DE MI CORAZÓN, QUE MI AMOR OMNIPOTENTE CONCEDERÁ A TODOS AQUELLOS QUE COMULGUEN NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES SEGUIDOS, LA GRACIA DE LA PENITENCIA FINAL: NO MORIRÁN EN DESGRACIA MÍA, NI SIN RECIBIR SUS SACRAMENTOS, Y MI CORAZÓN DIVINO SERÁ SU REFUGIO EN AQUEL ÚLTIMO MOMENTO: esta última promesa del Sagrado Corazón de Jesús nos anima a cumplir el piadoso acto de los nueve primeros viernes de mes. Esto consiste en confesar nuestros pecados, y comulgar con la gracia de Dios renovada, y hacerlo los nueve primeros viernes de cada mes. Como la historia que ya les he comentado, también nosotros podemos hacerlo, para tener la certeza de que Dios se acordará de nosotros en la última hora de nuestra vida. Danos un nuevo corazón Señor, un corazón para alabarte, para servirte, un corazón limpio, dulce, un corazón como el tuyo Señor. 

P.A
García

martes, 21 de febrero de 2017

Análisis de Filosofía Contemporánea.

¿Hacia dónde va la Filosofía en este siglo XXI?

Donald John Trump Presidente de los Estados Unidos

         Me gustaría iniciar este caminar desarrollando brevemente dos sistemas sociales nacidos hace ya varios años, el socialismo y el capitalismo, con ellos se inicia una serie de consideraciones de la realidad social, lo que exige respuestas ante estos dos sistemas, y en resumen un potencial aporte es la corriente filosófica llamada existencialismo.

         El socialismo, definido por la Real Academia Española, es un sistema de organización social y económica basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y distribución de los bienes. El socialismo ha sufrido decadencia por los errores que sus intelectuales no previnieron. Aunque en razón el socialismo presenta una forma justa de sociedad, tiene sus fallas en la praxis de los pueblos, por ejemplo en Venezuela se ha tratado de implantar un “socialismo del siglo XXI”, tal y como lo pensó el Presidente Hugo Chávez, quien en uno de tantos discursos expresó que:“Hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad”, esta idea inicial se ha visto desacreditada por la realidad que atraviesa el país, porque es notable la desigualdad y la falta de libertad de pensamiento y de expresión, de igual manera se evidencia la falta de amor y de fraternidad de quienes gobiernan este país, porque aun viendo la desgracia del pueblo venezolano, pretenden permanecer en el error.

        Por otro lado, el capitalismo es un sistema social y económico que proviene del interés de la propiedad privada sobre el capital como instrumento de producción, que se encuentra principalmente formado por relaciones empresariales afines a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines económicos. En la actualidad, el capitalismo ha sufrido críticas, la mayoría de las cuales centran su queja en la moral del capitalismo basada en el negocio y la economía, es decir, la escala de valores del ser humano va a depender de lo que se adquiera, de lo que se produzca.
 

Un ejemplo de capitalista emprendedor lo encontramos en el Presidente de los Estados Unidos de América, el Sr. Donald John Trump, quien en los últimos días ha demostrado que su principal tarea es Make América great again, hacer América grande de nuevo”, y para esto el capitalismo es su principal herramienta, pero se corre el riesgo de abandonar la fraternal convivencia entre los países del mundo, puesto que los intereses de este sistema es simplemente fortalecer aún más la economía de los grandes países, dejando a un lado, casi en el olvido a los países pequeños.

         Estos dos sistemas sociales han tenido su profunda huella en el pensamiento del hombre actual, del hombre del siglo XXI, y sobre todo porque los gobiernos de las naciones se han repartido los años de administración entre un sistema y otro. Las consecuencias de esto son devastadoras, pues se llega a la aceptación de lo ilógico de las realidades humanas, ya no se apuesta por las utopías y por el progreso en conjunto, ahora todo centra su afán en el progreso individual. Además, el causante de la mayor desgracia en ambos sistemas sociales, es el descubrir el gran poder que tiene el lenguaje, es decir, el giro lingüístico, que mal usado arrastra tras sí a los errores despiadados de pensamientos individualistas.

         En conclusión, la filosofía del siglo XXI, va orientada hacia una ética convencional, donde lo bueno, lo bello y lo verdadero dependerá de la manera de pensar de cada individuo, y esto es peligroso, porque si el ser humano decide vivir sin ley, se corre el riesgo de perder lo que se ha logrado a través de los años, con el aporte de grandes pensadores. En nuestros días, hay una gran crisis, pero más que crisis económica, yo diría que lo que sufrimos es una seria crisis de moralidad, pues ya nadie quiere hacer el bien común, sino el propio. La misión de la Iglesia como institución y como sacramento de salvación, es aportar con su sabiduría de madre y maestra a la sociedad, sin callar, sin omitir juicios, porque de lo contrario estaría apoyando la desgracia.

         Debe evitarse, con los métodos que sean necesarios, esta ética convencional, porque ésta es permisiva, y le da la mayor importancia a la estética que a los valores realmente éticos y morales. Y es que realmente nuestro pensamiento no es coherente, por el contrario es caótico, sin embargo, hay que hacer frente a esta realidad y luchar incansablemente por la humanidad que se nos está escapando de las manos.

P.A
García

viernes, 10 de febrero de 2017

Elis Fernando hoy está de cumpleaños

EL FILÓSOFO CHIGUARERO
Seminarista Elis Fernando Gutiérrez Rojas 

         Dios llama a su servicio, y lo hace de distintas maneras y en diferentes momentos. A algunos los llama al amanecer, a otros al medio día y a otros al atardecer. Lo importante de todo esto es que, la vocación a la que Dios nos llama, es una misión especial, y él mismo se encarga de capacitarnos para cumplir con esta misión de la mejor manera.

         Fernando es un nombre de pila español de varón, derivado del germánico Firthunands (de Firthu, "paz" o "libertad" -en alemán actual Friede- y nands, "audaz", "valeroso" o "temerario"). No hay consenso en el significado, que podría ser "vida aventurera" o "el que se atreve a todo por la paz"

Elis Fernando Gutiérrez Rojas, es un joven seminarista de la Arquidiócesis de Mérida, es el quinto de los seis hijos del Sr. Elides Gutiérrez Márquez, natural de Los Limos, y de la Sra. Rosa María Rojas Salas, natural de Chiguará. Sus hermanos son, José Lisandro, María Alexandra, Renso Javier, Lino Germán y Gabriel Alejandro.

Elis Fernando nació a las 6:00pm del sábado 10 de febrero de 1990, en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes, de la ciudad de Mérida. El recién nacido fue llevado a la población de Chiguará, donde le esperaba el calor de un hogar feliz; allí creció junto a sus hermanos, compartiendo su niñez con vecinos y demás amistades, y bajo el cuidado de sus padres. A la edad de cuatro años, fue llevado ante el Pbro. Antonio Viedma Moreno, y éste le suministró el sacramento del bautismo el 05 de marzo de 1994, en el Templo Parroquial de Chiguará, Parroquia San Antonio de Padua, incluyéndolo así en el pueblo de Dios; y a los siete años, el 05 de agosto de 1997, fue confirmado por Monseñor Marco Tulio Ramírez, en la Parroquia del Espíritu Santo – Santuario del Santo Cristo, de la población de La Grita, estado Táchira. Por su parte, la Primera Comunión la recibió de manos del Pbro. Luis Enrique Bejarano, el 08 de diciembre de 2001.

Estudió su primaria en la Unidad Educativa Bolivariana Estado Nueva Esparta en Chiguará. Su bachillerato lo cursó en el Liceo Bolivariano Francisco Antonio Uzcátegui, obteniendo el Título de Bachiller en Ciencias en 2007. Posteriormente realizó estudios de Radiología en la Universidad de Los Andes; en dicha carrera completó cinco semestres, destacándose su intelecto en las pasantías en el Hospital Universitario; estos estudios le fueron muy útiles, pues todos sabemos que sus conocimientos los ha puesto en práctica por el bien de sus hermanos. Mientras llevaba una vida normal de joven universitario, Elis Fernando formó parte del Grupo de Teatro San Antonio de Padua, y allí, en dos oportunidades, (2012 y 2013), realizó el papel de Jesucristo en los Viacrucis vivientes.

En su vocación juvenil y misionera, ha participado activamente en dos Encuentros Nacional de Jóvenes, ENAJO, Valencia 2012 y Barquisimeto 2015, momentos en los que ha puesto sus dones al servicio de la Iglesia venezolana y ha acrecentado su vocación, pues se ha dado cuenta de la gran necesidad de sacerdotes que tiene nuestro país.

Elis Fernando, es un compañero de camino que posee el don de la amistad, esto lo hace una persona cercana. Como compañero de curso es excelente, responsable con sus tareas, puntual y aseado, el orden es virtud que manifiesta todo el tiempo, sabe compartir y comprender a los demás.

Como seminarista, le hemos conocido su gran celo pastoral; sabemos que en tiempos de misiones se esfuerza por hacer llegar el Evangelio a todos; su predicación es sencilla pero sustanciosa, y deja espacio en su vida para que el Espíritu Santo obre a través de su persona. Ha compartido experiencias de pastoral en la Guardia Nacional, como catequista de los sacramentos de iniciación cristiana; en la Catedral de Mérida, metiéndose de lleno en los barrios del centro de Mérida; y actualmente está trabajando pastoralmente los fines de semana en la Parroquia de San Rafael de Mucuchíes.

Elis Fernando, hoy está cumpliendo 27 años de edad, y cursa el III de Filosofía en el Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida; en este día especial, sus compañeros de curso queremos felicitarlo y asegurarle nuestras oraciones por su salud espiritual y corporal, y pedimos con fe al Señor que le siga derramando sus bendiciones, y que lleve a feliz término la buena obra que ha comenzado en él, y que por la intercesión de Santa Escolástica de Nursia, la santa que celebramos hoy, nuestro compañero sea santo. Señor, danos sacerdotes santos. ¡Viva Chiguará!

Seminarista Elis Fernando Gutiérrez Rojas

P.A
García

jueves, 9 de febrero de 2017

Lutero y Trento en la crisis sacramental del siglo XVI

MARTÍN LUTERO
La institución de los Sacramentos, según Martín Lutero

         Lo primero que se debe precisar, es la sentencia escolástica que Martín Lutero hace con respecto a la institución de los sacramentos, cuando expresa que la Iglesia no puede instituir sacramentos; aunque esta premisa guarda estrecha relación con lo que mencionó, en su época, santo Tomás de Aquino, alegando que sólo Dios puede instituir los sacramentos, porque solamente de Él depende el efecto salvífico causado por los mismos. Pues, en cuanto son instrumentos a través de los cuales se confiere la gracia, tan sólo pueden ser instituidos por Jesucristo, que es el único con capacidad para vincularles el efecto santificante que otorgan.

         Lutero manifiesta que un sacramento es instituido directamente por Cristo, y lo hace justamente cuando determina concretamente el signo sacramental, es decir, precisar de modo inmediato y particular lo que hoy día llamaríamos la materia y la forma del sacramento; entonces para Lutero, hay solo tres sacramentos instituidos por Jesucristo, y estos eran: el bautismo, la eucaristía y la penitencia.

         Con el sacramento del Orden Sacerdotal, Lutero tuvo algunas reflexiones para no considerarlo como instituido por Dios, ya que, como él afirmaba, en todo el Nuevo Testamento no se hace mención del mismo, de esta manera, Lutero está actuando con un pensamiento escolástico, sobre todo por la manera de pensar en cuanto a la determinación del signo sacramental no dista nada de la sostenida por la mayoría de los teólogos medievales.

         Santo Tomás de Aquino, también pensó que había una manera en la que se instituyó el sacramento del bautismo, por ejemplo, y otra manera en la que los apóstoles lo suministraban, sin embargo precisó unas razones para considerar lícito o no la administración de un sacramento, y Las razones en las que Santo Tomás apoya su determinación se pueden recoger en las siguientes proposiciones: 1) todo sacramento es eficaz a partir de la institución divina; 2) si en la administración de un sacramento no se observa todo cuanto fue determinado por Jesucristo en la institución del mismo, la acción realizada carece de eficacia y, por lo tanto, no confiere la gracia; 3) tan sólo por especial y extraordinario privilegio divino concedido por Jesucristo, que no ligó su poder infinito a sus criaturas, los sacramentos, puede la Iglesia alterar el signo sacramental; y 4) en la administración de un sacramento no es lícito emplear una forma distinta a la determinada por Jesucristo, aunque sus términos sinónimos expresen el mismo sentido conceptual de aquélla.

         Cuando Lutero sustenta que los signos sacramentales han de haber sido determinados por el mismo Jesucristo, vincula con la más fidedigna corriente del pensamiento medieval. Su diferencia con respecto a los escolásticos consiste en la radicalidad de sus consecuencias al aplicar el principio enunciado, ya que en aquellos casos en los que advierte desde la Sagrada Escritura que no se puede sostener el principio enunciado por la escolástica por no hallar en sus páginas la especificación del rito, niega que se trate de un auténtico sacramento. De ahí que para Lutero tan sólo es sacramento aquel signo que ha sido explícitamente determinado por la voluntad institucional de Jesucristo. A otras consecuencias muy distintas hubiese llegado Lutero en su teología sacramental de haber tenido presente la doctrina profesada y el comportamiento pastoral seguido por los Santos Padres.

(Fuente: tratado general de los sacramentos por Ramón Arnau-García)

P.A
García

martes, 31 de enero de 2017

Proyecto Ético Personal

ÉTICA EN FORMACIÓN
Cardenal Karol Wojtyla, san Juan Pablo II, eminente filósofo personalista

       No es fácil hacer un proyecto ético personal, sobre todo porque siempre está el peligro de fallar en lo que uno se propone y lo que luego realiza, sin embargo, es necesario definir al menos una línea de pensamiento personal, que permita el esclarecimiento de ideas y que facilite la orientación personal de la vida, el cómo uno desea actuar, o cuáles serán las máximas que regirán nuestra existencia.

Con el estudio de la filosofía, se tiene la oportunidad de conocer diferentes corrientes de pensamientos que, de una u otra manera, van haciendo nido en cada uno de nosotros, sea porque logren convencernos con sus propuestas, o sea porque en ellas encontramos armonía con nuestra propia manera de pensar y de concebir a Dios, al mundo y a los hombres; en mi caso, podría hablarles del Personalismo, que es una respuesta al notable individualismo que sufre nuestra sociedad. Como he podido analizar, hay algo que es indudable en la persona humana, y es su capacidad de relacionarse con los demás, cosa que es evidente, sin embargo, al afirmar que esto es una capacidad, correspondería ahora presentar este “relacionarse” como un deber, y es que precisamente la misma naturaleza de la persona humana obliga, como si fuese un deber, a relacionarse unos con otros, con aquel que me hace sentir vivo, con aquellos que con solo mirarlos las confirmo como tal y me distingo como individual, aunque soy parte de un todo donde la Persona es lo primordial.

Hay en nosotros, además de una capacidad y un deber de relacionarnos, una necesidad, pues de lo contrario no sería posible dicha relación, pues con la capacidad me hago potencialmente persona, con el deber me incluyo en el pensamiento personalista, pero con la necesidad me hago parte de la acción de encuentro de la misma naturaleza de la persona humana. Creo entonces que, capacidad, deber y necesidad son los tres motores principales para la relación de persona a persona, y en esto puedo precisar un posible proyecto ético personal, pues a mi juicio, en el estilo de vida tan particular en el que me encuentro, es evidente que sin un encuentro del yo con el tú, no se podría llevar a cabo el bien que se pretende hacer.

Un ética personal vendría a exigirme, una total disposición de salir de mí mismo para optar por el encuentro con los demás, donde el respeto y la tolerancia vayan de la mano, donde el equilibrio sea tal, que mi persona sea, se manifieste, se desarrolle al igual que la persona que tengo en frente. Por mi parte, reconocer al otro, es clave fundamental para las relaciones de unos con otros, pues de esta manera, al reconocer al otro, le doy existencia y me hago sentir yo mismo, pues, en el otro puedo encontrar tanto diferencias como similitudes.

Ética sería entonces, lo que en mi vida marcará la pauta para existir, pero para existir de verdad, una existencia donde sea capaz de ser feliz sin coartar la felicidad de los demás. Hay que precisar, antes de finalizar este proyecto, que en concordancia a la fe que como persona tengo en Dios, debo encaminar mi visión y misión en virtudes muy particulares, personalmente opto por las teologales fe, esperanza y caridad, por las cardinales, prudencia, justicia, fortaleza y templanza, y por los consejos evangélicos, pobreza, castidad y obediencia, que en resumen, vienen a constituir la identidad presbiteral a la que estoy llamado a adoptar por la misma naturaleza vocacional.

P.A
García

lunes, 30 de enero de 2017

Un poco de teología no nos hace daño

PROCESO EN LA TERMINOLOGÍA SACRAMENTAL


Como lo manifiesta De Ghellinck, es a partir del siglo XII cuando se inicia la tarea de hacer una terminología sacramental, esto con la reflexión que se venía haciendo sobre el bautismo y la eucaristía, sin embargo, fueron los autores del siglo XIII quienes adquirieron una rigurosa tesis del sacramento y recalcaron los términos correspondientes a los diversos aspectos de la realidad sacramental, de entre ellos resalta la figura de Santo Tomás de Aquino. Por su parte, los teólogos del siglo XII pueden ser recordados por haber consagrado la noción de signo aplicada al sacramento, y la de causalidad para especificar la noción propia de signo sacramental.

En esta breve historia del nacimiento de la terminología sacramental se hace necesario resaltar la opinión de Hugo de San Víctor, quien, por ejemplo, aplicaba genéricamente el término sacramento a todo signo eclesial, y no tenía inconveniente en hablar de los sacramentos menores, equivalentes a los que actualmente llamamos sacramentales, en esto se puede reconocer que al principio no se tenía una clara concepción de lo que es realmente un sacramento, tal y como la conocemos hoy en día.

Con el bautismo, como se ha mencionado anteriormente, surgieron muchas discusiones teológicas, por ejemplo los teólogos se enfrentaron en la necesidad de precisar hasta qué punto quien era bautizado en una Iglesia cismática recibía el sacramento, y tratando de ofrecer una respuesta, la teología tuvo que distinguir entre el sacramento, que se recibe, y el efecto del sacramento, que no se recibe, a partir de entonces se precisaron los términos sacramentum y res sacramenti.

Para explicar sacramentum y res sacramenti es necesario ubicarnos en la escena evangélica del bautismo de san Juan y el de Cristo, reconociendo sus diferencias, y al respecto se tiene que en el primero, con la ablución del agua, se daba sólo el sacramento, y en el de Cristo, con la ablución del agua, es decir, con el sacramento, se otorga también el efecto, al que Hugo comenzó a llamar res sacramenti. Adentrándose en la explicación de sacramentum y res sacramenti, se puede añadir que en cuanto al signo o a la forma externa, el bautismo de Juan y el de Cristo fueron iguales, pero no en cuanto al efecto, porque en el de Juan sólo hubo sacramento, pero no remisión de los pecados, y en el de Cristo hubo sacramento y virtud del sacramento, que consiste en la remisión de los pecados. Con Hugo de San Víctor se tiene que lo exterior, lo material del signo, es el sacramentum, y que lo interior, lo invisible y espiritual, es la res sacramenti o la virtud del sacramento.

En este discurrir sobre la terminología sacramental, se encuentra también el espacio para hablar de los conceptos materia y forma, que vienen a formar parte de un lenguaje sacramental en formación, al respecto, después de varias opiniones expertas, es Santo Tomás de Aquino el que logra representar sintéticamente una concepción de estos conceptos respeto de los sacramentos; santo Tomás viene a resumir que las palabras se han tomar como la forma de los sacramentos y las cosas como la materia de los mismos.

La Iglesia Católica en su desarrollo institucional no siempre ha tenido una unicidad en la manera de ver y explicar las gracias que Dios derrama sobre su pueblo, sin embargo, con la ayuda de los santos y de los grandes teólogos  y pesadores, (tales como Hugo de San Víctor, Pedro Lombardo, Tomás de Aquino, Agustín de Hipona) se ha logrado unificar todas las opiniones que al respecto se han dado, es por eso que, el estudio de esta época escolástica juega un papel fundamental en la comprensión de una terminología sacramental, que, como se ha visto, no surgió momentáneamente, sino que fue creciendo y enriqueciéndose con el aporte de todos, y por supuesto, con la luz del Espíritu Santo que siempre ha guiado a la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo.

P.A
García

martes, 24 de enero de 2017

La Semana de los Equipos de Vida

EQUIPOS DE VIDA
Grupo de seminaristas antes de salir de paseo
       
       “Equipos de Vida”, es una determinación utilizada en nuestro Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida para designar a una cantidad de jóvenes seminaristas que comparten en primer lugar el curso académico, y en segundo lugar diferentes motivaciones, sobre todo vocacionales, que son el punto de encuentro más común y obvio en una Casa de Formación Sacerdotal.

         En esta oportunidad, se ha iniciado la “Semana por los Equipos de Vida” el pasado domingo 22 de enero, haciendo una especial presentación de videos y reflexiones que giraban en torno a lo que es el compartir fraterno característico de los cristianos, porque el hecho de vivir en un Seminario exige del Seminarista una capacidad de relacionarse con el otro, viéndolo como un hermano más, y no como cualquier otra persona. Es más, la misma vocación cristiana nos invita a amar a todos sin excluir a nadie y por la gracia de Dios, a llamarnos y sentirnos todos hermanos, porque tenemos un Padre en común.

         Esta Semana especial dentro de la vida del Seminario exige de cada equipo un logo, donde se represente a los integrantes, cada uno de ellos debe identificarse con dicho logo, además puede poseer simbología que exprese el sentir espiritual de los integrantes del Equipo de Vida.

La realidad de un Seminario es dura, es difícil, pero no imposible de llevar. Con el paso de los años los grupos van disminuyendo en cantidad, pero crecen en calidad, a pesar de que, los que ya no están guardaban también gran talento y dones que de Dios han recibido, sin embrago, los que, por misericordia de Dios, aún perseveran, aún permanecen en la formación y por eso la exigencia debe ser mayor, siempre en miras hacia una mejor formación ya que se trata de unos futuros pastores.

Ya sabemos que son distintas las personalidades que se fusionan en los equipos de vida y en todo el Seminario, pero se debe estar claros que el propósito de nuestra presencia en el Seminario es uno solo, y no es otro que formarnos para ser sacerdotes, servir a Dios con los dones y carismas propios, cada uno desde su realidad y personalidad.

 El Seminario hace hincapié en la vida de comunidad que se debe fomentar, cuando el curso está conformado por pocos seminaristas será más fácil, de todas maneras cuando vengan las dificultades es necesario enfrentarlas de una vez, no dejar para luego, porque se ha visto que hace daño y además si nadie expresa lo que siente o piensa se llenan las personas de suposiciones, es decir, como alguna vez leímos en un libro, nos envenenamos a nosotros mismos.

En una vida de comunidad hay que aprender de los errores pasados. Se debe aprovechar cada instante para la comunicación, hablar, decir las cosas, esos momentos libres, dentro del salón, en los recesos, en las comidas, en el deporte, en los paseos y actividades comunitarias se debe fomentar la comunicación lo máximo posible, solo de esta manera se podrá mantener una sintonía de comunidad y así nadie se sentirá desplazado o ignorado. Tampoco se trata de invadir la privacidad de los demás, pero como en el Seminario nadie es monje de clausura, por lo tanto es natural expresar ideas, manifestar sentimientos, poner en común deseos y anhelos. Claro está que a veces es mejor hacer un pequeño sacrificio si sabemos que con nuestras palabras vamos a herir al otro.

         Cada instante en el Seminario debe vivirse a plenitud, dar lo mejor que se tiene, donarse con generosidad, como lo hizo Cristo por sus amigos.

En una vida de comunidad no se puede confundir la tolerancia con la alcahuetería, ni la fraternidad con la necedad, ni la disposición con el abuso, mucho menos confundir personalidad con genio o manera de ser. La autenticidad debe caracterizar a los seminaristas, mostrarse tal cual se es, libres, sin miedo al qué dirán. Nadie es juez de nadie, solo Dios es Juez Justo y Misericordioso.

Para esta Semana, el Pbro. Cándido Contreras Ochoa ha preparado una oración que los seminaristas hacemos todos los días en una o varias oportunidades al día.

Señor nuestro Jesucristo
Hijo enviado del Padre,
que por la gracia del Espíritu
nos has llamado,
como a tus primeros discípulos,
para que estemos contigo
y para luego
enviarnos  a predicar.

Te agradecemos el llamado
y la confianza que cada día
depositas en nosotros;
te agradecemos tu fe
en nuestra capacidad
para responderte
con verdadera generosidad.

Bien sabes, Señor y Maestro,
que hay roces y enfrentamientos,
envidias y murmuraciones,
flojeras e irresponsabilidades,
entre los que vivimos
en este seminario;
como tus primeros discípulos,
muchos queremos
ocupar el primer lugar,
buscando que los demás
estén a nuestro servicio.

Por eso te pedimos
que renueves tu llamado;
ayúdanos a ser bondadosos,
serviciales, alegres y leales;
danos tu Santo Espíritu
para construir fraternidad
en respeto, tolerancia y libertad;
que cada día estemos convencidos
que hay mayor alegría
en dar que en recibir.

Que la Virgen Inmaculada
interceda por nosotros ante ti
y nos conceda la gracia
de hacer siempre
lo que tú nos digas.
Amén.

P.A
García