viernes, 4 de diciembre de 2015

Comentarios de Camino (522)




Comentarios de Camino (522)

San Josemaría Escrivá de Balaguer autor de Camino



Camino 522:

        Ten veneración y respeto por la Santa Liturgia de la Iglesia y por sus ceremonias particulares. –Cúmplelas fielmente.- ¿No ves que los pobrecitos hombres necesitamos que hasta lo más grande y noble entre por los sentidos? 

Una realidad inevitable por nuestra debilidad, es que muchas veces hagamos comentarios despreciables hacia la liturgia de la Iglesia, y la mayoría de las veces es porque no la conocemos y por ende no la amamos, he aquí, querido lector, la primera invitación: para amar la liturgia debemos primero conocerla.

En una ocasión escuché a un sacerdote decir que, la liturgia es la respuesta del hombre a Dios, podemos quedarnos perfectamente con este pequeño concepto, sin embargo, debemos agregarle que a través de la liturgia Dios se sigue manifestando a los hombres, la liturgia ha de ser para el creyente un dialogo con el Creador.

En este número de Camino, san Josemaría nos recuerda una característica del ser humano, la necesidad de aprehender lo trascendental a través de los sentidos, como santo Tomás apóstol, ver para creer.

La liturgia es muy rica, es un tesoro de nuestra Iglesia Católica, nunca debemos verla como un impedimento para lograr una experiencia de Dios, al contrario, verla como un medio eficaz y certero.

La exigencia de la liturgia en la celebración de los sacramentos de la Iglesia y sus variadas ceremonias debe ser fuente de inspiración para toda la vida del cristiano, pues toda la vida es una liturgia en cuanto a respuesta del hombre a Dios. No podemos concebir santos litúrgicamente hablando y anticristos en la práctica de la fe, una cosa conlleva a la otra, como he afirmado en varias oportunidades: en la oración se medita la acción, y en la acción se manifiesta la oración, es decir, demostramos con la vivencia ordinaria lo que expresamos en la vida de fe.

Para los que no lo sabían, muchas de nuestras actitudes que a veces nos parecen normales, son liturgia, por ejemplo: juntar las manos, sentarse, ponerse de pie, de rodillas, entre otros, estos son gestos litúrgicos ya inmersos en nuestra naturaleza cristiana.



Señor, Dios bueno, enséñame a valorar la Sagrada Liturgia de la Iglesia, a conocerla para amarla y a amarla para practicarla. Amén.

P.A
García

Almuerzo Navideño 2015



 ALMUERZO NAVIDEÑO 2015
Entrada al Almuerzo Navideño 2015


En medio de la rutina, en la que muchos de nosotros podemos vernos inmersos, es necesario pasar un día diferente, dedicado simplemente a disfrutar la alegría de la época decembrina y de las cosas que Dios nos ha regalado, es por eso que actividades como el Almuerzo Navideño son preparadas para el disfrute de todos y todas, desde los más pequeños hasta los mayores de la casa. 

 El Almuerzo Navideño es una actividad pro-fondos del Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida.

Tiene como principal objetivo ofrecer un día diferente a los invitados, donde se procura la mejor atención y con ello se concientiza a colaborar con la casa de formación a través de la compra de diversos productos íntegramente elaborados por los seminaristas como por ejemplo los nuevos ejemplares de la Revista El Sembrador de San Buenaventura (Órgano divulgativo del Seminario de Mérida con 79 años de vida) y Guiones Litúrgicos de Adviento y Navidad entre otras cosas que se presentan en la vendimia, y por supuesto el almuerzo, esto para obtener fondos que a su vez son destinados al mismo Seminario; otra actividad similar a esta es la famosa Vinada del Seminario.

De igual manera, a través de esta iniciativa se inculca el fervor eucarístico con la celebración de la Santa Misa, se promueve el compartir familiar y se demuestra el gran potencial musical que poseen los seminaristas, quienes animan la actividad con las mejores gaitas y canciones religiosas. 

Un dato bastante curioso y digno de hacer mención es que las hallacas, ensaladas y duces del almuerzo son preparados laboriosamente por los mismos seminaristas, jóvenes en formación al sacerdocio, por medio de un organizado equipo de trabajo que va desde el lavado de las hojas de plátano, el picado de los aliños, preparar la masa, hasta cocinar las hallacas en fogón de leña; los sacerdotes miembros del equipo formador del Seminario también se suman en esta empresa. Son días para compartir y disfrutar del trabajo en comunidad, donde cada seminarista da lo mejor de sí por su Casa de Formación.

Las entradas para esta actividad, son distribuidas a los seminaristas y otras personas que colaboran con la promoción y venta, los últimos años se han abocado un número de 1200 personas aproximadamente.

El evento inicia con la Eucaristía, luego los seminaristas se encargan de servir el almuerzo mientras el coro del Seminario anima con sus canciones navideñas; en oportunidades se unen a la logística grupos de apostolados como los Encuentros Familiares de Venezuela.

En la preparación de las hallacas, prestan su colaboración y dirección la Congregación de las Hermanas Siervas del Santísimo Sacramento y las Adoradoras del Santísimo Sacramento. Las hallacas también son vendidas a todo el público los días posteriores al Almuerzo.


Algunos Seminaristas en la preparación de las hallacas


En este año 2015, el Almuerzo Navideño es presentado con fervor guadalupano, ya que la actividad se llevará a cabo el sábado 12 de diciembre, en la Solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe, Emperatriz de las Américas y de las islas Filipinas.



Gracias a todos los que colaboran con estas actividades del Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida. Dios les bendiga y buen provecho.



P.A
García

viernes, 6 de noviembre de 2015

Comentarios de Camino (191)




Comentarios de Camino (191)
San Josemaría Escrivá de Balaguer, autor de Camino y fundador de la Obra de Dios

Camino 191:

Véncete cada día desde el primer momento, levantándote en punto, a hora fija, sin conceder ni un minuto a la pereza. Si, con la ayuda de Dios, te vences, tendrás mucho adelantado para el resto de la jornada. ¡Desmoraliza tanto sentirse vencido en la primera escaramuza! 

La exigencia, es propia de un alma enamorada, pues a través de una vida llena de pequeñas mortificaciones, se va formando la conciencia para hacer de lo más insignificante, un acto realizado con y por amor al Amor de los amores, Jesucristo el Señor.

Meditemos cómo en medio de nuestra propia experiencia, como nos lo ejemplifica san Josemaría, la hora de levantarse por las mañanas ha de ser momento privilegiado para decirle un sí radical y definitivo a la voluntad de Dios, que abre nuestros ojos a un nuevo día, a una nueva oportunidad para ser mejores que ayer.

El descanso nocturno debe ser, para nosotros los cristianos, el momento para recobrar las fuerzas desgastadas por el apostolado realizado en el día, que nos mantiene siempre en movimiento. Un buen día siempre comienza con una buena noche, es por eso que es sagrado el momento de descanso, pues el mismo Dios, descansó después de haber creado al mundo.

Es muy loable la acción de gracias al Padre justo después de levantarnos, fomentemos jaculatorias que expresen nuestra gratitud a Dios por el nuevo día. ¡Gracias Señor por este día que comienza!
En este punto de Camino, podemos ver reflejado el ritmo de vida de los santos, quienes desde el primer momento del día rechazaban el pecado; bien conocemos que la pereza es la madre de todos los vicios, aparte de ser un pecado capital. 

Le decimos no a la pereza cuando al sonar el despertador, nos levantamos de inmediato para dar gracias a Dios, para decirle “Señor hoy serviré” y para iniciar con mucho entusiasmo las actividades del nuevo día.

Querido lector, el alma domina al cuerpo, la voluntad está por encima de los deseos cómodos del cuerpo, solo necesitamos estar enamorados de un ideal, de una persona, de Jesucristo, para hacer esos pequeños actos de amor.

Que veamos el momento de levantarnos como el milagro de la curación de la suegra de Pedro, quien al ser sanada por Jesús de sus males, se puso de inmediato a servirles.

Señor nuestro, danos la gracia de responderte siempre con amor, desde el primer instante en que nos llamas a amarte y a servirte en los hermanos. Amén

P.A
García