POR UNA VENEZUELA LIBRE Y DE LOS VENEZOLANOS
Cuando de Maduro las trabas
el 3 de enero rompimos,
otra cosa más no hicimos
que cambiar mocos por babas.
Venezuela seguirá esclava
y presa de otra nación:
mudamos de condición
en la operación fugaz,
del poder de Nicolás
al poder de Donald Trump.
Muchos creen que fue un favor,
pero cuánto nos costará,
pues todo se pagará
con petróleo, sí señor.
Solo hay que estar convencidos
de que el cambio se está dando;
poco a poco irán regresando
los hijos de Simón Bolívar
para iniciar nuevas vidas,
con fe en Dios y trabajando.
Mientras tanto, se mantiene
en la presidencia “la fea”,
acatando lo que sea
cuanto Marco Rubio ordene.
A ver si más adelante
repetimos elecciones
para medir las opciones
y retomar otra vez la cima,
que ya lo hizo María Corina:
de Venezuela y la paz, la Nobel.
En cuanto a los que estamos fuera,
seguiremos al pendiente
de todo lo que se intente
para que la dictadura muera.
Sabemos que lleva tiempo
y que ese tiempo ha llegado,
pues el hombre fue capturado,
pero allá quedaron varios
que no son más que sicarios
del clan que está desalmado.
San José de Secce, 14 de enero de 2026

No hay comentarios:
Publicar un comentario