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domingo, 1 de enero de 2023

Murió Benedicto XVI

"COOPERATORES VERITATIS"

El 31 de diciembre de 2022 falleció en el Monasterio Mater Ecclesiae del Vaticano el papa Benedicto XVI, a las 9:34 de la mañana. Tenía 95 años de edad y casi 10 años de haber renunciado al ministerio petrino.

El 11 de febrero de 2013, el día en que Benedicto XVI anunció que renunciaría al pontificado, yo era seminarista del 5to año de bachillerato, en la Legión de Cristo. Recuerdo que la noticia se nos comunicó en el comedor, durante el desayuno, cuando el rector tomó el micrófono, interrumpiendo la lectura de la Imitación de Cristo de Thomas de Kempis, para informarnos con cierta confusión la decisión tomada esa misma mañana en Roma por el Santo Padre. Todos nosotros quedamos muy enredados y nos cuestionábamos si era posible que una papa pudiera renunciar. Ignorábamos las razones.

Durante los días sucesivos estuvimos muy atentos a las noticias que nos comunicaban los superiores con respecto al inminente cónclave y la elección del nuevo papa. Recuerdo que en una de las carteleras comunitarias del seminario se ubicó una imagen con las fotos de los cardenales que eran "papables" dentro de los que se encontraba el cardenal Bergoglio, de Buenos Aires, Argentina, pero ninguno apostó por él, nuestro favorito, no sé por qué, era un cardenal italiano y uno brasileño, o el estadounidense de Nueva York.

Los más nacionalistas pensábamos que había una remota posibilidad de tener un papa venezolano, pues al cónclave asistiría el arzobispo de Caracas, el cardenal Jorge Liberato Urosa Sabino, pero el elegido por Dios a través de los cardenales fue el argentino.

Benedicto XVI se notaba muy agotado, parecía cansado y sin fuerzas. Sus últimas ceremonias públicas fueron un hermoso momento para despedir al que fue padre y pastor universal, vicario de Cristo en la Tierra, con un pontificado impecable y con decisiones muy importantes para la congregación de los Legionarios de Cristo, si recordamos que fue Benedicto XVI quién desplazó definitivamente de la vida pública y de la dirección de la Legión al fundador, el padre Marcial Maciel, (nuestro padre) como le llamábamos. Fue también Benedicto XVI quien designó en 2010 al cardenal Velasio de Paolis como su enlace entre la Santa Sede y la Legión, le llamábamos nuestro Delegado Pontificio y también rezábamos por él, como por el Papa, superiores de la Legión y bienhechores.

La noticia del fallecimiento del presidente Hugo Chávez, el 5 de marzo de ese 2013, nos sorprendió días antes de celebrarse el cónclave en Roma. Supimos que el cardenal Urosa ofició una misa en alguna iglesia romana por el eterno descanso de Chávez. El cónclave vino unos días después, inició el 12 de marzo, y el elegido salió a saludar al pueblo cristiano congregado bajo la columnata de Bernini en la Plaza de San Pedro, el 13 de marzo tras la quinta votación. La transmisión la vimos totalmente en vivo, gracias a un proyector que se instaló en el comedor del seminario y a donde todos acudimos presurosos y contentos tras conocerse la fumata blanca y escuchar el sonido de la campana que estaba prevista para sonar en caso de conocerse el habemus papam.

Por esos días yo había memorizado el padrenuestro, Avemaría y Gloria en italiano, por lo que pude rezar con Francisco en su primera aparición en público desde el balcón de las bendiciones apostólicas. Ese mismo día se quitó la foto del papa Benedicto que presidía los salones de clases y se cambió por una del papa Francisco saludando con su mano derecha alzada desde el balcón. Recuerdo que la foto del nuevo papa se puso sobre la foto del que ahora llamaríamos papa emérito.

Esta fue la segunda elección papal que he podido presenciar a través de la pantalla de un televisor, pues la primera fue la del propio Ratzinger en 2005, ocasión que también recuerdo con mucha claridad. Vi por televisión la agonía de Juan Pablo II y la elección de su sucesor. En ese mismo 2005 me inicié como monaguillo y recibí una pequeña foto de Benedicto XVI como regalo del párroco. Todavía conservo esa foto en un pequeño portarretratos en mi habitación.

La muerte de Benedicto XVI ha entristecido muchos corazones, el mío también. Fue un papa maravilloso, sabio, amoroso y misericordioso. Fue traicionado por su propio mayordomo. Fue criticado e incomprendido. Fue comparado sin razón con su sucesor. Pero lo que lo hizo grande fue su humildad para saber retirarse cuando ya no sentía fuerzas para continuar. La renuncia de Benedicto XVI marcó un antes y un después en la forma de ver los pontificados en este siglo XXI. Recuerdo que seguida de la renuncia de Benedicto le siguieron en el gesto algunos monarcas y personalidades importantes, como S.M. el Rey don Juan Carlos I de España.

Ahora que ha fallecido Benedicto XVI, las voces de todos los sabidos en la materia reconocen que estamos despidiendo a un gran papa, futuro santo y doctor de la Iglesia. Estamos seguros de que pronto se iniciará su proceso de beatificación y canonización, para que todo el mundo sepa que la Iglesia católica es fuente de santidad, y que Benedicto XVI ahora nos ayuda y nos acompaña desde el cielo, porque goza de Dios.

"SEÑOR, TE AMO", fueron sus últimas palabras antes de perder el conocimiento y entrar en agonía. Ese mismo Señor a quien Benedicto tanto amó y sirvió ahora lo recibe en su morada eterna, donde algún día también iremos nosotros para estar con Dios y verle tal cual es. Amén.

P.A

García

sábado, 30 de junio de 2018

Apuntes de Patrología: los Padres de la Iglesia. (Parte II)

LOS PADRES DE LA IGLESIA 
RESUMIDOS



Atenágoras de Atenas

Compuso entre el 176-180 una apología, Suplicatio pro christianis, se presenta como fiel cristiano de Atenas. El tratado sobre la resurrección se le atribuye. Los cristianos son perseguidos solo por llevar ese nombre, a pesar de que nada malo hacen. Se les juzgaba no por un delito, sino por un nombre. Contra los dioses paganos sin invenciones de hombres, ha sido fabricado por hombres. Nuestra religión no se cifra en el cuidado de discursos, sino en la demostración de obras.

Meritón de Sardes

Lo poco que se sabe se debe a Eusebio de Cesarea. Meritón habría sido un célibe, llevó una vida totalmente espiritual y fue sepultado en Sardes. Eusebio cita una carta de Policrates, al obispo de Roma sobre la cuestión pascual. Escribe una apología al emperador Marco Aurelio. Durante el reinado de Antonio Pío estuvo activo. También estuvo en Oriente, donde tuvo contacto con los libros del Antiguo Testamento. Hacia el 190, Meritón ya había muerto. Meritón junto con Ireneo proclamaba a Cristo Dios y Hombre, declarando a temprana edad la doble divinidad, que fue establecida definitivamente para el siglo IV.
Sus obras se perdieron: la Apología, dirigida a Marco Aurelio, Sobre la Pascua, Sobre la conducta en los profetas, Sobre la Iglesia, Sobre el domingo, Sobre la fe del hombre, Sobre el Bautismo, Sobre la Verdad, Sobre la Fe. Sobre la Pascua es realmente una homilía, escribe con un acento anti judío. Nos dice que la pascua antigua es un anticipo de Cristo; todo el Antiguo Testamento es un anticipo de Cristo. La ley se convirtió en logos, lo antiguo en nuevo, el cordero se convierte en hijo, la oveja en hombre y el hombre en Dios.

Aristón de Pella

De los Padres nicenos se sabe muy poco, solo conocemos algo de sus obras. Fue un escritor judeo-cristiano del siglo II, en Pella, ciudad de Palestina. Se le atribuye Diálogo entre Nasón y Papisco sobre Cristo, solo se conservan algunos fragmentos. El diálogo sería una discusión entre un judío y un cristiano, hacia el 140, primer vestigio del ámbito cristiano con carácter antijudío. Adriano les prohibió a los judíos entrar a Jerusalén. Nasón era judío convertido al cristianismo, Papisco era un judío de Alejandría. El diálogo concluía con la petición del judío de ser bautizado. Esta obra se escribió en Alejandría, tratando en el cumplimiento del Antiguo Testamento en la persona de Jesús.

Apolinario de Hierápolis

Obispo de Frigia, Asia Menor, durante el reinado de Marco Aurelio. Claudio Apolinar. Escribió una Apología dirigida a Marco Aurelio. Cinco libros contra los griegos, dos sobre la Verdad, dos contra los judíos, contra la herejía del montanismo, el cual era un movimiento herético fundado en el siglo II por Montano, en Frigia, actual Turquía. Montano hacia el 156 empezó a profetizar la voz del Espíritu Santo. Predicó por toda el Asía Menor, sosteniendo que el Paráclito sólo hablaba en ellos. Predicó la segunda venida de Cristo de manera inminente. Un alejamiento a la gracia no podía redimirse. Los discípulos fueron instruidos para buscar la muerte. Los montanistas evitaban lo secular, concentrándose en la venida de Cristo. Para el 177, los jerarcas de la Iglesia, excomulgaron a los montanistas, así se convirtieron una secta, para el siglo III en Cartago, Tertuliano abrazó esta predicación. Hacia el siglo VI, llegó al culmen de su existencia, para finalmente desaparecer.
Desde la antigüedad Apolinario será reconocido por haber condenado al montanismo y también a los encratistas que seguían a un tal Severo.

Taciano

Apologista del siglo II. Profesó la filosofía bárbara, es decir, la tradición bíblica. Nacido en Siria, formado en la cultura helénica, luego en el cristianismo, en el Discurso a los Griegos hace su presentación. Fue discípulo de Justino, al igual que éste pasó por varias escuelas filosóficas para finalmente llegar al cristianismo. Es amplio el espacio que le concede a la demonología, considerado como el más bello y útil de todos sus escritos. Solamente el Discurso contra los Griegos está completo en la actualidad.

Teófilo de Antioquía

Es un autor de finales del siglo II. Escribió Ad Autolycum, en la cual habla detalles de su vida. Era de la región próxima del Tigris al Éufrates. Fue compuesto su escrito después del 180. Fue el sexto sucesor de los apóstoles en la Iglesia de Antioquía. Teófilo escribió algunos libros de catequesis. Según Eusebio escribió varios libros. De los tres libros a Autólyco, pagano, que posee buena formación y no comprende ni acepta la creencia cristiana. Pierden a quienes se adhieren a ellas, porque no se guían según el Verbo de la Verdad, lo dice sobre las herejías. Según el pecado del primer Adán, piensa que lo que lo perdió fue la desobediencia, no comer del fruto del árbol de la ciencia. Teófilo defiende que el hombre fue creado por Dios, y aquel que conversaba con el hombre en el jardín era el Verbo.

Carta a Diogneto

Esta obra es de autor anónimo. Perteneció tal vez a los medios alejandrinos, puede ubicarse a finales del siglo III. No se sabe quién es Diogneto, puede ser una ficción, para escribir esta apología del cristianismo. Posiblemente fue Cuadrato el autor de este texto. Fue conseguida en 1436 en Constantinopla, formando parte de un manuscrito con la letra F, erróneamente atribuido a Ireneo. “Habitan en sus propias patrias pero como extranjeros, participan en todo como ciudadanos, pero lo soportan todo como extranjero, toda tierra lejana le es patria, y toda patria les es extraña, ponen mesa común, pero no lecho, viven en la carne, pero no vive como en la carne, se someten a las leyes establecidas, pero en sus propias vidas superan las leyes, son llevados a la muerte y con ello reciben la vida, son desconocidos, pero así son condenados, son pobres pero les sirven a muchos, son insultados y ellos bendicen, hacen el bien y son castigados como malvados, ante la pena de muerte se alegran como si les dieran vida, lo que es el alma en el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo”

Ireneo de Lyon

Ireneo no era francés, era oriental. En Lyon habla el griego se expresan en latín y céltico. Muchos de los inmigrantes orientales llegados a Francia ya eran cristianos, se habían convertido en Esmirna o Pérgamo. Para el 177 se cree de un millar de cristianos para la época de Ireneo. Ireneo formaba parte de presbiterio de Lyon, preocupado por proteger la fe y predicar el evangelio. Era inteligente, prudente y equilibrado, con una capacidad de diálogo para convertir y no para combatir. Ireneo va a ser defensor de la fe. Fue formado por Policarpo de Esmirna, amigo de Ignacio de Antioquia, quien fuera discípulo de san Juan Apóstol. Ireneo venía de Frigia o Esmirna, donde trató con Policarpo. Ireneo tuvo que haber nacido hacia el 140 d.C. no sabemos por qué abandonó el Asia Menor. De joven se convierte al cristianismo, parece haberse detenido en Roma. Potino le ordena sacerdote en Lyon.
Ireneo en Roma. En el momento de la persecución de Marco Aurelio a Lyon. Fue portador de una carta de Lyon a Eleuterio, obispo de Roma. Ireneo era conciliador, se consagra a la evangelización de la gente campesina de Francia. Escribió para defender la integridad de la fe. Hacia el 190 concilia el interno de la Iglesia, ante el Papa Víctor, “la unidad no consistía en la uniformidad”. Ireneo murió hacia principios del siglo III (202, a.C.). Según san Jerónimo tiene el título de mártir, pero se desconoce qué clase de martirio sufrió. Se extraña que no tenga el título de Doctor de la Iglesia.
Ireneo escritor. Tenía una formación clásica, conocía autores paganos. Desconfía de este pensamiento. Sus escritos conservan un cierto sabor primitivo. Solo dos libros nos han llegado de Ireneo, Adversus Heresses (revelación y refutación de la falsa gnosis), Demostratio Predicationis Apostolicae. La gnosis es un esfuerzo de comprensión de la fe.
Ireneo combate el gnosticismo. La literatura gnóstica ha sido la primera literatura teológica cristiana. Esta invade los libros apócrifos y la poesía. En 1945 en Nag-hammadi se descubrió una biblioteca con muchas obras gnósticas. Marcos fue un gnóstico peligroso, llegó a Lyon y confundió a los lyoneses, muchos cayeron en la herejía, algunos volvieron al cristianismo.
Ireneo hombre de la tradición. El obispo de Lyon (Ireneo) es la conciencia de la Iglesia, transmitía algo recibido, no que había inventado. Frente a la proliferación de las sectas, Ireneo predica la unidad de la fe. Ireneo como persona se conoce por sus obras literarias, donde se presenta con un espíritu justo y equilibrado, es un hombre honrado, respeta a sus adversarios. Refuta al gnosticismo sin pasión ni agresividad. Sabe distinguir el hombre de su error, Ireneo era un Pastor, vigilaba con ternura a sus ovejas. “No hay Dios sin bondad”
Actualidad teológica de Ireneo. Su pensamiento y todo el trabajo a nivel de análisis están en vigencia. Frente a los gnósticos, Ireneo crea una teología de la historia, los dos testamentos a las dos etapas de la humanidad, la ley nos prepara para el evangelio. El antiguo testamento nos prepara para el cumplimiento de las promesas. Ireneo desarrolla el plan de salvación, lo que lleva al hombre a la realización de las promesas en Cristo, esto es la economía de la salvación, o historia de la salvación. Cristo realiza el esbozo frustrado del primer hombre, él es el nuevo Adán. Ireneo desarrolla una antropología donde se vuelve a encontrar el hombre. Los gnósticos negaban la resurrección de los muertos, Ireneo demuestra que el hombre participara en la resurrección, la comunión de la carne con el espíritu, no la destrucción de la materia sino su transfiguración. Ireneo elabora el principio de la tradición en la Iglesia.  Esta tradición se apoya en la sucesión ininterrumpida de los obispos, de los apóstoles y de la primacía de Pedro. Ningún obispo de aquel tiempo fue tan influyente como Ireneo, se le considera como el profeta de la teología de la historia. Ireneo es el maestro del diálogo ecuménico, en la Iglesia hay unidad más no uniformidad. Ireneo es el profeta del pasado y del porvenir. Más aún, es él el profeta del presente.

Tertuliano

Es muy diferente a Ireneo, esto no será pacificador. En el siglo III la Iglesia intensifica sus actividades y se expande. Cartago de convierte en el centro, junto a Alejandría. La Iglesia alcanza a los medios cultos. El imperio romano está perdiendo fuerzas y debe buscar culpables: los cristianos.
Conversión de Quinto Séptimo Florencio Tertuliano. Antes de finalizar el siglo II escribe el Apologeticum. “La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos”. Desde el Derecho romano va a versar su apología.
Tertuliano era de Cartago, su padre era militar pagano, quien le dio una educación en derecho y oratoria. Era bilingüe, escribía en griego y en latín. Se perfeccionó en Roma. Prefería África que todos los demás lugares. Llevó una juventud acelerada. Cometió adulterio.
Como hombre. No era ni tierno ni hombre de corazón, era polémico. San Jerónimo afirma que fue sacerdote. Su aporte a la teología va por el camino del derecho, por ello se centraba más en la disciplina, llegando al extremo. Es un hombre de ideas y de convicciones, no tenía amigos y no suscita simpatías. Tertuliano, al estabilizarse, se pasó al montanismo, y la mira como el país de sus sueños. Termina creando su propio movimiento ajeno a la Iglesia. La moderación es la humildad de saber, el que sabe de verdad tiene que ser moderado, cuidadoso, prudente. El montanismo puso a Tertuliano en problemas. Tertuliano siempre estuvo dispuesto a luchar.
Su obra literaria es considerable. Él habla por sus libros. La palabra “contra” se repite en muchos de sus libros: Contra los judíos, Contra Marción, Contra Hermógenes, Contra los valentinianos, Contra Praxeas, Contra los Sínicos, y en todos esto casos será en contra personas. Tertuliano fue el martillo de los herejes del tiempo y de los judíos.
Como apologista. Tiene una obra titulada El Apologético, donde no solo refutara las acusaciones, sino que las devolverá contra los adversarios. En este hombre hay crueldad, a sus adversarios los pisotea, los humilla, los ofende. Tertuliano se manifiesta en esta obra, allí está cercano al sofisma, con cierta soberbia por defender el cristianismo. El libro fue traducido al griego. Como sacerdote, escribe los tratados sobre el bautismo, la penitencia, la oración y el tocador de las mujeres, que ciertamente va en la perspectiva de la catequesis.
Como montanista. El inquisidor extrema el rigorismo hasta prohibir las profesiones de escultor, por estar unido a la idolatría. Condena a los que huyen de la persecución. “desgraciadamente estoy siempre dominado por la fiebre de la impaciencia”. Tertuliano tuvo una ancianidad solitaria. Reunió a su alrededor unos fieles llamados tertulianistas. Su vida acabó en el silencio y casi que en el olvido. Su obra marca al cristianismo en plena fermentación. Era de Cartago y no de Roma, era del África que de sus mercenarios hace héroes. A pesar de ser un polémico, hizo sus aportes al cristianismo. Murió en la herejía, separado de la Iglesia.

Orígenes


Es uno de los genios más poderosos, no solo de la Iglesia, sino del mundo. En la antigüedad cristiana sólo Agustín se le puede comparar. Eusebio era un admirador de Orígenes, fue su principal defensor. Orígenes venía de una familia cristiana de mártires, y de dinero, cosa que le marca para toda la vida.

Muere en torno al 153. No es considerado un Padre de la Iglesia, sino un escritor eclesiástico, el único que se le puede comparar es Agustín. Es difícil abarcarle en su totalidad, sus aportes son muy valiosos. No hay autor antiguo del que estemos mejor informados que Orígenes, esto se lo debemos a Eusebio, que fue uno de sus más entusiastas admiradores.

La familia de Orígenes era cristiana, acomodada, su padre Leonídas murió mártir, fue educado Orígenes en la perspectiva del martirio. Fue bautizado en su juventud, recibió una excelente educación, admirando a su padre. Cuando arrestan a su padre él le quiere seguir. Escribió a su padre para exhortarle a la constancia, a los 17 años, (Exhortación sobre el martirio). Una familia de 7 hijos, Orígenes era el mayor, fueron acogidos por una familia influenciada por el gnosticismo, lo que fue rechazado por Orígenes.

Estaba rodeado por personas que se preparaban para el bautismo. Orígenes hizo el sacrificio de su virilidad, se hizo voluntariamente eunuco por el Reino de Dios. Paganos y herejes se agolpaban en sus clases. Orígenes se dedicó a estudiar la filosofía. Orígenes confió los principiantes a otro maestro. Viajó dando conferencias bíblicas en diferentes lugares. Tenía el conocimiento y la destreza para enseñar las Sagradas Escrituras.

Abrió una escuela en Cesarea. Enseñando y predicando todos los días, durante sus días Cesarea era el lugar más intelectual de la cristiandad. En varias ocasiones marchó a Arabia para resolver temas de teología. En su vida consideró el martirio como una opción a sufrir por el Reino de Dios. Sufrió muchísimo en su cuerpo, todo lo soportó. Sobrevivió, pero agotado murió en Cesarea, poco tiempo después.

Su obra no se puede enumerar, hay partes perdidas, en Egipto se siguen consiguiendo fragmentos de su obra literaria. Una obra suya permaneció en Cesarea hasta el siglo IV. La primera obra de la síntesis de la teología, “Los Principios” es de Orígenes. La mayor parte de su obra está consagrada a la exégesis. De más de 500 sermones, sólo un poco más de 200 se han conservado. Se esfuerza por llegar a sentidos espirituales en medio de sus obras y epistolario. Sus obras deben ser entendidas teniendo en cuenta que la Palabra de Dios es el centro de su pensamiento, de su inspiración, de su vida. Para él la Escritura no es un documento, sino una presencia, la persona de Jesús.

Busca la presencia que se oculta y que debe descubrir. Para él, la Escritura es el sacramento de la presencia de Dios en el mundo. Nadie en su época tenía su formación exegética. Con el método alegórico busca profundizar para conocer lo que transmite la Palabra.

El método alegórico debe trabajarse desde la encarnación del Hijo de Dios. La lectura orante de la Palabra encuentra sus orígenes en Orígenes. Lo más importante para poder entender e interpretar es la oración. Demuestra a Jesús una devoción viril y discreta, noble y apasionado. Tocar la Iglesia es tocar la carne de Cristo, pensó Orígenes. Compara el bautismo con el contacto con el mismo Cristo: “quisiera ser un hijo de la Iglesia, quisiera llevar el nombre de Cristo, que mi espíritu como mis obras me den derecho a ser llamado cristiano”.

Su caminar hacia Dios en un caminar hacia el centro de su ser. “Cada justo que imita, en cuanto puede al Creador, es una réplica del Creador… nosotros somos imágenes de Dios”. La asimilación a Cristo se hace progresivamente en el fuego, que purifica a la víctima.

Los capadocios fueron los primeros en recoger su esencia, Hilario le entendió, el obispo Ambrosio copió su pensamiento. Agustín también es influenciado en su teología por Orígenes. Jerónimo bebió de Orígenes antes de atacarle. Todos se beneficiaron de Orígenes, quien dio a la teología cristiana la estatura que hoy día tiene.


P.A
García

Apuntes de Patrología: los Padres de la Iglesia. (Parte I)


LOS PADRES DE LA IGLESIA 
RESUMIDOS


San Ignacio de Antioquía. (S. II d.C.)

Antioquía era un centro cultural del Imperio romano.
Ignacio impresiona por su sentido de eclesialidad. Es quien establece la jerarquía eclesiástica. Ya para su época no existía ningún apóstol vivo. Posiblemente Juan, que era el apóstol más joven, fue el más conocido por los discípulos como Ignacio. Al año 100 comienza un período nuevo, las iglesias se apoyan en su autoridad, hacen referencia a los apóstoles, que fueron sus fundadores. Los Padres de la Iglesia del siglo II no conocieron a Jesús, lo conocen por tradicional oral y el relato de los evangelios.
Ignacio es Obispo de Antioquía en los comienzos del siglo II, la Iglesia contaba con 50 años de existencia. Antioquía era el centro misional, de ahí partían a los diferentes lugares. El primer obispo de Antioquía fue Pedro, antes de irse a Roma. Antioquía de Siria fue una de las tres grandes metrópolis del Imperio Romano, junto con Alejandría de Egipto. Cuando comienzas las persecuciones la Iglesia se congrega en Antioquía. Ignacio es junto con Clemente Romano, el primer escritor de la Iglesia que proviene del paganismo, fue educado con la filosofía griega, de pensamiento oriental.
De Pablo a Ignacio hay una distancia muy grande, en cuanto a sus vidas y conversiones. Las cartas de Ignacio retienen de la herencia los valores bíblicos y espirituales, son cartas de un griego. Ignacio toma del helenismo la forma literaria. Ignacio es testigo del primer proceso de evangelización. Desde la antigüedad la Iglesia puso lo mejor que tenía frente de las comunidades, eran los mejores cristianos, las figuras más relevantes de la comunidad.
Ignacio se encarga de su iglesia y de otras con dificultades, él tenía una visión universal de la Iglesia, se ayudaban entre obispos. Ignacio fue arrestado, juzgado y condenado a las fieras, que era en el Coliseo, fue trasladado de Antioquía a Roma para ser martirizado, era la costumbre para la época a la hora de asesinar a los cristianos más prominentes. El deseo de Ignacio por el martirio es una cuestión impresionante. Ignacio fue conducido de Siria a Roma, pasando por Filadelfia y Esmirna, al paso los cristianos salían a su encuentro para saludarlo, o enviaban delegados para saludarlos, aún en tiempos de persecución. Desde Esmirna, Ignacio escribe en gratitud a los cristianos que le habían salido a encuentro, Éfeso, Magnesia, Trades, Roma. Desde Esmirna escribe a Roma tratándola como la Iglesia pura que preside en la caridad, pidiéndoles que no hagan gestiones que le quitase la alegría del martirio: “soy el trigo de Dios, molido por los dientes de las fieras para convertirme en pan inmaculado de Cristo”.
Ignacio camino del martirio escribe para que su sede fuera atendida, se preocupó por toda la Iglesia. Son siete cartas de Ignacio, están llenas de datos de la Iglesia de principios del siglo II. El testimonio de los mártires llamaba la atención a los cristianos. Los destierros no empobrecían a la Iglesia, sino que la enriquecía. El episcopado está fundamentado en las comunidades del Asia Menor. Ignacio le da fuerza a la unidad del clero y de los fieles en torno al obispo, tenía que ser una unidad autentica. La comunidad está unida al obispo y a la Eucaristía. Es Ignacio el que utiliza el término eucaristía. Su carta a los magnesios convierte los domingos como el día de la victoria pascual. Dos temas los repite en sus cartas, la fe y la caridad. Ignacio no tiene más pasión que la de imitar a Cristo, perderlo todo para encontrar a Cristo. Fue martirizado en el año 110 d.C., el 17 de octubre es su fiesta litúrgica.

San Policarpo de Esmirna

Aunque huyó del martirio, dio su vida por Cristo. Lo que sabemos de Policarpo lo sabemos por Ireneo y Eusebio. Fue discípulo de los apóstoles. Murió de edad avanzada, Ireneo dice “nosotros lo vimos”. Policarpo fue designado por los mismo apóstoles para Asía como Obispo de Esmirna. Eusebio dice que Policarpo fue a Roma para conversar con Aniceto sobre la Pascua. Policarpo fue conducido en 155 d.C. por el Procónsul para pedirle que renegara de Cristo, tenía 86 años de edad, fue martirizado el 23 de enero, posiblemente nació en el 69, tal vez en el 85 pudo haber conocido a los apóstoles.
Cartas de Policarpo no se tienen, solamente de él su testimonio del martirio. Policarpo no tenía vocación de mártir, pero no se negó cuando le llegaba su hora. Se conserva la Carta a los Filipenses, parcialmente el griego y por entero en latín. Según los filipenses le escriben a Policarpo por Valente, sacerdote que por amor al dinero se corrompió, solicitándole también una carta de las cartas de Ignacio que él poseía. Policarpo solicita que Valente y su mujer no fueran tratados como enemigos, pidiéndoles que se alejaran de toda clase de avidez. Policarpo no era un buen conocedor del Antiguo Testamento, por consiguiente cita cartas de san Pablo, otras del Nuevo Testamento y también la Carta de Clemente de Roma, orientando desde la doctrina de la Iglesia. Le tocó combatir el docetismo.

Papías de Hierápolis

Es un personaje misterioso, desconocido. Se sabe poco de él. Las dos fuentes de su vida son Ireneo y Eusebio, son fuentes confiables porque estos eran muy estrictos a la hora de seleccionar información. Según Ireneo Papías habría sido discípulo de Juan y amigo de Policarpo, sus escritos serían del 105 d.C. Eusebio dice que Papías fue obispo de Hierápolis en Frigia, pero se muestra severo con él, lo presenta como un hombre de muy escasa inteligencia y pone en duda que fuera discípulo de los apóstoles. Demuestra que Papías no fue discípulo de Juan, sino de otro Juan que sí habría sido discípulo de los apóstoles. De los escritos de Papías solo queda lo poco que recogió Eusebio, en Historias Eclesiásticas.
No puede menospreciarse la obra de Papías. Papías es el que nos suministra la información más antigua de la composición de los dos primeros evangelios. Eusebio lo toma en cuenta en su introducción al Nuevo Testamento.

La Epístola del Pseudo Bernabé

Es un breve tratado teológico camuflado bajo la forma epistolar. De este molde toma los elementos convencionales solo falta un destinatario concreto. Se puede dividir en dos partes. Es un escrito anti judío. Hace un juicio negativo del Pueblo de Israel, salvando la vida de los patriarcas y profetas. En la segunda parte menciona la enseñanza de los dos caminos, texto igual a la Didajé. Por razones cronológicas no es de Bernabé, sita a Mateo como escritura, lo que impide poner la composición antes del año 90 d.C. más bien entre el 90-130 d.C. Pudo haber sido escrito en Alejandría, o en una región de Siria, o Asia Menor, donde se formó Justino Mártir, quien hace referencias a estas doctrinas. En el siglo IV la incluyen en el nuevo testamento (código sinaítico), es incluida como epístola católica o como un texto apocalíptico. Eusebio no la considera una obra canónica.

Pastor de Hermas

Escritos que se conservaron, no se sabe quién será el Pastor de Hermas, lo que de él se sabe lo encontramos en su obra El Pastor, siendo joven fue vendido como esclavo en Roma, tal vez de origen o formación judía. Su vida era una tragedia, hijos apóstatas y mujer habladora. Hermas se mantuvo fiel en tiempos de persecución. Hermas pudo haber sido un seudónimo. El fragmento muratoriano, dice que Hermas escribió el Pastor estando como Papa su hermano Pio.
La obra es un apocalipsis, aparecen los elementos característicos: el uso de símbolos, de la visión, del relato en primera persona, el diálogo desigual, aspecto aterrador del revelador, la misión de apostolado confiado al privilegiado oyente.
El Pastor se divide en 5 visiones, preceptos y mandamientos y parábolas y enseñanzas. La fecha de composición es incierta, la mayoría la ubica posterior al 150, es una obra romana. Se le ha dado poca importancia, por parecer un autor sin cultura e improvisado, tiene un lenguaje popular con contenido bíblico neo testamentario. La influencia de El Pastor fue importante en el cristianismo de los primeros cristianos, Clemente, Tertuliano, Orígenes consideraban El Pastor como escrito inspirado. El código sinaítico aparece la Epístola de Bernabé y el Pastor de Hermas. Lo que da canonicidad a los textos es que hayan sido escritas en el siglo primero, conocidas y utilizadas en la liturgia.

La Segunda Epístola de Clemente

Esta obra no es una epístola ni es de Clemente. Es la primera homilía cristiana que ha llegado a nosotros. Dos textos lo confirman. Los oyentes están reunidos en un lugar y luego se retiran. Era una homilía escrita. Los grandes predicadores no improvisaban, eran escritas, piezas literarias. El estilo no es literario y en esto difiere de la primera carta de Clemente a los Corintios. El autor utiliza la forma singular. El autor cita a los evangelios apócrifos, que todavía no estaban en el siglo primero. La fecha de composición 150 d.C. es una homilía pronunciada en Corinto. Eusebio dice que la segunda carta de Clemente no ha sido utilizada por los autores antiguos. La homilía empieza proponiendo a Cristo como juez de vivos y muertos, invita al arrepentimiento, la penitencia. Es deber del cristiano dar buen ejemplo a los de afuera. La Iglesia es el cuerpo de Cristo, el varón es Cristo y la mujer es la Iglesia. Que se arrepientan de corazón y termina con una doxología.

Apologistas del siglo II

Se empiezan a escribir al externo de la Iglesia, para defenderse de quienes la atacan. Comparan y discuten con judíos y paganos. Se valen de la cultura de su tiempo. Para el apologista Dios habla al hombre y esto sin despreciar la razón. San Justino se vale de lo que hay de positivo con el fin de integrarlo a la fe, siempre buscó el diálogo. Taciano rechaza la cultura pagana. Tertuliano adopta una postura intermedia, se vale de la retórica y la filosofía, ataca a los filósofos que no admite la posibilidad de la revelación de Dios.
Defendían a la Iglesia de las acusaciones: impíos y ateos, incestuosos y antropófagos.
Impíos y ateos; de carácter político, culto a los dioses por obligación. Conflicto que se encuentra en el libro del apocalipsis. Se les califica de ciudadano desleales, son ateos porque no reconocen los dioses romanos.
Incestuosos: relaciones sexuales con la propia familia, la acusación se debe al sentido de comunidad que tenían los primeros fieles cristianos. Cómo un hombre y una mujer eran esposos y se llamaban hermanos.
Antropofagia: comer carne humana, falsa interpretación de la eucaristía.
Se acusaban de ser los causantes de los males por no rendirles culto a los dioses del imperio.

Cuadrato

Según Eusebio de Cesarea, Cuadrato es el autor de una obra escrita en defensa de la fe cristiana que presento al emperador, es el primer escrito de apología, obra que se perdió y se conoce por el fragmento que contiene Eusebio. En el 125 d.C. visita de Adriano a Atenas. 123-129 visita de Adriano al Asia Menor.

Arístides

De Atenas y también presento su apología en tiempos de Adriano, 137, o también a Antonino Pio, 138-141. Autor: filósofo de los atenienses, Marciano Arístides. La defensa se inicia con el alegato del Dios creador del mundo. Habla de Dios como el motor del mundo. Divide a los hombres en bárbaros, griegos, judíos y cristianos. Los cristianos toman su linaje de Jesucristo, confesado como hijo del Dios Altísimo.

San Justino Mártir

No fue clérigo, no recibió ninguna orden. Era un laico y esto es lo que le da un gran peso, porque se convierte en un modelo para los laicos y sirve de motivación para que los laicos se formen y que no es necesario ser un ministro ordenado para defender la Iglesia. Justino era un filósofo, esa era su profesión, era el más célebre y el más grande. Instauró el diálogo entre judíos y paganos. Su vida se caracterizó por una larga búsqueda de la verdad. De su obra redactada con dureza y sin arte se descubre un testimonio, el cristianismo para Justino no es una doctrina, es una persona, es el Verbo encarnado y crucificado en la cruz, es Jesús. Muchas de sus obras se han perdido.
La vida intelectual del siglo II. En tiempos de Justino los filósofos han adquirido el derecho de ciudadanía romana, roma permanece a la cultura y al fermento religioso del oriente. El Imperio Romano asumía las culturas y las hacía suyas. Los maestros del pensamiento vienen de Asia para enseñar en Roma. Los romanos admiran las filosofías griegas y las religiones de los misterios. Los romanos volvieron su mirada hacia los filósofos, la filosofía era escuela espiritual de paz, los filósofos eran guías, directores de conciencia. Cuando Justino se convierte, la Iglesia está en plena fermentación, en ese momento proliferaban múltiples escuelas, los falsos profetas se oponían a la Iglesia. ¿Cómo distinguir el buen grano de la cizaña?
El mundo cristiano. La organización de la Iglesia ya estaba bien definida. La tradición apenas está naciendo en el siglo II. Justino ha podido ver a hombres que posiblemente conocieron a Pedro y Pablo. Justino entra en el cristianismo joven. Sus escritos abogan por la fe que ha asumido. El cristianismo en el siglo II llega hasta el público culto y la clase dominante. Los filósofos y patricios piden el bautismo. Minucio Félix, más que escritos lo importante es lo que se muestra. Justino decía: hechos y no palabras. El evangelio se extiende con rapidez. Para frenarlo promulgaban habladurías que los paganos siempre creían.
Los cristianos eran acusados de adorar a un dios con cabeza de asno. Eran acusados de antropófagos. La oposición del siglo II proviene de prejuicios, de ignorancia y malentendidos, que los cristianos combatirán para promover el dialogo entre la fe y la ciencia, entre el cristianismo y el mundo. Diálogo con el judío Trijón.
Justino como persona. Era un hombre que había investigado, practicado y amado la filosofía, buscando la verdad para vivirla. Justino había viajado y sufrido en busca del saber. Sin duda, encontramos en Justino un testimonio que no engaña. Justino se presenta como hijo de Prisco, de Siria de Palestina. Había nacido en el corazón de Galilea, la antigua Siquem, no lejos del pozo de Jacob, donde Jesús predicó. Los padres eran colonos acomodados, lo que explica que Justino viajó. Justino es más latino que griego, lo que explica la nobleza de su carácter, amable, dócil, cercano. Su gusto por la exactitud histórica. Vivió con judíos y samaritanos.
Justino filósofo. Apasionado por lo absoluto. No especulación sino como la búsqueda de la sabiduría y de la verdad que lleva a Dios. La filosofía le condujo a la fe, paso a paso hasta su lumbral. En el diálogo con Trifón que alternativamente sigue las enseñanzas de un estoico, luego de un discípulo de Aristóteles, a quien dejó por un platónico. Retirado a la soledad, meditaba sobre la visión de Dios y encontró un misterioso anciano, que le dijo que el alma humana no podía alcanzar a Dios por sus propios medios, solo la filosofía cristiana es la que completaba todas las verdades parciales. Justino afirmó al cristianismo como una filosofía, como un título de nobleza, que no rechaza a Platón, sino que la introduce. Justino decía que los filósofos eran cristianos sin saberlo. Justino encontró en las Escrituras la filosofía plena.
Justino cristiano. No fue nunca sacerdote, vive en Roma como un miembro de la comunidad cristiana. Justino logró poner por escrito las descripciones de las celebraciones que se hacía, describe también la eucaristía y el bautismo, fraternidad y unidad eran cuestiones relevantes. Hacia el 150 d.C. Justino funda escuelas filosóficas cristianas.
Justino escritor. Quedan tres cuya autenticidad es indudable, las dos apologías y el dialogo con el judío Trifón. No era un literato. Nos conmueve más por la rectitud de su alma que por su obra escrita. Hace un esfuerzo teológico novedoso.
Justino mártir. Había dirigido una apología al Emperador Marco Aurelio, hablándole de igual a igual, éste seguía condenando sin conocerla. Comparece ante Rustico, ya no es para convencer, sino para confesar la fe. He acabado por adherirme a la doctrina verdadera de los cristianos. Fue azotado y murió rodeado de sus discípulos, seis de ellos. Fue decapitado ante Marco Aurelio Antonino, no fue crucificado por ser ciudadano romano. Muere durante el prefectorado de Junio Rustico, hacia el 165 d.C.

P.A
García