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lunes, 29 de marzo de 2021

Hoja de Vida de un joven apóstol

DE LA PLAYA PARA EL MUNDO


Jorge David Morales Rodríguez es un joven playense de 20 años de edad, que en los últimos años se ha destacado notablemente dentro de la vida eclesiástica de la Arquidiócesis de Mérida en general, y del Valle del Mocotíes en particular. Su vida cristiana empezó, como la de todos los bautizados, al recibir este sacramento administrado por el conocido padre Antonio Viedma; años más tarde se desempeñó como servidor del altar en la Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa, en el curato del padre Jaime Duque, desde entonces empezó a participar activamente en la vida sacramental de la Iglesia Católica.

Paralelo a su servicio en la liturgia, recibió adecuadamente la formación catequética, base fundamental de su actual apostolado como joven dedicado al servicio de la iglesia local. Jorge David, con sus notables cualidades, ha colaborado en la organización, preparación y ejecución de las diferentes solemnidades en La Playa, basta con mencionar las fiestas patronales en honor a San Vicente Ferrer, así como la reciente visita de la Divina Pastora de Barquisimeto a La Playa y a los diferentes centros poblados del Valle del Mocotíes. Su profundo amor y devoción por la Santísima Virgen María, le hace participar con igual entusiasmo de las Novenas y Fiestas Patronales de Nuestra Señora de la Candelaria en Bailadores y Nuestra Señora de Regla en Tovar, sin olvidar a Fátima en El Llano y a Perpetuo Socorro en Sabaneta.

En la Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa es un natural colaborador, estando pendiente del ornato y limpieza del templo, prestando sus manos y su tiempo para trabajar en favor de toda la comunidad. En las fiestas y solemnidades presta un servicio muy importante, retratar a través de la imagen fotográfica los acontecimientos, disponiendo de sus redes sociales para dar a conocer dichas actividades, relatando al pie de las imágenes un breve y concreto comentario alusivo a la dinámica informativa y evangelizadora.

Jorge David es solicitado por numerosas familias católicas para dirigir el rezo adecuado de la Novena de Difuntos, donde acude con puntualidad, entonando las plegarias con determinada seguridad y temple, garantizando de esta manera que los presentes se aboquen a participar del acto sagrado. Las Paraduras de Niño también son de sus mejores apostolados, pues en el ambiente navideño, con su bufanda y gorro para cubrirse del frío, contagia de alegría y gozo los hogares que le invitan a dirigir la adoración del Niño Dios.

Se le ha visto cercano a los párrocos de La Playa, Tovar y Bailadores, colaborándoles sin reservas en todo lo que se le encomienda, destacando su capacidad e iniciativa para salir a flote ante cualquier circunstancia. Con el padre Argenis Zambrano de La Playa, ha tenido una especial cercanía, pues en su enfermedad, Jorge David ha estado siempre presente, brindando compañía, y ésa mano amiga que tanto se necesita en situaciones como las que ha vivido el mencionado presbítero.

Jorge David tiene un alma grande y deseos inmensos de servir a Dios y glorificarle con su vida, eso lo motivó a participar en convivencias vocacionales en la Arquidiócesis, de donde ha salido fortalecido y convencido de que Dios le llama a ser feliz, haciendo el bien a sus hermanos y sirviendo desinteresadamente desde la fe cristiana.

Ha cultivado numerosas amistades, con las cuales se ha comportado con respeto y seriedad, siendo para ellos un firme evangelizador al compartirles constantemente mensajes, imágenes y material de contenido religioso. Las evidentes características de conversador nato, sociable, amable y educado, hacen de él un oportuno amigo y un deseado visitante.

Jorge es la pieza clave que mueve al sector La Marina en La Playa en lo referente a las actividades parroquiales. Se le ve para arriba y para abajo organizando viacrucis, misas de aguinaldos y diferentes sacramentales en los que se requiera la participación de su sector. Es un testimonio para todos de responsabilidad y compromiso desinteresado en las cosas de Dios, sin olvidar su papel como hijo y estudiante que es, en todas estas áreas responde con el mismo amor y carisma que le identifica. Sus padres están orgullosos de él y, ahora con este proyecto que ha realizado, toda La Playa le reconoce como hijo destacado y referente para la juventud.

P.A

García

martes, 16 de febrero de 2021

Iconografía de la Imagen de San Vicente Ferrer de La Playa

LA TABLA MILAGROSA


         San Vicente Ferrer nació en España, el 23 de enero de 1350 y falleció en Francia, el 5 de abril de 1419. Fue canonizado por el Papa Calixto III, el 29 de junio de 1455, su cuerpo está enterrado en Vannes, donde murió. Su fiesta litúrgica se celebra el 5 de abril de cada año. San Vicente fue un sacerdote de la Orden de Predicadores, mejor conocidos como los “Padres Dominicos”.

         Su nombre secular era Vicente Ferrer Miguel, nació en Valencia, en la calle del Mar, en la casa conocida hoy como “el pouet de Sant Vicent”, el pocito de San Vicente. A los 17 años entró de dominico en el Convento de Predicadores de Valencia. Estudió en Barcelona, Lérida y Toulouse. Vicente fue profesor de Lógica en Lérida y de Teología en la Catedral de Valencia. Por su actividad docente le fue concedido el título de “Maestro en Teología”, el máximo reconocimiento intelectual de la Orden.

         Junto a su acción académica, desarrollaba una intensa actividad predicadora, taumatúrgica y de beneficencia. Después de un tiempo en Aviñón, al sur de Francia, llamado por el Papa para ser su confesor y limosnero, a partir de 1399 y durante 20 años, se dedicó a recorrer parte de Europa predicando el Evangelio, suscitando todo un movimiento de renovación cristiana y eclesial.

         San Vicente recorrió toda la Península Ibérica, Francia, Suiza y el norte de Italia. Su predicación unía profundidad teológica y espiritual junto con la capacidad de llegar a convencer a los más variados auditorios.

         San Vicente se vio inmerso en la situación del Cisma de Occidente, que presentaba a dos Papas, uno en Roma y otro en Aviñón, ambos pretendían ser el único legítimo. Optó en conciencia por el Papa de Aviñón. Posteriormente, y luego de haber intentado sin éxito convencer a Benedicto XIII de dimitir por el bien de la Iglesia, y tras el Concilio de Constanza, aceptó al único Papa: Martín V, coincidiendo con Santa Catalina de Siena.

La imagen de la que se hará el estudio iconográfico se encuentra en la Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa, Mérida, Venezuela. La misma es una pintura al óleo sobre madera, con unas proporciones de 33 centímetros de ancho por 48 centímetros de alto. Actualmente se encuentra resguardada por un nicho de madera que dificulta su contemplación y veneración. No se conocen datos exactos sobre el autor de la pintura o la fecha y lugar de su realización. Es posible que la imagen no sea criolla.

Los símbolos iconográficos de esta pintura son los siguientes:

Parte superior: La imagen, para propósitos del desarrollo de este estudio, puede dividirse en tres partes, de arriba abajo. Los detalles a explicar se tomarán en cuenta de izquierda a derecha.

1.    Trompeta: San Vicente Ferrer es conocido popularmente por ser un gran predicador, de ahí que la trompeta esté presente en la mayoría de sus cuadros, pues su voz potente y enérgica se asemeja al sonido de este particular instrumento musical de viento-metal. La predicación del valenciano puede ser comparada con una dulce melodía de una trompeta, capaz de penetrar los más apáticos tímpanos, provocando en ellos el gozo por el anuncio y el terror por la denuncia. La trompeta también lo identifica con los siete ángeles apocalípticos, como se verá con el detalle de las alas.

 

2.    Mano: El gesto más característico de San Vicente Ferrer es su mano derecha alzada señalando con el dedo índice hacia arriba. Este es un gesto expresivo, que hace cualquier orador en un discurso multitudinario, con ánimo de subrayar alguna frase, expresión o palabra, por ejemplo su lema, que se verá más adelante. San Vicente señala el cielo porque ese es nuestro destino final, allí nos espera Dios. También se cree que con este gesto, el santo efectuaba sus milagros en vida, para el deleite de todos los que le seguían o le escuchaban.

 

3.    Alas: San Vicente se consideraba a sí mismo como uno de los siete ángeles del Apocalipsis, cuyas trompetas sonaban antecediendo maravillosos signos que san Juan bien detalla en el último libro de la Biblia, es por eso que algunas imágenes del santo dominico español lo representan con alas, como si fuese realmente un ángel o “El Ángel del Apocalipsis”.

 

4.    Aureola: Del latín aureola y, a su vez, de aurea, que significa “dorado”. La aureola o el nimbo es un cerco en torno a la cabeza de un santo. Se plasma con rayos luminosos en el cuerpo pintado de un personaje o un objeto, de ordinario de modo circular, poligonal, crucífera o triangular. En la Edad Media fueron aureolados emperadores, papas y reyes. En general, la aureola se reserva a las personas divinas y santos. San Vicente Ferrer en esta pintura es representado con aureola circular dorada, para diferenciarla del fondo que es de tonalidad amarilla.

Parte media:

1.    Hábito dominico: El hábito no hace al monje, pero sí lo identifica. San Vicente Ferrer fue dominico, por eso es natural que su hábito esté representado con una túnica blanca, ceñida por una correa negra, sobre la cual se pone un escapulario o mandil del mismo color, para finalmente ser cubierto por una gran capa negra, elegante y majestuosa. El blanco y el negro son los colores del hábito dominico. En la pintura de San Vicente que estamos estudiando, se nota cómo la túnica es de un color más oscuro y no blanco natural, tal vez para diferenciarla del escapulario que sí es de un blanco bastante brillante, puro y limpio.

 

2.    Santo Rosario: El catolicismo debe a Santo Domingo de Guzmán, el fundador de la Orden de Predicadores, la creación y expansión de la devoción al rezo del Santo Rosario a María Santísima. San Vicente Ferrer, como buen dominico que fue, hijo espiritual de Santo Domingo de Guzmán, lleva su Rosario colgando sobre el escapulario. Es de suponer que lo rezaba diariamente, mientras se preparaba para sus masivas predicaciones o de camino en sus largas peregrinaciones. En el Santo Rosario se medita la vida de Jesús a través de los ojos de María.

 

3.    Calavera: La calavera es el símbolo de los que se retiran a la soledad del desierto o a un lugar retirado para entrar en comunión con Dios. En San Vicente Ferrer la calavera sobre el libro representa su incesante predicación sobre la inmanencia del juicio final. Él buscaba la conversión de los pecadores y en este sentido la calavera recordaba que no somos eternos en este mundo, sino que nos espera la verdadera vida en Dios, para lo cual es necesaria la conversión. De varios santos se conoce que al contemplar la calavera reconocían lo poco que eran y la necesidad de Dios en sus vidas.

 

4.    Libro: El libro representa a las Sagradas Escrituras en general, o al Evangelio en particular. San Vicente, en esta pintura, sostiene el libro cerrado con el lomo hacia él y las páginas hacia afuera, sujetadas por su mano izquierda, con el pulgar sobre la cubierta y el resto de los dedos debajo del libro. La Biblia es lo más representativo en la imagen de un predicador, y San Vicente Ferrer fue el mejor de su época. Las ciencias filosóficas y teológicas que supo enseñar y predicar en su vida, pueden verse compendiadas también con el tomo en su mano.

 

5.    Flor de lirio: Es bien conocida la referencia del Señor Jesús a las flores de lirios, puede verse en Mt 6, 28 y en Lc 12, 27. Es muy adecuada la mención de la “flor del campo” como ejemplo de la brevedad de la vida humana, y ello más en una tierra como el Oriente Medio, donde la aparición anual de las flores silvestres, un espectáculo maravilloso, dura apenas unas semanas, seguido de una gran sequedad. Israel crecerá como un lirio en los días escatológicos (Os 14, 5), promesa que ha de cumplirse en la nueva Jerusalén, que es la Iglesia. Entre la ornamentación del templo del Antiguo Testamento se hallaba la figura del lirio (1 R 7, 19; 22, 26). En la imagen de San Vicente, el lirio representa la brevedad de la vida humana, lo que conlleva la constante preparación para recibir la llamada de Dios que a todos nos llega: la muerte. El santo español perseveró en una vida virtuosa y pura, razón por la cual el lirio sea también un premio merecido para él.

Parte inferior: En esta última parte ya no se mencionan detalles iconográficos referentes al culto devocional a San Vicente Ferrer, sino que se expondrán detalles particulares de esta pintura de la parroquia eclesiástica de La Playa.

1.    Orificios: Casi al margen de la pintura, cerca del final del hábito de San Vicente, se encuentran dos pequeños orificios, por donde pueden entrar clavos, que perforan la tabla en su totalidad, dejando ver el fondo sobre el cual se soporta actualmente la pintura. Estos orificios corresponden, seguramente, a un primer intento de sujetar la pintura sobre algún nicho o retablo para la veneración de los fieles. Aunque la pintura presenta rasgos de haber sufrido una restauración -si es que así se le puede llamar- es curioso que estos dos orificios no hayan sido tapados, lo que da a pensar que la imagen fue alterada artísticamente estando todavía en su anterior nicho.

 

2.    Pintura: Al lado derecho del primer orificio, de izquierda a derecha, se encuentra un rasgo de pintura simulando lo que podría ser la capa de San Vicente. Este detalle es posible observarlo gracias al deterioro notable del óleo usado en el cuadro, ya que presenta este parche como evidencia innegable del paso de los años, apoyando la data de la pintura en años muy anteriores a 1828, fecha en la cual se construye la primera capilla en La Playa, en lo que hoy es el sector San Vicente.

 

3.    Pies: En esta pintura, los pies de San Vicente no se pueden apreciar, parecen no haber sido dibujados detalladamente, o tal vez porque en la restauración sufrida, el artista no logró representarlos con detalle, dejando en su lugar una deforme mancha de óleo, precisamente del mismo color usado en el escapulario, un blanco brillante. Se puede apreciar como si el pintor hubiera limpiado su pincel sobre el lugar donde estarían los pies de San Vicente, que por cierto, es donde la pintura ha desaparecido con mayor violencia, dejando ver la tabla de madera sobre la cual se pintó originalmente la venerada imagen.

Otros símbolos: No todas las imágenes de San Vicente Ferrer lo representan con todas sus características iconográficas, es por eso que también se le puede ver figurado con los siguientes símbolos:

1.    Mitra: De la vida de San Vicente se conoce que por su amistad con el Cardenal Pedro de Luna, quien llegó a ser el Papa Benedicto XIII, le ofrecieron el cardenalato o incluso ser arzobispo de alguna sede, cuestión que el santo rechazó enfáticamente, pues nunca se acostumbró a la vida entre palacios; ya que lo suyo era la predicación itinerante y la peregrinación. La mitra, símbolo episcopal, es ubicada a sus pies, pues se resistió a llevarla sobre la cabeza, demostrando así una gran humildad, al no querer formar parte del principado de la Iglesia Católica.

 

2.    Libro abierto: En nuestra imagen de estudio el libro aparece cerrado, pero en la imagen principal de la Parroquia San Vicente Ferrer tiene sobre su mano izquierda el libro abierto con unas palabras enfáticas, que le resumen su predicación, estas palabras son su lema.

 

3.    Lema de San Vicente: La frase aparece generalmente en latín “Timete Deum et date ei honorem”, que viene a significar en castellano “Respetad a Dios y dadle honor”. Con esta frase escrita en mayúsculas doradas, se compendia la vida del santo, quien nunca se cansó de presentar la fe católica como el regalo más grande que de Dios hemos recibido.

 

4.    Lengua de fuego: Finalmente, la lengua de fuego, que la tiene también la imagen central de la Parroquia, significa el milagro de Pentecostés, cuando los Apóstoles predicaron en lenguas distintas y eran comprendidos por todos los presentes en Jerusalén. A San Vicente se le conoce por predicar en su original valenciano, pero ser entendido en castellano, francés, sueco, italiano y los idiomas de los musulmanes que poblaban las zonas por él recorridas. La hagiografía vicentina manifiesta que en su juventud aprendió el latín y el hebreo, por su pasión por el estudio de las Sagradas Escrituras.

San Vicente Ferrer es el patrono de la comunidad valenciana en España, allí es recordado como Sant Vicent el del ditet, San Vicente el del dedo. Su figura sigue siendo hoy un ejemplo de vida cristiana y de predicación del Evangelio. Sus sermones, el “Tratado de la vida espiritual”, su labor pacificadora y dialogante, su sentido eclesial son una herencia de la que nos podemos aprovechar fructuosamente.

El cuadro del que hemos hecho este superficial estudio merece más atención y respeto por todos los playenses. En el Templo Parroquial debería existir un lugar dedicado exclusivamente a resguardar esta reliquia histórica y religiosa y, por qué no, deberían despertarse iniciativas para reubicar la tabla del dificultoso nicho actual a uno nuevo, mejorado artísticamente y sobre todo que le permita una contemplación total de la venerada imagen.

Ahí está San Vicente Ferrer, esperando a todos los devotos, a todos los playenses, para que le conozcan y le veneren como en épocas de antaño. A todos los que no conocen esta imagen, les invito a visitarla en el Templo de La Playa, ahí está expuesta siempre a la veneración. Acérquense, véanla con detalle, recen delante de ella y encomienden principalmente el progreso espiritual y de toda índole de nuestro querido pueblo.

La Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa está en constante deuda devocional con su Santo Patrono. Esperemos que lleguen los días en los que se pueda celebrar su fiesta por todo lo alto. Actualmente el Consejo Municipal de Rivas Dávila está buscando precisar una fecha para celebrar al pueblo de La Playa, ojalá y en esta iniciativa puedan contemplar la festividad de San Vicente Ferrer como día de precepto civil y religioso, de esta manera la “Parroquia Civil Dr. Gerónimo Maldonado” se mostraría atenta con la religiosidad de la mayoría de sus habitantes.

P.A

García



jueves, 14 de enero de 2021

La plaza Bolívar de La Playa

PLAZA BOLÍVAR


En el poblamiento urbanístico de gran parte de la América ejecutado por los españoles, se idealizó la costumbre de proponer en el centro de las ciudades, rodeado por una Iglesia y edificaciones gubernamentales, un espacio ancho y abierto al que comúnmente llamaron “Plaza Mayor”, para distinguirla así de cualquier otro lugar parecido. Estos sitios estaban destinados -en principio- para el mercado sabatino y dominical, la celebración de ferias y fiestas, y en una época más tardía, para la ejecución de los enemigos de la Colonia. Una vez independizados de España, estas plazas en Venezuela fueron dedicadas en honor a Simón Bolívar.

A pesar de las razones anteriores, y siendo frecuente en nuestro país conseguir una “plaza Bolívar” en cada pueblo o ciudad, no es así en todas partes, y tampoco existen normativas concretas al respecto, sin embargo, lo que si se ha tomado como tradición es ubicar en las plazas de Parroquias Civiles un busto de Bolívar, en las de Municipios una estatua pedestre –Bolívar de pie-, y en las de Estados una ecuestre –Bolívar a caballo-.

Las plazas Bolívar son importantes y representativos espacios de cultura, civismo y buena convivencia, de ahí que sea propicia la intuitiva prohibición de ingerir bebidas alcohólicas en sus inmediaciones, tampoco montar en bicicleta o jugar algún deporte y hasta la vestimenta indecorosa, pues es un área de honor al Padre de la Patria. En el pueblo de La Playa recuerdo cómo los habitantes evitábamos pasar con bolsas de mercados u otros objetos justo en frente del busto de Bolívar, y también presencié en repetidas oportunidades cómo los agentes policiales evitaban que personas se sentaran debajo de la efigie del Libertador, mucho menos fumar o escupir chimó en ese sitio. En una oportunidad le llamaron la atención a un hombre que pasaba caminando sin camisa.

Los playenses tenemos una hermosa plaza Bolívar, espaciosa y fresca como ninguna otra y proporcionalmente más grande que la de Tovar y Bailadores. Al situarnos desde la perspectiva del busto del Libertador, y mirando a través de sus petrificados óculos, podemos especificar las edificaciones que la rodean: a la izquierda de Bolívar se encuentra el templo de la Parroquia San Vicente Ferrer y la Casa Cural; al frente de Bolívar, bajo su perenne mirada está el Comando Policial y la Prefectura de la Parroquia Civil “Dr. Gerónimo Maldonado” edificación inicialmente llamada “Casa Municipal Dr. Gerónimo Maldonado”, al lado de ésta se consigue la “Escuela de Labores” y la casa de habitación del Sr. Luis Méndez, seguida por la casona del fallecido don Héctor Mora, antiguo recinto de la “Escuela Federal Graduada Estado Falcón”, hoy en día destinado al comercio y residencia de la familia Mora Sánchez; a la derecha de Bolívar está el novedoso Centro Comercial “Lula Plaza” de Liborio Ramírez, seguido por otros comercios menores en la casa de Tito Berbesí; y detrás de Bolívar está el famoso Abasto “Las Quince Letras” de Raúl Parra, seguido de las casas de la familia Barillas, la del finado don Félix y la de doña Josefa.

Más de uno recuerda cómo era bellamente adornada nuestra plaza en épocas navideñas, con arcos de luces y motivos decembrinos, con renos de cabillas forrados de luces, campanas, bambalinas entre otras cosas; y cómo olvidarnos de los magníficos pesebres realizados por los mismos pobladores, de los cuales se distinguió durante muchos años el sr. Miguel Escalante y toda su familia, quienes transportaban materiales para la realización de una casa bien detallada dónde ubicar las imágenes de la Sagrada Familia de Nazaret, Jesús, María y José. Recordemos cómo los viandantes del Valle del Mocotíes paraban un momento al pasar por La Playa y aprovechaban para retratarse frente a la obra de arte.

La reseña histórica de la plaza Bolívar de La Playa se remonta a los años en los que don Desiderio Mora fungió como Presidente del Concejo Municipal de Bailadores. En su período gestionó la construcción de la plaza Bolívar de La Playa, obra que coronó su semblante de luchador social. En el trazado de la plaza se utilizó el terreno frente a la Iglesia, que estaba abandonado y el cual era usado por la juventud para recrearse con actividades lúdicas. Este terreno no era suficiente y por eso fue necesario adquirir por compra el área sembrada de caña de azúcar ubicado junto a la casa del presbítero Ramón Arellano, que permitió abrir la calle y anexarle una parte al terreno de la plaza, para tratar de darle la cuadratura debida, lo cual no fue posible, ya que la misma quedó ligeramente más larga hacia el frente de la Iglesia y angosta entre las calles laterales, tal y como está hoy en día.

     La construcción de esta plaza fue financiada con las rentas que se recaudaban en La Playa por concepto de sacrificio de reses, porcino y patente. En total doscientos bolívares mensuales. Con ese dinero se compró el cemento y se pagaba el jornal de Abelino “buche”, como albañil y a “Marracuco” Escalante como ayudante. El plano original, con los caminaderos, jardineras y área central para el pedestal, lo hizo don Desiderio Mora y él personalmente dirigió la construcción. El busto de Bolívar era de bronce y fue ubicado en 1953, como lo refería la base del mismo.

     Como dato curioso, la plaza Bolívar de La Playa y el templo de San Vicente Ferrer están simétricamente organizados, tal es así que desde el Altar Mayor de la Iglesia se puede seguir con la vista casi directamente hasta el busto de Bolívar y a su vez hasta la calle Principal. El actual templo de La Playa inició su construcción en el año 1879, es decir, casi 70 años antes de la construcción de la plaza Bolívar, por lo que podemos deducir fácilmente que los constructores de la misma quisieron planificarla en simetría con el templo, noble gesto de filial observancia a la Santa Iglesia Católica y no mera casualidad.

     En la actualidad nuestra plaza no presenta la belleza y esplendor del que gozó en épocas de otrora. Todo se ha deteriorado notablemente. La riqueza y variedad de las plantas ornamentales ha desaparecido. Las aceras y caminaderos están greteados por las raíces de los árboles. El busto de Bolívar actual es de menor estética que el anterior, hurtado el 8 de septiembrede 2017. Por razones de aprovechamiento de la Zona WiFi libre, la grama ha ido menguando. Los bancos no están en buenas condiciones. El iluminado por las noches es deficiente. La basura orgánica e inorgánica se suele acumular en la misma plaza, en grandes montones que dan mal aspecto a los jardines. Y quién sabe qué cosas más se puedan mejorar.


     Esperemos que algún día pueda remodelarse y embellecerse este espacio nuestro, que en La Playa es el único, puesto que no tenemos otros parques o plazas. Estoy seguro de que, al organizarse un trabajo comunitario, una vez superada la Pandemia, más de uno se uniría a colaborar con esta intención, porque en La Playa somos gente generosa y laboriosa, ya hemos superado complejos partidistas y comprendemos que lo que se hace por el pueblo nos beneficia a todos, aunque no hay que negar que la apatía sigue presente en algunos. Hace pocos años atrás han sembrado un par de pinos canadienses y palmas, seguramente serán el relevo de los árboles que por los años también han ido muriendo y precisan de reemplazo.

P.A

García


viernes, 2 de octubre de 2020

Un inventario de la iglesia de La Playa en 1942

                        INVENTARIUM



Inventario de la iglesia en 1942[1]

        Inventario de la Iglesia filial de La Playa de Bailadores con todos los útiles destinados al culto público practicado ante los siguientes testigos: Pbro. Azael Arellano, Francisco Gutiérrez e Ismael Vivas.

ORNAMENTOS SAGRADOS

CASULLAS

         4- Casullas blancas: una de primera, dos de segunda en buenas condiciones de uso y la última bastante deteriorada.

         1-Casulla roja de segunda clase en óptimas condiciones.

         1-Casulla negra de segunda clase en buenas condiciones de uso.

         1-Casulla verde de tercera clase en malas condiciones de uso.

         1-Un par de dalmáticas blancas con centro rojo en buenas condiciones.

Administración del Pbro. Rincón bajo la mayordomía del Señor Ismael Vivas.

         1-Casulla verde de segunda clase, nueva.

 

Capas

         1-Capa negra de pana, de segunda clase en buenas condiciones de uso.

         1-Capa blanca de segunda clase en malas condiciones.

         1-Capa morada de pana, de segunda clase en óptimas condiciones.

 

Bandas

         2-Bandas blancas, una de primera en buenas condiciones y la otra de tercera clase en condiciones deplorables.

         1-Una banda negra de segunda clase en óptimas condiciones.

Administración Pbro. Rincón Santos

         1-Banda blanca de segunda clase, nueva.

 

Albas

         4-Albas, tres útiles y una deteriorada.

         6-Amitos en buenas condiciones.

 

Manteles

         11-Manteles en óptimas condiciones.

         7-Manteles en regulares condiciones de uso.

 

Paños

         4-Paños de mano en buenas condiciones.

         2-Cíngulos, uno verde en buenas condiciones y el otro en condiciones deficientes.

         5-Roquetes en buenas condiciones.

         2-Estolones morados-blancos en buenas condiciones de uso.

         1-Un estolón blanco-morado nuevo.

 

Imágenes

         2-Cristos tipo mediano, uno de pasta y el otro de metal.

         1-Imagen de San Antonio de Padua de bulto, tamaño natural con su correspondiente nicho con vidriera y su altar de madera.

         1-Imagen de N.S. de la Medalla Milagrosa, tamaño mediano, en óptimas condiciones.

         1-Imagen del Sacratísimo Corazón de Jesús, tamaño natural, en buenas condiciones.

         1-Imagen de San José, de bulto, tamaño natural, en buenas condiciones.

         1-Imagen de San Vicente (de) Ferrer, de bulto, tamaño mediano, en buenas condiciones.

         1-Imagen de la Dolorosa, de bulto, tamaño natural, en buenas condiciones.

         1-Imagen del Niño Dios, tamaño pequeño, en condiciones muy aceptables.

         1-Imagen pequeña de Sor Teresita.

         1-Viacrucis de retablo.

 

Aditamentos para la celebración del Santo Sacrificio

         10-Corporales en buenas condiciones.

         2-Palias corrientes, útiles.

         7-Puificadores útiles.

Nueva Administración

         4-Corporales nuevos.

         2-Palias nuevas, forradas en crepé.

         2-Incensarios, uno de plata y el otro de metal en buenas condiciones de uso.

         1-Estandarte del Santísimo.

 

Nueva Administración Pbro. Rincón Santos

         1-Estandarte del Santísimo nuevo.

         1-Palio nuevo de segunda clase.

 

         2-Porta viáticos: uno forrado en pana y el otro en crepé.

         1-Custodia de primera clase en óptimas condiciones.

         2-Copones: uno de plata y el otro dorado.

         1-Umbela.

         1-Misal en condiciones de uso.

         1-Libreta para la Misa de difuntos.

         2-Rituales: uno útil y el otro deteriorado.

         1-Par de vinajeras en regulares condiciones.

         1-Platillo de vidrio para la recolección de la limosna.

         2-Frontales: uno blanco y el otro negro en perfecto buen estado.

         1-Estandarte del Corazón de Jesús en buenas condiciones.

         1-Jarro grande de peltre y una ponchera igualmente de peltre.

         3-Floreros de cobre.

         2-Sillas de estrellitas en buenas condiciones.

         14-Candeleros, 8 de cobre y 6 de platina, todos en buenas condiciones.

         1-Escaparate de madera para guardar los objetos del Santo Sacrificio.

         1-Mesa pequeña para la credencia de madera.

         1-Naveta de plata.

         1-Cesta de platina.

         1-Cáliz de plata con su baño de oro en óptimas condiciones.

         3-Campanillas, una de plata y dos de bronce.

         2-Sagrarios de madera.

         2-Alfombras, una grande y otra pequeña.

         1-Sepulcro de madera con su correspondiente Cristo.

         1-Armonio en malas condiciones.

         1-Un púlpito de madera.

         1-Confesionario.

         2-Escaños de madera en buenas condiciones.

         1-Un ropero de madera.

         8-Floreros de vidrio, útiles.

         1-Caja de madera para guardar la cera.

         2-Hacheros de madera.

         1-Camilla de madera en buenas condiciones.

         1-Vara de metal plateado para los estandartes.

         1-Silla redonda de madera para el corista.

         1-Cruz de madera de la Santa Misión.

         3-Campanas grandes: 2 de 10 arrobas cada una.

         3-Mesones de madera para los santos.

         1-Caldereta de plata con su correspondiente hisopo.

         1-Cruz de madera para el Santo Cristo.

         3-Faroles de vidrio.

         1-Lámpara de cobre plateado para el Santísimo.

2-Piedras de ara.

1-Baldoquino de madera para la exposición en las 40 horas.

2-Atriles: uno para el Misal y el otro para la tercia.

3-Candeleros pequeños de cobre en óptimas condiciones.

 

Pbro. Azael Arellano

Pbro. Octavio Rincón Santos

Ismael Vivas

Francisco A. Gutiérrez

 

La Playa de Bailadores: Diciembre 2 del 1942



[1] AAM Sección 42 Inventario. Caja 16 4 Folios 1/383 1942 Diciembre 2 La Playa de Bailadores.