martes, 22 de septiembre de 2020

Acuerdo formal de coautoría del libro Historia básica de La Playa

“DOS COAUTORES”


         El siguiente acuerdo fue elaborado por el profesor Antonio Oballos, quien dictaba, y Pedro García quien escribía, y entre ambos decidieron y pusieron por definitivo lo que aquí se expresa, sin embargo, varios puntos mencionados en este acuerdo no se llevaron a cabo como tal, sin que esto alterara lo general de la intención plasmada. El énfasis que quiero poner al publicar el texto íntegro de este acuerdo es que el mismo delimita que los dos únicos “coautores” de la referida obra son, en primer lugar, el profeso Eufemiano Antonio Oballos y Pedro Andrés García Barillas, por lo que más nadie podría ser llamado “coautor” o “coautora” del libro que se publicará.

Acuerdo formal a que se llegó entre el Prof. Eufemiano Antonio Oballos R. C.I.V-2.284.176 en su propia casa de Bailadores, Mérida, el día 22 de septiembre de 2020 (martes) y el Bachiller Pedro Andrés García B. C.I.V-23.555.390 de La Playa, parroquia Dr. Gerónimo Maldonado, de este municipio Rivas Dávila, en torno e igual compromiso relacionado a la elaboración del proyecto auspiciado por el Concejo Municipal local, correspondiente a la HISTORIA BÁSICA DE LA PLAYA, parroquia de este municipio, que para su debida realización se formula con el compromiso mutuo en la forma y manera como se enuncia establecido de la siguiente manera.

Diagramación del trabajo monográfico sobre diseño, contenido y propósitos de la HISTORIA BÁSICA DE LA PLAYA, que para fines del presente año 2020 debe estar digitalizado y tramitado en lo que a su debida publicación se refiere.

Del presente acuerdo quedan sendas copias para cada uno de los interesados con fines a su cumplimiento en el período de tiempo establecido.

De acuerdo a lo pautado por común consentimiento y previo examen de lo que es la trayectoria histórica de la actual parroquia Dr. Gerónimo Maldonado, del estado bolivariano de Mérida, se establece una diagramación acorde con la evolución cronológica del conjunto humano de esta unidad geográfica que se llama el Valle del Zarzales-Mocotíes, la vertebración de lo correspondiente a períodos y capítulos específicos de lo que debemos llamar la Historia Básica de La Playa, la división y subdivisión así entendida queda claramente articulada de la siguiente manera.

En lo correspondiente a los cinco períodos prefijados para abarcar la Historia Básica de La Playa desde finales del siglo XVI hasta principios del XXI, el primer período determinante en el comienzo de esa historia se establece entre el encuentro indo-hispánico (1558) hasta finales del siglo XVII, hasta la creación de la vice parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria de Bailadores, después de la visita colonial del oidor Diego de Ibaños y Sotomayor (1657). El segundo período en la Historia Básica de La Playa, comprende desde los finales del siglo XVII hasta comienzos del siglo XIX, en que tiene lugar importantes hechos como la creación eclesiástica de la parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria de Bailadores (1743), luego el paso de los comuneros en 1781 y la creación de la parroquia de Nuestra Señora de Regla del Bailadores Nuevo, antes llamado Mucunoc hasta comienzos del siglo XVIII, dependiente de la Diócesis de Mérida de Maracaibo, originada en los años de 1778 y siguientes. El tercer período, desde comienzos del siglo XIX –años iniciales de la independencia- hasta finales del siglo XIX, con fecha específica del terremoto de los Andes, del 26 de abril de 1894. El cuarto período desde finales del siglo XIX cuando el padre Ezequiel Arellano (1898-1916) asume el Curato de la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria de Bailadores, y por su interés en la comunidad de La Playa, se construye una capilla en 1901-1903, hasta mediados del siglo XX en que acontecieron hechos de relevante significación para este lugar con la inauguración de la carretera trasandina en 1924, la sobresaliente creación de la aldea La Playa en contraste con la ya existente aldea Rincón de la Laguna (1904) y la evolución de lo que fue desde su origen el actual templo, hoy sede de la parroquia San Vicente Ferrer, fundada el 15 de abril de 1989. El quinto período: transformaciones y eventos en la comunidad de La Playa desde mediados del siglo XX hasta finales del mismo, en que a partir de la conformación de pasos determinantes como lo fueron las juntas pro desarrollo en la década de los años 60, se crea el municipio Gerónimo Maldonado, que desaparece y retorna a la figura oficial de parroquia como hoy se denomina, por disposiciones legales de la COPRE de 1986-1989, y posterior progreso hasta el hecho de la Vaguada del año 2005, como obligante referencia en lo que a la historia de La Playa debemos asumir en la visión monográfica de la misma.

Con relación a los 10 capítulos que deben tener cabida correspondiente a lo largo y detallado de los anteriores 5 períodos, entre los dos coautores de la presente Historia Básica de La Playa, se ha convenido denominarlos uno a uno de la forma y manera siguiente.

Capitulo I. (A cargo del Prof. Oballos). Introducción explicativa de la fisiografía del Valle Zarzales-Mocotíes y las específicas características de lo que en el centro longitudinal del mismo como unidad geográfica, tiene y significa el paraje y localidad de lo que hoy se denomina La Playa.

Capítulo II. (A cargo del Br. García). Narración de lo sucedido el 3 de febrero de 1610 según documentos históricos existentes, antiguos y actuales, y repercusión del alud sísmico acontecido en el momento histórico del Valle en mención.

Capítulo III. (A cargo del Prof. Oballos). Problemas, dificultades y respuestas que debieron asumir ante el sismo las autoridades respectivas de La Grita en torno a las comunidades o insipientes pueblos afectados, particularmente en lo que respecta a la vía o camino que une la ciudad de Mérida y la ciudad del Espíritu Santo de La Grita y viceversa, tomando como referencia la vulnerabilidad del tránsito en uno y otro sentido en el sitio de El Volcán y La Playa.

Capítulo IV. (A cargo del Br. García). Conformación circunstancial y definitiva del caserío de San Vicente desde finales del siglo XVI y su notable figuración a lo largo del siglo XIX.

Capítulo V. (A cargo del Prof. Oballos). Insurgencia de la localidad de La Playa a lo largo del siglo XIX como núcleo poblacional, en la planicie originada por el alud sísmico de 1610.

Capítulo VI. (A cargo del Br. García). La Playa a partir de la segunda década del siglo XIX hasta finales del mismo siglo, debido a las repercusiones del terremoto del 26 de abril de 1894.

Capítulo VII. (A cargo del Br. García). Historia eclesiástica de La Playa desde finales del siglo XIX hasta comienzos del XX, incidencias y transformaciones a tal respecto.

Capítulo VIII. (A cargo del Prof. Oballos). Nuevo rumbo en el avance del progreso de La Playa a partir de los inicios del siglo XX: carretera trasandina, creación de la aldea y presencia de la iglesia evangélica en esa zona en la tercera y cuarta década del siglo XX.

Capítulo IX. (A cargo del Prof. Oballos). Hechos y avances de La Playa en el período de alternabilidad democrática, desde mediados del siglo XX hasta finales del mismo.

Capítulo X. (A cargo del Br. García). Auge socio-económico y respectiva problemática que sigue conformando La Playa en las dos primeras décadas del siglo XXI.

En relación a la totalidad de la obra, se convino entre los dos coautores que el Prof. Oballos elabore la Introducción y el Br. García el Epílogo conclusivo.

En lo concerniente a la Presentación de la obra Historia Básica de La Playa, la debe elaborar, consustanciar y proponer la institución como tal: Concejo Municipal, en este caso la persona que entre los concejales o alguien en nombre de ellos se designe.

Con respecto al acostumbrado Prólogo, de generalidad en las obras escritas, se sugiere en razón de los contenidos tratados como esencia del tema desarrollado, en una persona que, por profesión o conocimiento amplio de dichos contenidos, está en capacidad de emitir el juicio que dicha obra le amerita. Por esta razón los dos coautores proponen por preferencia y lógica relación con la obra en mención, a Monseñor Juan de Dios Peña Rojas, hoy Obispo de la Diócesis de El Vigía-San Carlos del Zulia.

P.A

García

domingo, 20 de septiembre de 2020

La leyenda de la India Carú en versos: por Pedro García

LA INDIA QUE MURIÓ DE AMOR



La hermosa historia de amor

que ahora conocerás tú

es la del inmenso dolor

que sufrió la india Carú

 

Se acercaba el esperado día

 las nupcias de la joven princesa

el Cacique Toquisay percibía

el encanto de su hija, su belleza

 

El dichoso novio no era extraño

era hijo del Cacique de los Mocotíes

cumpliendo con promesas de antaño

a Carú adornaría con rubíes

 

La tribu del Cacique Toquisay

se asentaba en las márgenes del río

hermoso valle donde había y hay

agricultura resguardada por el frío

 

Aquella gente ansiosa preparaba

con exuberancia las sonadas bodas

los mejores labradores colectaban

hortalizas en sus especies todas

 

Las mujeres laboriosas acopiaron

cantidades de yuca, apio y tierno maíz

los cazadores: los venados

aderezados para el cortejo feliz

 

Los fieros guerreros empuñaron

en honor a tan buena fecha

las armas que desfilaron

por el cortejo, arco y flecha

 

De repente se oyó en la lejanía

el retumbar presuroso del cuerno

que sopló con asombro aquel vigía

no anunciaba esta vez el invierno

 

Se trataba de un grupo de extranjeros

que en bestias desconocidas se acercaban

no imaginaron los indios fieros

la gran matanza que se avecinaba

 

Se tocó la alarma de guerra

y todos los varones corrieron

a defender su preciada tierra

danzando se defendieron

 

Con Toquisay, que abrió el tabú

marchó el guerrero más fuerte

era el novio de la india Carú

quien sufrió penosa muerte

 

Aquellos hombres invasores

iban con Juan Rodríguez Suárez

y bautizaron “los Bailadores”

a estos indios y sus hogares

 

Buscando la Sierra Nevada

toparon con estas gentes

que dejaron pisoteada

manchando con rojas muertes

 

En armas los superaban

con sus bastones de fuego

y en caballos cabalgaban

donde allí se criaron luego

 

Al acabar la batalla

recogieron del novio su cuerpo

y lo llevaron a la doncella

así supo que había muerto

 

Llena Carú de dolor

cargó con su novio a cuestas

buscando salvar su amor

de aquella muerte funesta

 

Se dirigió sin campaña

buscando al dios de la vida

que en lo alto de la montaña

le sanaría su herida

 

Llorando sin tener consuelo

derramó copiosas lágrimas

colocó a su amor en el suelo

y al dios imploró con dádivas

 

Estando en la propia cima

lo lloró por tres días

pensó superar su ruina

pero abrazándolo moriría

 

Y así el dios de la vida

las lágrimas recogió en sus manos

pues comprendió que servía

por testimonio de amor humano

 

Así en la piedra de lo alto

con forma de cabeza humana

se formó con gran encanto

de este Valle su cascada

 

Y Carú sigue llorando

por su amor muerto en batalla

las colinas se van regando

con sus lágrimas derramadas

 

El amor de estos novios

no lo acabó la muerte

a pesar de sus oprobios

viven juntos eternamente

 

Y así lo cuenta la historia

de este relato contado

que no escapa de la memoria

de un villorro enamorado

 

Cuando llueve en la cabecera

y bajan las aguas brumosas

toda la Villa se entera

de sus lágrimas cuantiosas

 

Todos los enamorados

que visitan la Cascada

lanzan monedas confiados

al pozo de Carú, india amada

 

P.A

García

sábado, 12 de septiembre de 2020

Dos coplas escritas en la infancia

COPLERO DE NACIMIENTO



Coplas al Cultivo Organopónico: mientras estudiaba 6to grado con la Prof. Nadir Montoya, en la Unidad Educativa Bolivariana “San Pablo”, fui seleccionado para representar a esta escuela en los encuentros de Centros de Ciencias, para lo cual me preparé en la defensa de un proyecto innovador, que llevó por título “Efectividad del método de cultivo Organopónico con plantas de lechuga (lactuca sativa) Americana Ferri”. En esta defensa estuve asistido en la tutoría por el Prof. Luis Eduardo Moret, quien además de llevar las riendas del “Centro de Ciencias Chuquisaca”, desempeñaba el área de educación física de esa institución. Estas coplas las leí frente a toda la escuela un lunes en la mañana, después de cantar el Himno Nacional, justo antes de que cada grado iniciara sus clases. Recuerdo perfectamente los aplausos de todos, y las miradas de recelo de los compañeros de aula.

Mi nombre es Pedro García

voy a hablar de algo importante

productores de hoy en día

utilizan contaminantes.

 

Nueva forma de cultivo

yo les quiero enseñar

para que todos sus hijos

también sepan disfrutar.

 

Todos los productos tóxicos

que van a utilizar

quítenselos de la mente

y empecemos a luchar

para que nuestro ambiente

lo podamos conservar.

 

Hice una exposición

para empezar a expresar

el mensaje que les llevo

para poder ambientar

este mundo que nos queda

a nosotros disfrutar.

 

El cultivo Organopónico

les voy a presentar

eso era lo que quería

para poder terminar

de luchar por nuestra vida

y así vivir mucho más.

 

Al ganar por dos veces

he puesto a pensar mi mente

para que este cutlivo

se realice en el presente.

 

No lo dejen para el futuro

que hablar no es conveniente

salvemos a todo el mundo

y también al continente.

 

Gracias al Prof. Luis

por confiar en mi talento

y el tema ganador

pegó en el momento.

 

Voy a exponer en Mérida

representando a Chuquisaca

el centro de ciencias que gana

aquí y también en Caracas.

 

         Coplas para mamá en su cumpleaños: el 03 de agosto de 2008 mamá cumplía 40 años, yo contaba con 12 años, y como no tenía mucho que regalarle, le escribí estas coplas que, después de cantarle el cumpleaños, le leí en la modesta reunión familiar que tuvimos.

 

A la licenciada Tahís

la quiero felicitar

por hoy sus años cumplir

un día de no olvidar.

 

Mamá te quiero decir

que cumplas muchos más

la vida debes vivir

la tienes que disfrutar.

 

Tus hijos te quieren mucho

Reyna, Pedro y Raymar

no olvidemos al Quiruchi

que te quiere mucho más.

 

Mi nonita es tu mamá

no lo puedes olvidar

una madre siempre es madre

déjala que duerma en paz.

 

Este día es muy bonito

no lo echemos para atrás

disfrútalo con tus tres hijos

y también con tu mamá.

 

Cómete esa torta

que a la pansa debe llegar

y póngase la fajita

para que siempre vivas “lay”

 

La Niña te quiere mucho

por eso se pone alegre

cuando escucha al Quirucho

diciendo mamá ya viene.

 

40 años de vida

ya tiene mi mamá

ella no está recién parida

pero reposo debe guardar

 

Con esta copla termino

la fiesta de mi mamita

pero mejor la sigo

comiéndome otra tortica.

 

P.A

García

sábado, 5 de septiembre de 2020

La Inmaculada Concepción de La Playa

SINE LABE ORIGINALE CONCEPTA



Nadie pase este portal

sin que diga, por su vida

que María fue concebida

sin pecado original

 

Con la Solemnidad de la Inmaculada Concepción se recuerda un especial privilegio mariano, definido como dogma de fe en el año 1854, por el papa Pío IX. María, en efecto, como Madre de Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre, en previsión de los méritos de su Hijo, fue librada desde el instante de su concepción del pecado original con el que todos nacemos. De ahí también el nombre de Purísima con que se suele designar popularmente esta fiesta. Aunque la proclamación del dogma sea relativamente reciente, la devoción a la Inmaculada estaba ya muy difundida bastantes siglos antes.

La imagen de la Inmaculada llegó a la Iglesia de Bailadores a finales de 1880 y a principios de 1900 fue trasladada a la Parroquia San Vicente Ferrer en La Playa. Después de San Vicente Ferrer es una de las imágenes más antiguas que existen en nuestra Parroquia.

Una mañana cualquiera del año 1990, llegaron a la Iglesia de La Playa las señoras Juana García y Aminta Castillo con el propósito de ornamentar el Templo para la festividad de San Isidro Labrador. Se ubicaron en el salón donde se preparan los ramos. Juana García notó en una esquina del salón-depósito un bulto algo extraño, cubierto con sacos de alimentos, y al destaparlo se encuentra con una imagen de la Virgen María, completamente deteriorada, su rostro y manos como si se hubiese quemado, además de encontrarse la madera un poco podrida, pues en el sitio donde había estado, quién sabe por cuánto tiempo, le caía una gotera de agua del techo.

Juana García sintió desde ese preciso momento que tenía que hacer algo por esa imagen abandonada, es así como, con permiso del Párroco de La Playa Pbro. Julio Clímaco Durán, trasladó la Virgen hasta la ciudad de Ejido, donde fue totalmente restaurada en el Taller de los Monsalve. El cambio que dio aquella talla fue total. Detrás de esa corroída imagen apareció un rostro angelical, el rostro de la Madre de Dios, la Inmaculada Concepción, cuya festividad se celebra el 8 de diciembre.

Desde que la imagen fue restaurada ha recibido el cariño y devoción de muchas personas. Es de acotar que tiene en su virginal closet un total de 23 vestidos, todos elaborados con decoro y empeño, para la Inmaculada Concepción. Algunas personas de La Playa han donado vestidos para la Virgen, a saber: Carmen Márquez, las hermanas Guerrero Morales, Inés Castillo, Alejandra Vivas. El resto de vestuario ha sido elaborado por encargo de Juana García. Para la conmemoración de los 25 años de la primera restauración se hizo una exposición de los vestidos.

La Virgen tiene en su cabeza tallada una original simulación de cabello, sin embargo, para que mejor se vea, se acostumbra a ponerle cabellera, de ahí que posea dos pelucas, una lisa que fue donada por Juana García, y otra ondulada que fue donada por Carmen Márquez. Los encargados de la Virgen comentan que Ella prefiere su cabello liso.

En 30 años que tiene Juana García de haberse hecho cargo de la Inmaculada Concepción, la ha enviado a restaurar dos veces a parte de la primera en 1990. Al parecer la imagen ha sufrido, por su antigüedad, el deterioro de un talón, que fue comido por el comején, pero inmediatamente restaurado.

Aunque la festividad de la Inmaculada Concepción, como la de casi todos los santos, es una vez al año,  Juana García y su hija Beatriz Vivas están pendientes de cambiarle el vestido una vez al mes, donde aprovechan de limpiar con delicadeza la imagen, notando que nunca se le ensucia el rostro, pues el pañuelo que utilizan para retirar el polvo, nunca se ensucia cuando se limpia la faz de la Madre Inmaculada.

El primer traje que usó la Inmaculada después de su restauración en 1990 fue preparado por María Paredes, era un vestido confeccionado para la Primera Comunión de una niña de La Playa, que fue recortado y ajustado a la medida de la Virgen. Este vestido se extravió.

La talla, al ser de madera, es muy pesada. Es una “imagen de vestir”, pues a simple vista no parece tener forma como para ser presentada así para la veneración pública. La Virgen tiene la mirada hacia abajo y las manos unidas en señal de oración.

¡Oh María, madre mía, oh consuelo del mortal!

Amparadme y llevadme a la Patria Celestial

 

P.A

García