sábado, 19 de noviembre de 2016

Cardenal Baltazar Porras, un venezolano comprometido con la paz.

NUEVO CARDENAL VENEZOLANO
Su Eminencia Cardenal Baltazar Porras Cardozo 19 de noviembre de 2016. Roma.

El día de hoy, el Arzobispo Metropolitano de Mérida, S. E. Mons. Dr. Baltazar Enrique Cardenal Porras Cardozo, recibió la birreta cardenalicia por parte de Su Santidad Francisco. La ceremonia inició a las 5:50am (hora venezolana) y fue transmitida en vivo por el Canal Católico EWTN. Momentos después fue entrevistado por el medio televisivo venezolano Globovisión, donde expresó palabras de aliento para los venezolanos, al tiempo que impartió la bendición junto con el Cardenal Jorge Urosa, quien asistió al Cosistorio en compañia de otros Obispos y sacerdotes venezolanos. A continuación un breve artículo, sobre la vida episcopal del ahora Cardenal Porras.

In Nomine Tuo, Baltazar Porras, Obispo.

Cardenal Porras en el Aula Pablo VI

     El ilustre personaje del que trataremos, fue llamado al episcopado por san Juan Pablo II, el 23 de julio de 1983, con el nombramiento de Obispo Titular de Lamdia y como cargo principal Auxiliar del Arzobispo Emeritense que para entonces era Monseñor Miguel Antonio Salas cjm. No fue sino hasta el 17 de septiembre del mismo año, que recibió la Consagración Episcopal, presidiendo el rito Monseñor José Alí Cardenal Lebrún Moratinos, siendo este Arzobispo de Caracas, también acompañaron la ceremonia Monseñor Miguel Antonio Salas, y Monseñor Domingo Roa Pérez, Arzobispo de Maracaibo, entre otros Obispos venezolanos que se abocaron en la Catedral Metropolitana de Mérida. In nomine tuo, “en tu nombre Señor echaré las redes,” es su lema episcopal, haciendo referencia a Lucas 5,5.

     Siendo Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Mérida, desempeñó diversos cargos, manteniendo siempre la excelencia en el trabajo que realizaba. Es de recordar que en 1984, cumpliendo como Secretario Interino de la Conferencia Episcopal Venezolana, trabajó extraordinariamente en la Visita Papal de Juan Pablo II a Venezuela siendo el Presidente de la Comisión Organizadora, en ese momento Mons. Baltazar Porras era uno de los Obispos más jóvenes de la Iglesia Católica, contaba con solo 40 años de edad. De igual manera entre 1984 y 1987 fue Rector del Seminario San Buenaventura de Mérida. En su época de Auxiliar del Arzobispo de Mérida, mientras pasaba unas vacaciones en España pudo conocer al Cardenal argentino Eduardo Pironio. Años más tarde, en 1998 cuando el Cardenal Pironio enfermó, fue a visitarlo a Roma, y en esta visita Monseñor Porras se topa con Monseñor Jorge Mario Bergoglio, desde entonces continuaron teniendo una sincera amistad, Porras como Arzobispo de Mérida y Bergoglio como Arzobispo de Buenos Aires, y luego como Sumo Pontífice.
      
     Al cesar Monseñor Salas del cargo Arzobispal, el mismo san Juan Pablo II lo designa VI Arzobispo de Mérida, el 30 de octubre de 1991, toma posesión de su Cátedra Merideña el 5 de diciembre del mismo año. Mérida recibe a un Arzobispo joven, deportista, intelectual, padre y pastor. Como Arzobispo vuelve a presidir la organización de la segunda venida del Papa a la nación.

     En el año 1999 es elegido Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, cargo en el cual fue destacado promotor de la defensa de los derechos humanos de todos los venezolanos, le tocó lidiar con el escenario del 11 de abril de 2002 cuando el país amaneció con el Golpe de Estado que cobró 19 vidas; en esta atmósfera, Monseñor Baltazar Porras se mantuvo al margen como cabeza de la Iglesia venezolana, incluso abogó por la vida del presidente derrocado. Hasta 2006 presidió la reunión de Obispos venezolanos.

     Baltazar Porras, nuestro Cardenal Arzobispo de Mérida, como Obispo ha sido un pastor ejemplar, se maneja dentro de los más destacados limbos intelectuales, así como también sabe llegar a su rebaño en las diferentes Visitas Pastorales que ha realizado por toda la Arquidiócesis de Mérida, sin duda alguna se le puede catalogar como discípulo de Monseñor Miguel Antonio Salas, de él pudo aprender cómo gobernar la Iglesia, con firmeza y paternidad a la vez. Baltazar Porras ha sido un Obispo valiente, un Obispo con olor a oveja.

      El Cardenal Baltazar Porras llegará a Venezuela el próximo 02 de diciembre, se estima que a las 8:00am esté aterrizando en el Aeropuerto de la ciudad de El Vigía, posteriormente visitará la Santa Iglesia Catedral de esa ciudad, para orar a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. Luego continuará su recorrido hacia la ciudad de Mérida, pasando por la entrada de Chiguará, San Juan de Lagunillas, Ejido y finalmente llegará a la Parroquia San Miguel de El Llano donde los merideños estaremos esperandolo para darle la más calurosa bienvenida. Caminará en procesión desde El Llano hasta la Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, donde finalizará la bienvenida con un concierto.

       El día sábado, 03 de diciembre, el Cardenal Baltazar Porras presidirá una Solemne Eucaristía en la explanada de La Hechicera, en el mismo lugar donde estuvo san Juan Pablo II cuando visitó la ciudad de Mérida. A las 10:00am será la Misa, en compañia del Cardenal Jorge Urosa, y un nutrido número de obispos, sacerdotes y fieles.

     ¡¡¡Bienvenidos Monseñor Porras!!!

Cardenal Baltazar Porras en Roma, junto a un altar venezolano.

P.A
García

María, imagen de la Misericordia del Padre. Legión de María.



     

1-   MARÍA, IMAGEN DE LA MISERICORDIA DEL PADRE

Jesuscristo es el Rostro de la Misericordia del Padre.
María es la Imagen de la Misericordia del Padre.

2-   EL MAGNÍFICAT Lc 1,46-55



      REFERENCIA DE LA MISERICORDIA EN LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA.

      PRIMERA REFERENCIA: LC 1,50: Y SU MISERICORDIA LLEGA A SUS FIELES DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN…

      SEGUNDA REFERENCIA: LC 1,54: AUXILIA A ISRAEL, SU SIERVO, ACORDÁNDOSE DE SU MISERICORDIA

Dos grandes temas expresan este Cántico de la Santísima Virgen María: 1- los pobres y los humildes socorridos en detrimento de los ricos y poderosos. 2- Israel objeto del favor de Dios desde la promesa hecha a Abrahán.

3-   RAÍZ DE LA MISERICORDIA EN MARÍA



MARÍA ESTABA EN EL CALVARIO CON LA MAGDALENA (JN 19,25-27)

ELLA CONOCIÓ EL CRISTO DÉBIL EN SU VIENTRE, EN LA CUNA DEL ESTABLO DE BELÉN, EN SUS BRAZOS SOBRE EL BURRO, EN SU CASITA DE NAZARET, EN EL CANSANCIO DEL TRABAJO DE LA CARPINTERÍA CON JOSÉ, EN EL SILENCIO Y EL CALOR DEL DESIERTO, EN EL RECHAZO POR LAS AUTORIDADES Y EN SUS LÁRIMAS POR LA MUERTE DE UN AMIGO. MARÍA CONOCIÓ, AMÓ, Y ACEPTÓ A CRISTO DÉBIL Y SUFRIENTE Y SE UNIÓ A SU DOLOR.

María fue una mujer que sufrió desde el principio, la profecía de Simeón (Lc 2,34-35) la ubica como la verdadera Hija de Sión, pues María llevará en su propia vida el destino doloroso de su pueblo. Con su Hijo, se hallará en el centro de esa contradicción donde los corazones deberán manifestarse en pro o en contra de Jesús. ¡a ti misma una espada te atravesará el alma!

4-   MARÍA MISERICORDIA PARA LA IGLESIA



SAN ALFONSO MARÍA DE LIGORIO (Libro Las Glorias de María)

REINA DE MISERICORDIA: María es Reina por ser la Madre del Rey de reyes. Dice san Atanasio que: si el Hijo es Rey, con plena razón debe considerarse y llamarse Reina a la Madre. María es Reina porque es (Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo, y Esposa de Dios Espíritu Santo).

MARÍA, MISERICORDIA UNIVERSAL: María no sólo regala, sino que ella misma nos ofrece a todos leche y lana: leche de misericordia para animar nuestra confianza y lana de refugio para protegernos de los rayos de la justicia divina. Todo el que acuda a María, implorando su misericordia, no quedará defraudado. (San Bernardo) Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, haya sido abandonado de ti. Animado con esta confianza, a ti también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana. No deseches mis humildes súplicas, oh Madre del Verbo divino, antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén

MARÍA ES MISERICORDIA CON LOS MÁS MISERABLES: dice san Alfonso María de Ligorio que ¿quiénes son los súbditos de la misericordia sino los miserables? Y dirigiéndose a la Virgen ora de la siguiente manera: tú eres la Reina de la misericordia, y yo el pecador más miserable de todos: así pues, si soy el mayor de tus súbditos, debes cuidar más de mí que de todos los demás. Ten, por tanto, piedad de nosotros, oh Reina de la misericordia, y acude a salvarnos.

María, en el fiel seguimiento de su Hijo Jesús, fue la que realmente sufrió la Pasión del Señor, fue la Madre la que soportó ver como su Hijo era masacrado sin piedad alguna, pero desde temprano María perdonó a los que asesinaron a su Hijo, por ello es la Misericordia Universal y la mujer más misericordiosa con los más miserables.

5-   LOS CRISTIANOS RECONOCEN LA MISERICORDIA DE MARÍA



LA ORACIÓN MÁS ANTIGUA A LA VIRGEN MARÍA

Bajo tu protección nos acogemos, santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos siempre de todo peligro, ¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!


La oración Sub tuum praesidium es un testimonio entrañable, probablemente es el más antiguo y el más importante en torno a la devoción a Santa María. Se trata de un himno bizantino que llega hasta nosotros lleno de juventud. Es quizás el texto más antiguo en que se llamada Madre de Dios a la Virgen, e indiscutiblemente es la primera vez que este término aparece en un contexto oracional e invocativo. Los fieles que, con sencillez, rezan esta oración a la Santa Dei Genitrix, porque la han recibido de manos de la Iglesia, son los que están más cerca de lo que transmitieron los primeros cristianos y, por tanto, más cerca de nuestro Señor Jesucristo.

6-   EL PAPA FRANCISCO Y MARÍA LA REINA DE LA MISERICORDIA.



EL PAPA CONFIÓ  EN LA VIRGEN EN ESTE AÑO DE LA MISERICORDIA: «Confiando en la intercesión de la Madre de la Misericordia, encomiendo a su protección la preparación de este Jubileo extraordinario», ha declarado Francisco. No es extraño. Es costumbre en él encomendarse y encomendar a los demás a la virgen Madre de Dios. Muchas veces finaliza así sus cartas, siempre manuscritas: «Que Dios te bendiga y que la Virgen Santa te cuide».

MADRE DE MISERICORDIA Y DE TERNURA: Para Francisco, la virgen María es, ante todo, Madre. Es madre de misericordia y de ternura. Ella es -nos ha dicho en la Evangelii gaudium— «la que sabe transformar una cueva de animales en casa de Jesús, con unos pocos trapos y una montaña de ternura» (EG 286). Ella es la mujer sensible y servicial a la que, según dice, «habría que rezar con una nueva letanía: María, la que acude siempre a prisa» [20 Papa Francisco, Homilía, (26 de marzo de 2013)], en referencia al episodio evangélico de la Visitación.

¿LA IGLESIA SIN MARÍA?: Francisco ha dicho en alguna ocasión que «una Iglesia sin María es un orfanato». Así de sencillo y de claro. «El cristiano no es un huérfano. El cristiano tiene Madre. Una madre que le acompaña, le ayuda, le mira, le cuida...». De María aprendemos, pues, la ternura y la misericordia, porque es Madre. Ella es «punto de referencia constante para la Iglesia» (EG 287) y «modelo eclesial para la evangelización». En ella aprendemos sobre todo una actitud, un estilo. Es el «estilo mariano» con el que hemos de conducirnos en esta hora de la Iglesia.

P.A
García

jueves, 17 de noviembre de 2016

XXI Aniversario del Seminario Mayor “San Pablo, Apóstol” de Maturín.

XXI ANIVERSARIO DEL SEMINARIO DE MATURÍN

 

Inicio del Año Académico 2016-2017

XXI Aniversario del Seminario de Maturín.

 El Seminario “San Pablo, Apóstol” en estos 21 años de desarrollo, aparte de formar buenos sacerdotes, ha trabajado de la mano con los vecinos de la ciudad en proyectos de pastoral, como el Papa Francisco ha pedido, una Iglesia en salida. El Seminario ha tenido una notable presencia en el sector donde está enclavado, ha abierto las puertas a la comunidad en general, iniciándose la Catequesis para niños, jóvenes y adultos y las Eucaristías Dominicales, lo que ha tenido un gran estímulo en El Silencio de Campo Alegre, de la ciudad de Maturín. La cercanía que se ha fomentado entre el Seminario y el sector es producto de esta intensa labor pastoral, ahora son una sola familia, se ha promovido la visita casa a casa, donde las personas han expresado sus necesidades espirituales.


Mons. Enrique Pérez Lavado, III Obispo de Maturín

Cada 25 de enero, cuando la Iglesia celebra la conversión de San Pablo, la comunidad de El Silencio de Campo Alegre se integra en las fiestas patronales de la Casa de Formación Sacerdotal, asistiendo en grupos a las novenas. De igual manera, en épocas decembrinas, asisten a las Misas de Aguinaldos. El seminario se ha convertido para la comunidad como una Parroquia, es decir, el lugar donde se encuentran con Dios y con la familia de la fe, además ha servido de instrumento para conformar las llamadas “comunidades eclesiales de base” que son cuatro las existentes y están ubicadas a los alrededores del Seminario.

Visita de las Reliquias de Santa Teresita de Lisieux (2014)

El Seminario también ha servido como Casa de Retiros Espirituales y actividades al servicio de diferentes grupos de apostolado de la Diócesis, es por ello que esta institución es sentida también como una Casa Común para la feligresía diocesana.

Por ser una comunidad de formación pequeña, solo 16 formandos, ha tenido la oportunidad de fortalecer la fraternidad entre los seminaristas, con miras al presbiterio. Mons. Enrique Pérez Lavado, Ordinario del lugar, ha aportado notablemente en este ideal.

Año Académico 2015-2016

Mensajes de sacerdotes.

Ustedes tienen la gracia,  que su Seminario lleve el nombre, de una de esas columnas fundamentales del Cristianismo, San Pablo Apóstol. Qué mejor referencia de vocación, al estar cumpliendo XXI Aniversario. Debe servirles para mirar hacia el pasado y ver los frutos de la buena cosecha en tantos sacerdotes, que han pasado por esta casa de formación y hoy  están sirviendo como pregoneros del Evangelio en esta Iglesia particular. También debe servirles para mirar hacia el futuro y percatarse de los retos para los cuales los formandos de hoy deberán forjar el sacerdocio del mañana, enhorabuena felicitaciones.
Pbro. Alexander Rivera Vielma
Rector del Seminario “San Buenaventura” de Mérida


Aprovecho la ocasión que me brindan para felicitar a la diócesis de Maturín por otro aniversario de su seminario.
Pido a Dios por todos los que han pasado por él, o pasarán, y sobre todo por los que ahora le dan vida, para que sepan convertir, con la gracia de Dios, estos momentos difíciles del país en buena tierra para ese trigo que tiene que morir para producir después excelentes frutos en esa tierra y en toda Venezuela.
Pbro. Daniel Silva
Director Espiritual-Opus Dei


Un saludo fraterno a los hermanos del Seminario Mayor San Pablo Apóstol de Maturín, a Mons. Enrique Pérez, al equipo formador y al grupo de seminaristas que hacen vida dentro de dicha institución, al arribar a este nuevo aniversario donde cada día se sigue forjando con entusiasmo, entrega y dedicación la formación del clero del mañana. Que Dios les bendiga y felicidades.
P. Carlos Silva, cjm.
Director Espiritual-Seminario “Nuestra Señora del Pilar” de Barinas


“Él me llamó por su gracia”… Me uno en oración por estos XXI años del Seminario Mayor San Pablo, mostrando mi gratitud por la formación recibida y afecto profundo a quienes fueron mis formadores, hoy me siento feliz de formar parte de la gran Familia San Pablo, aunque peregrino en tierra extranjera, el vínculo jamás se pierde: el amor, la gratitud y la nostalgia se entremezclan en las venas, en una oración hecha en silencio para continuar recibiendo del mismo Señor los éxitos de ver crecer nuestra casa de formación…

Dios, quien es el dueño de toda vocación, continúe mirándonos con misericordia y así nos conceda muchos corazones valientes y dispuestos para el servicio de su Iglesia. En oración. Felicidades.

Pbro. Darwin Ramírez
Párroco de San Francisco de Tovar


Con motivo del XXI Aniversario del Seminario Mayor "San Pablo Apóstol" dirijo una palabra de ánimo a los jóvenes que allí se están formando y un augurio de bien a todos en general para que esta noble obra continúe sin sombras ni obstáculos, a donar sacerdotes a nuestra iglesia local en Monagas.
Enhorabuena a todos. 
Pbro.  Alexis Urpin


Yo quiero a ese seminario. Cuando yo no pertenecía al presbiterio de esa querida diócesis, Monseñor Diego Padrón, con el deseo de tener cercanía con sus seminaristas se empeñó, en ocupar esa parcela que quedaba libre por ahí. Pienso que levantó el edificio nuevo y todo lo demás. Ahí estaba. Pero cuando se fue a Cumaná dejó un gran vacío en la cátedra de Escritura. En la diócesis no había todavía graduados, pero sí un “devoto” de ella. Y me llamaron a mí. Desde entonces, en el carrito, que nunca me dejó en el camino, cada mañana, casi siempre a la primera hora, me personaba en la puerta, esperando que algún seminarista me abriera. Ya lo sabían y apenas tocaba corneta. A partir de entonces y durante varios años fui un profesor de ese adecuado claustro. Desde Sinópticos, pasando por Pablo y Hechos, también Concilio Plenario, y por fin latín a filósofos. Muchos me conocen. Un día, un prominente discípulo y excelente pintor y “garabateador” de caricaturas, me dedicó una excelente. La sostenía un lema: “¡Poco a poco!”. Me enteré que yo repetía esa frase, seguro para animar a mis alumnos y ser siempre indulgente con ellos. Yo quiero a ese seminario, y alabo la paciencia en el acompañar del rector, y pareja de fieles compañeros.

R.P. Mariano Fuente, sj


Breve Reseña Histórica del Seminario de Maturín.

Desde 1958, en la fundación de la Diócesis, el primer Obispo de Maturín, Mons. Antonio José Ramírez Salaverría mostró gran interés por crear un Seminario Diocesano. Para lograr dicha meta, obtuvo la donación de unos terrenos por parte del Dr. Juan José Palacios, ubicados hacia el sur de Maturín (terrenos de la Diócesis, que actualmente se encuentran alquilados a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador).  Por diversos motivos, no se concretó el proyecto, y las vocaciones surgidas fueron enviadas al Seminario Santa Rosa de Lima en Caracas.

En 1995, con el proceso de Renovación de la Diócesis, el segundo Obispo de Maturín, Mons. Diego Rafael Padrón Sánchez, hizo esfuerzos por crear un nuevo Seminario y consolidarlo como institución, en una sede más cercana a la Catedral. Todo comenzó en una pequeña casa ubicada en el sector Barrio Obrero de Maturín, para ese momento contaba con Doce seminaristas, quienes emprendieron esta gran Obra de Dios, acompañados de su Primer Rector, el Pbro. Miguel A. Febres, el Pbro. Javier Tineo como Vice-Rector, y los Diáconos Napoleón Rocca y Carlos Díaz. 

Llegado el año 1996, al Sede del Seminario es trasladada a la calle Monagas, antigua Residencia Episcopal, sede actual de la curia Diocesana. Aquí, los seminaristas fueron creciendo como comunidad cristiana y como futuros sacerdotes de la Diócesis.

El 21 de Mayo de 1997, Vísperas de Pentecostés, se inaugura la sede actual del Seminario Diocesano en honor a San Pablo, el Apóstol de los Gentiles, localizada en la carrera 3 de El Silencio de Campo Alegre, en el este de la Ciudad.

El cuerpo de profesores cuenta con eminentes pedagogos de las universidades estatales como la Universidad de Oriente y la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. De allí la preocupación de Mons. Padrón por el establecimiento y la consolidación de la formación de los futuros ministros del Señor: Sacerdotes al servicio de la Iglesia Comunión. 

En esos primeros años (1996-2000), funcionó el Seminario Menor Ramón Urbina, en homenaje al seminarista de dicho nombre, que murió siendo parte de nuestra Comunidad. En la actualidad los seminaristas realizan formación pastoral en pleno contacto con la gente de la Diócesis. En este momento, el Seminario está conformado por 16 seminaristas del oriente venezolano, oriundos de las Diócesis de Maturín y Carúpano. El equipo formador está conformado por: Pbro. Doménico Deciderio, Rector; Pbro. Antony Josué Pérez, Director de Estudios y Ecónomo; Pbro. Nixe Caripe, Director Espiritual.


Bandera y Escudo del Seminario de Maturín.

Bandera del Seminario Mayor "San Pablo, Apóstol" de Maturín


LEYENDA

         La Bandera del Seminario Mayor “San Pablo, Apóstol” es un signo visible, representativo de su institucionalidad, su historia y su identidad. Este signo distintivo de nuestra comunidad tiene las siguientes características:

1.    Es de forma rectangular.

2.    En su interior posee tres franjas diagonales conexas:

2.1.       La de color AZUL, en la parte superior, significa el cielo, destino de los peregrinos donde habita la Comunidad Trinitaria, representada por las TRES ESTRELLAS BLANCAS en forma triangular.

2.2.       La de color BLANCO, que une la franja superior con la inferior y en dimensiones, la más delgada, significa la santidad, estado de felicidad al que están llamados todos los hijos de Dios, de manera particular los sacerdotes.

2.3.       La de color AMARILLO, en la parte inferior, significa a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote hecho hombre, el sol que nace de lo alto.

3.    En la parte central se ubica el ESCUDO DEL SEMINARIO con sus características propias.

Significados del Escudo:

Escudo del Seminario Mayor "San Pablo, Apóstol" de Maturín

Cruz: Signo del Cristianismo y de la  Nueva Evangelización

Seminario Mayor “San Pablo Apóstol”: Nombre de la institución Eclesiástica.

Gal 1,15: Cita de la Carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas que es el lema del Seminario.

Biblia: Expresión de la predicación del Apóstol.

Barco y Estrella: Los tres viajes del Apóstol por las diferentes comunidades paganas predicando el Kerigma (Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo)


Redacción: Eduardo Velásquez y Pedro García


P.A
García

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Cumpleaños de un seminarista. Luis Alejandro Campo Sánchez.

CUMPLEAÑERO
Seminarista Luis Alejandro Campo Sáchez

Curso III de Filosofía “San Francisco de Asís”

        Celebrar el cumpleaños, es para el ser humano, una ocasión privilegiada principalmente para dar gracias a Dios, que es el Autor de la vida. Un año más cumplido significa, un tiempo transcurrido en el que Dios y la vida nos han dado buenas experiencias, y digo buenas, porque de toda experiencia se aprende, por eso son buenas.
       
    Nuestro compañero Luis Alejandro Campo, hoy está de cumpleaños, nosotros sus colegas de curso, sus hermanos, hemos querido prepararle esta sencilla pero significativa reunión, pues se trata de festejar la vida de un hermano nuestro, no es uno más del motón, sino un joven que llegado de tierras lejanas, al igual que nosotros, aspira consagrar su vida al servicio de Dios y de los hombres y esto es cosa de admirar.

        Luis Campo es para nuestro curso, ese hermano especial, que en todo momento busca el bienestar de todos, su vivencia en el Seminario es la de una rigurosa dedicación, caracterizada por la alegría de un alma joven, podemos decir que siempre está donde tiene que estar, es notable su esfuerzo por salir adelante en todas las actividades propias de nuestra casa de formación. Le apasionan los deportes, especialmente el fútbol, y en este particular posee gran habilidad, cosa que es de aplaudir, pues muchos de los que estamos aquí no sabemos ni siquiera chutar bien un balón, en esto reconocemos que nuestro compañero, sabe orientar su vida en el esfuerzo por metas alcanzables, pues el deporte enseña al hombre a actuar con disciplina y perseverancia.

        Nuestro hermano Campo, tiene especial amor por los pobres, enfermos y desamparados, esto lo pude notar cuando compartimos un año de trabajo pastoral en el Hospital Universitario y Hospital Sor Juana Inés de la Cruz, donde siempre trató de animar a los pacientes con su alegría, con una sonrisa en su rostro. De igual manera sufría con los que estaban sufriendo y estamos seguros que los llevaba presente en sus oraciones. Cuando de reflexiones sobre la Escritura se trata, siempre busca aportar positivamente con sus comentarios y van enmarcados en un mensaje esperanzador, Campo expresa con sus palabras y acciones su fe, su vida espiritual y su indudable vocación sacerdotal. 

        Hoy está lejos de su familia sanguínea, pero está en medio de su familia espiritual, nosotros sus hermanos de curso, queremos felicitarlo en este día de su cumpleaños, queremos animarlo a seguir adelante, a perseverar en el camino de la formación, pues algún día compartiremos juntos como sacerdotes del Señor, si esta es su voluntad.

        Luis Alejandro Campo, que Dios y María Santísima te bendigan siempre. Amén.

Curso III de Filosofía con el Padre Rector Alexander Rivera y el Cardenal Porras

P.A
García

martes, 1 de noviembre de 2016

Resumen de una clase de Filosofía

Seminario Arquidiocesano San Buenaventura                    
Cátedra: Seminario de Investigación Filosófica
Pbro. José Luis Toro
P R O T O C O L O
 

      La clase del día se inició haciendo lectura del Protocolo correspondiente a la lección pasada, se acotó que la misma fue un breve resumen del pensamiento de 1600 años aproximadamente. Se comentó, a manera de introducción, que el Papa Francisco ha opinado positivamente sobre Martín Lutero, en cuanto al cambio de paradigmas que este sacerdote agustino efectuó en la Iglesia Católica de la época Medieval.

         “Los cambios radicales o más influyentes del mundo a veces ocurren sin que los protagonistas lo noten”. Introduciendo al tema correspondiente para este encuentro, se puso en común una idea que fue necesario mencionar en la clase pasada, y es en cuanto un “quiebre” que se dio en la edad antigua del pensamiento griego.

         Este “quiebre”, que guarda en sí gran importancia, fue el haber pasado de la oralidad al pensamiento escrito. Antes de surgir la escritura, el ser humano era, en cuanto a miembro de una comunidad, vivía y existía en la polis y para la polis. Al surgir la escritura, se ponen por escrito las tradiciones de la época, es entonces cuando el griego empieza a adquirir conciencia de sí, más profunda que la que tenían anteriormente, y por ello surge la reflexión, que más adelante será la reflexión filosófica. Estamos hablando entonces, de un cambio en la comunicación de saberes del ser humano, cosa que se reflejó notablemente en los diferentes poemas, cartas, sentencias y tratados.

         El proceso para escribir un libro era bastante engorroso. Un libro de baja calidad significaba comprar papiros, un material liviano pero poco duradero. Un libro de alta calidad estaba constituido por pergaminos, los cuales eran muy costos, pues este se hacía del cuero de las ovejas, lo que implicaba horas de trabajo u mano de obra. Para esta época arcaica existían muchas personas que sabían leer, pero no escribir. Pocas personas que sabían escribir y leer. Y con mayor razón, muchas personas que no sabían ni leer ni escribir. 

         Los libros que poseían las familias ricas se heredaban de generación en generación. Los principales encargados de transmitir este sistema intelectual, a través de la escritura de textos antiguos, eran los monjes, lo hacían con tinta y pluma. Libros como la Santa Biblia eran escritos a mano, lo que significaba mucho tiempo y por eso el costo de los mismos. Esa era una de las razones por las cuales la Palabra de Dios no estaba en las manos del pueblo.

         La invención de la imprenta facilitó en gran manera que se pudiera tener los textos escritos, pues consistía en piezas móviles, que al ubicarse de modo ordenado en una plancha podían imprimir páginas completas. Por su parte de inmediato aparece el papel, algunos afirman que es procedente de China, otros que del Oriente Medio, lo importante es que esto aceleró el proceso de la impresión de libros y abarató los costos.

         Cuando surge Martín Lutero, con sus 95 tesis, este proceso de impresión se había mejorado notablemente. En este mismo contexto, a finales de los años 1500 y principios de 1600, a la par del latín había otros idiomas nacionales, es decir, de cada región. Llega entonces la Reforma Protestante, se imprime la Biblia en lenguas vernáculas, es decir, en lenguas autóctonas, sin embargo, la lengua culta continua siendo el latín. Paralelo a estos acontecimientos ocurre en la Hispania la liberación mozárabe.

         Los Reyes de España adquieren beneficios especiales, pues su territorio se caracterizaba por la presencia de las cruzadas, en la perenne lucha contra los árabes invasores. Roma por su parte cayó en la venta de indulgencias, hundiendo de esta manera la moral del Vaticano. Hay por consiguiente una fuerte disputa entre Martín Lutero y el Papa reinante de la época.

         En todo este devenir de ideas, siempre estuvo presente la filosofía, la cual tiene un péndulo, en la que se inclina con especial atención en sus diferentes épocas, y en relación al tiempo histórico que hemos descrito, la filosofía de enfeuda hacia el escepticismo, que proclama la “no existencia de la verdad”.

          Cuando René Descartes estudia, en el Colegio de La Fléche dirigido por los jesuitas, el pensamiento del entonces se encontraba en un momento difícil, pues con la multiplicación de lenguas, países, iglesias, estados con ganas de independizarse, se cae en una crisis del sistema medieval, así como en la actualidad estamos en una crisis del sistema moderno.

         Descartes, en su quehacer intelectual, se detiene y reflexiona, porque se ha perdido el horizonte en cuanto a la cuestión de la verdad, en consecuencia nos estamos refiriendo a que no hay filosofía, no hay sabiduría, porque la filosofía es la búsqueda de la verdad. El escepticismo es la “no filosofía”, pretende ser una ciencia pero niega su objeto.

         Surge de esta manera el problema cartesiano. Descartes se da cuenta de que en el ámbito de la metafísica no ha habido un avance, lo que si en las matemáticas. Por su parte Descartes se cuestiona: ¿será que podemos hacer la filosofía según el método matemático? Plantea entonces la necesidad de un método para dirigir la búsqueda de la verdad, para así poder ser ciencia. Es el momento en el que manifiesta “la duda metódica” para desplomar los cimientos del conocimiento. Ésta es una duda hiperbólica, es decir, una duda exagerada para poder encontrar el conocimiento de las cosas.

         Lo anteriormente explicado, ha de servir como introducción al tema central de la lección. Ahora se da paso a la lectura de dos pequeños fragmentos del Discurso del Método de René Descartes, el cual es presentado precisamente como un “discurso”, es decir, una sugerencia. El autor refleja en la Primera Parte de su Discurso que:

“El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra cosa, no suelen apetecer más del que ya tienen.”

Más adelante apunta lo siguiente: “Pero, sin temor, puedo decir que creo que fue una gran ventura para mí el haberme metido desde joven por ciertos caminos, que me han llevado a ciertas consideraciones y máximas, con las que he formado un método, en el cual paréceme que tengo un medio para aumentar gradualmente mi conocimiento y elevarlo poco a poco hasta el punto más alto a que la mediocridad de mi ingenio y la brevedad de mi vida puedan permitirme llegar”.

Descartes plantea su Método en cuatro partes:

1-   No admitir como verdadero cosa alguna, a menos que no se presente como evidente, o lo que es igual, que sea claro y distinto.
2-   Dividir en cuantas partes sea posible.
3-   Empezar por lo más simple hasta lo más complejo.
4-   Revisar el proceso.

Esto está tomado de la Geometría.

         Quiero finalizar apuntando algunas fechas que son necesarias conocer para ubicarnos en el contexto histórico del contenido anteriormente esbozado.

         En el año 1440 se inventa la imprenta.

En el año 1492 se descubre América por el italiano Cristóbal Colón.

         Martín Lutero: teólogo y reformador alemán. Nació en 1483 y falleció en 1546. Atacó el tráfico de indulgencias y el principio mismo de éstas en sus 95 tesis hacia 1517.

         El Papa León X (1513-1521) inicia las disputas con Lutero.

René Descartes: filósofo, matemático y físico francés. Nació en 1596 y falleció en 1650. El Discurso del Método lo escribió en 1637.

P.A
García