domingo, 9 de junio de 2019

En la Catedral de Mérida se celebró Misa de Pentecostés y Día de Seminario en Venezuela.


DÍA DEL SEMINARIO EN VENEZUELA

R. P. Juan María Vianney Rangel cjm.

La comunidad católica emeritense, junto al Seminario Menor y Mayor de Mérida, sacerdotes y amigos celebraron la Eucaristía de Pentecostés y el Día del Seminario en Venezuela. La cita se efectuó a las 11:00am en la Santa Iglesia Catedral Basílica Menor de la Inmaculada Concepción de Mérida y estuvo presidida por el Pbro. Alexander Rivera Vielma, Vicario General de la Arquidiócesis de Mérida y ex rector del Seminario.

En la homilía, el Pbro. Rivera Vielma expresó sus saludos especiales a los sacerdotes presentes, miembros del equipo formador, párroco de la Catedral e invitados y presentó las escusas por la ausencia del Obispo Auxiliar, quien se encuentra en la Parroquia San Antonio de Padua de Chiguará, en ocupaciones pastorales.

El Vicario General expresó que son varios los motivos que nos congregan en esta Santa Misa, primero como Iglesia Universal el Día de Pentecostés y luego como Iglesia particular el Día del Seminario, una conmemoración que viene desde el año 1928, es decir, ya son 91 años de esta fiesta.

Aclaró también que hoy mismo, en Caracas, el Cardenal Porras Cardozo da apertura a la causa de beatificación y canonización del padre Cesareo Gil, promotor del Movimiento Cursillo de Cristiandad en Venezuela.

Haciendo memoria de los días pasados, el Pbro. Rivera Vielma recordó que hace algunos días celebramos la Ascensión del Señor, la cual hace recobrar un mayor sentido a la misión del Señor, y por ende la misión de todos los cristianos, ya que para ver al Señor primero tenemos que ver al prójimo, que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.

Refiriéndose al día de hoy, el Sr. Vicario General concretó que el Pentecostés comienza haciéndonos entender que la iniciativa siempre será del Señor, pues dice el texto que es Jesús el que se presentó en medio de ellos. Las puertas estaban cerradas, por miedo a los judíos, esto en los Apóstoles manifiesta su humanidad. Hay suficientes razones para decir que el miedo es poca cosa, pues Jesús se hace presencia para animar en la dificultad, para enseñarnos que la ausencia de Dios trae como consecuencia el miedo en nuestra vida.

El padre Alexander manifestó que las puertas cerradas excluyen a los otros, marcan distancia. Jesús hace presencia para hablarles y darles la paz, una paz que no es ausencia de conflicto, sino que es algo nuevo y distinto. Solo quien ama y se deja amar por el Señor vive el don de la paz. Jesús les mostró las manos, los pies y el costado, para enseñarnos que él supera toda dificultad. Mientras más pesadas son las cadenas que pongan a los venezolanos, más fortaleza recibiremos de Dios. El resucitado muestra las manos, porque en la incredulidad de los discípulos está también la falta de fe de la humanidad.

Al finalizar su homilía, el Pbro. Rivera Vielma animó a los presentes a reconocer que Cristo sigue crucificado en los crucifijos de nuestros templos, porque así también se muestra resucitado y vencedor de la muerte, así nos da su Espíritu Santo que tiene como consecuencia la alegría, pues la presencia de Dios hace que cambiemos del miedo a la fe, de la tristeza a la alegría, del encierro a la misión. Recordó también que con el Pentecostés somos enviados para servir como lo hizo Cristo. Pentecostés es la fiesta de la Iglesia, porque Dios nos envía con la fuerza de su Espíritu.

Hablando sobre el Seminario recordó que éste es también cenáculo, dónde se forman los hombres que están dispuestos a servir al Señor. No es el Seminario una cada de puertas cerradas, es una institución abierta y dispuesta a formar a los futuros sacerdotes. Es mejor que no haya un sacerdote a que haya un sacerdote con vocación equivocada. Que la Madre de Dios interceda y nos ayude a hacer realidad éste evangelio. Que como venezolanos dejemos de vivir encerrados y con miedo, y que al mirar las manos del Señor nos animemos a seguir siempre adelante, concluyó el padre Alexander.

Al finalizar la Eucaristía, el Pbro. Railí Guerrero, Cura Párroco de la Santa Iglesia Catedral recordó que el Seminario, corazón de la Arquidiócesis, necesita de oración y colaboración. A los seminaristas les dijo que hoy en día para ser sacerdotes hay que ser muy alegres, pues se trata de un estilo de vida muy servicial y útil para la sociedad; a ellos les hizo entender que el Espíritu Santo es el primer formador de los futuros sacerdotes, como lo manifiesta la Pastores Dabo Vobis de san Juan Pablo II.

La comunidad del Seminario, alegre en el Señor, culminará su semana conmemorativa en la Casa de formación, con las últimas actividades especiales. La acción de gracias a Dios es infinita, pues todos hemos vivido una semana extraordinaria en la presencia de Dios.

P.A
García

sábado, 8 de junio de 2019

Realizada la Jornada de Oración y Alabanza en el Seminario de Mérida

VEN ESPÍRITU SANTO
Pbro. Jean Carlos García en oración frente a Jesús Eucaristía

        Entre cantos y oraciones al Santo Espíritu de Dios se llevó a cabo la gran Jornada de Oración y Alabanza en preparación para la Solemnidad de Pentecostés en el Seminario Arquidiocesano de Mérida. Como lo había precisado la Pastoral Vocacional Mérida, se distribuyeron las horas del día por parroquias de la ciudad, es por eso que la presencia de Jesús en la Eucaristía estuvo siempre acompañada por el fervor y la oración de la feligresía católica emeritense.

A las 9:00am fue expuesto el Santísimo Sacramento del Altar por el Pbro. Jormin Fermín cjm, quien junto al curso de II Filosofía y con las parroquias de La Milagrosa, Jesús Maestro, San Juan Bautista de Milla y El Valle encomendaron la Jornada de Oración y Alabanza a Dios. Seguidamente se dio paso al silencio y la reflexión del don de la Sabiduría.

A las 10:00am La Tercera y Belén acompañaron en esta Jornada con su animada feligresía, por su parte los cursos de I Filosofía y II Teología dirigieron la meditación de los dones Temor de Dios y Entendimiento respectivamente, en compañía por el Pbro. Gerardo Ramírez, Asesor de la Pastoral Vocacional Mérida.

La Catedral y El Espejo llegaron a esta actividad a partir de las 11:00am. El Pbro. Jean Carlos García Contreras, Vicario Parroquial de El Sagrario-Catedral, dirigió su acostumbrada animación junto a sus parroquianos, que con cantos y dinámicas armonizaron su hora de adoración eucarística. El curso de I Teología reflexionó sobre el don de Ciencia.

A las 12:00 del mediodía fue el turno de las Parroquias San Miguel de El Llano, Nuestra Señora del Rosario y Sagrada Familia, seguidamente se unieron las Parroquias San José Obrero, San Juan Apóstol y Santa Bárbara, todos con el mismo entusiasmo y fervor en este encuentro con Jesús Eucaristía. En este tiempo del mediodía e inicio de la tarde se meditó en los dones de Fortaleza y Piedad.

La recién creada Parroquia San Pablo VI y su vecina Parroquia Santiago Apóstol de La Punta hicieron acto de presencia en las instalaciones del Seminario de Mérida a las 2:00pm. El curso de III Teología dirigió la meditación sobre el don de Consejo. A esta hora del día también acompañaron las diferentes congregaciones religiosas que hacen vida en el territorio arquidiocesano.

La Jornada de Oración y Alabanza culminó con la Santa Misa, presidida por el Obispo Auxiliar de Mérida, S.E.R. Luis Enrique Rojas Ruiz.

Al iniciar la Eucaristía, la Hna. Yilda Vera SDJ. presentó ante el Sr. Obispo las intenciones que los feligreses anotaron durante toda la Jornada, Mons. Luis Enrique Rojas elevó dichas intenciones en presencia de la asamblea reunida, en un acto de comunión y solidaridad.

Las lecturas de esta Eucaristía estuvieron cargadas de profundo énfasis en cuanto a la presencia del Espíritu de Dios y su poder en medio de la humanidad.

En la homilía, Mons. Luis Enrique Rojas ostentó su saludo al equipo formador del Seminario de Mérida, manifestando la misión que tienen todos los sacerdotes de propiciar las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.

Mons. Rojas Ruiz agradeció a los presentes por aceptar la hermosa invitación de venir a alabar a Dios en el Seminario, alabanza que sirve de justa preparación para la gran Solemnidad de Pentecostés, y que a pesar de todas las circunstancias adversas a la realización de estas actividades, la feligresía demuestra su entusiasmo y participación.

El prelado recordó que Dios sigue invitando a los cristianos católicos de Mérida a sentir su presencia en la efusión del Espíritu Santo, ése que es la Promesa Divina y que en sí manifiesta la unidad del Padre y del Hijo.

Para Mons. Luis Enrique “los siete dones son siete armas espirituales para sabernos manejar en todas las situaciones de la vida. Cada uno de ellos nos lleva a actuar desde la experiencia de Dios, siendo la vida del hombre, iluminada por la sabiduría del Creador”. Asimismo hizo la invitación a que “todos los días nos pongamos en la presencia del Espíritu, ése Espíritu que incluye al Padre y al Hijo, y no solamente al Espíritu, pues Dios es uno y trino”. Resaltó también el peligro de algunos movimientos carismáticos, pues invitó a “evitar ser católicos adoradores sólo del Espíritu, sino, por el contrario, adoradores de Dios uno y trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo”.

Finalmente Mons. Luis Enrique pidió al pueblo reunido seguir orando y colaborando con esta Casa de Formación, sabiendo que éste es el semillero de los pastores de la sociedad del mañana. Instó a los presentes a que “siempre vivamos con Dios en el corazón, para que todo lo demás venga por añadidura”, expresando que “hace falta el Temor de Dios para caminar siempre por el camino del bien, para que seamos continuadores del evangelio de Jesucristo con piedad y fortaleza”.

Mons Luis Enrique Rojas Ruiz, Obispo Auxiliar de Mérida

P.A
García

jueves, 6 de junio de 2019

XII Festival “La Voz del Seminario" 2019

Publico presente en "La Voz del Seminario" 2019

El Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida deleitó a sus invitados con la edición n° 12 del popular Festival “La Voz del Seminario", un espacio privilegiado para demostrar todo el talento artístico y musical de los jóvenes seminaristas. A las 4:00pm inició la temática de este año, que estuvo centrada en el género musical venezolano, de arpa, cuatro y maracas. Acompañaron también algunos solistas ganadores en las ediciones anteriores, como el Pbro. Ramón Parra, Párroco de Nuestra Señora del Amparo, Tovar.

Los cursos de formación, desde el Seminario Menor, el Introductorio, la Filosofía y la Teología participaron con una canción vocacional respectivamente. El curso ganador de este año 2019 fue III de Teología, y en segundo lugar estuvo el curso de IV de Teología, quienes dentro de pocos meses serán ordenados diáconos.

En la participación “solista revelación" de este año, el ganador fue José Gregorio Alcántara, estudiante del I año de Filosofía, perteneciente a la Diócesis de El Vigía - San Carlos del Zulia, quien participó con un tema de José Gregorio Oquendo titulado “Es diferente".

En esta sección “solista revelación" participaron también los jóvenes Wilfredo Rodríguez, Edixon Moreno, Nixon Orozco y Jhony Rondón, todos ellos demostrando su gran talento. La aprobación del público fue notable mientras los seminaristas hacían su presentación.

A este festival se hizo presente Mons. Luis Enrique Rojas Ruiz, Obispo Auxiliar de Mérida, quien destacó que esta actividad era un claro ejemplo para demostrar que los venezolanos debemos siempre luchar por construir el país que queremos, pues el esfuerzo de los seminaristas y del equipo formador se veía reflejado en la altura de este tipo de encuentros, en los que participan los vecinos y demás personas allegadas a esta Casa de Formación Sacerdotal, familiares y amigos.

Por parte de la Ilustre Universidad de Los Andes se hicieron presente diferentes personalidades, destacándose la de la Dra. Ana Hilda Duque, quien además es la Directora del Museo y Archivo Arquidiocesano de Mérida y apoya con su presencia al Seminario de Mérida.

El jurado también fue de excelente calidad, pues estuvo conformado por músicos profesionales de la Orquesta Sinfónica del Estado Mérida, siendo pionera la presencia del Prof. José Luis Contreras, quien imparte sus clases de música en esta Institución eclesiástica.

El Rector del Seminario, Pbro. Reinaldo Muñoz alentó a los seminaristas a seguir destacándose en la organización de estos eventos, que enorgullecen a toda la comunidad del Seminario, de manera especial en esta semana conmemorativa, a culminarse con la Eucaristía de Pentecostés el domingo 9 a las 11:00am en la Catedral de Mérida.

P.A
García

lunes, 3 de junio de 2019

Dos testimonios vocacionales narrados en el Seminario de Mérida


CONTANDO EL LLAMADO
Pbro. Antonio Rojas y R.P. Fray Pedro Castellanos, OCC

     En la tarde de este lunes 3 de junio, en el marco de la Semana del Seminario, fueron invitados al Seminario San Buenaventura de Mérida dos sacerdotes para compartir sus testimonios vocacionales, ellos fueron: el R. P. Fray Pedro Castellanos OCC, formador de su casa religiosa en la ciudad de Mérida y el Pbro. Antonio Rojas, Párroco de Nuestra Señora del Carmen de Buenos Aires de la Diócesis de El Vigía - San Carlos del Zulia. Ellos contaron su experiencia sobre la vocación, a continuación un resumen de sus comentarios.

El seminarista Yarfranson Montoya inició la ronda de preguntas. ¿Padre Pedro, en su tiempo de formación y ministerio cuál ha sido la mayor dificultad?

Desde el momento de los estudios encontré dificultades, pero desde el llamado de Dios uno se ve animado a seguir adelante, pues el mismo Jesús hizo muchas cosas con valentía, de igual manera nosotros sus discípulos.

Onias Rojas preguntó ¿Padre Antonio, desde su ministerio puede comentarnos una experiencia que le haya fortalecido?

El sacerdocio se vive a cada instante y en cada momento hay una lección y enseñanza. Como director de Caritas he sabido reconocer las dificultades y carencias de las personas. Siempre ha sido duro para mi encontrarme con realidades como las cárceles y hospitales y es lo que he venido haciendo como sacerdote, y es algo que me ha fortalecido grandemente en mi ministerio, en todos lados Dios me manifiesta su misericordia.

Carlos Araujo ¿Padre Pedro, cómo te llamó el Señor?

Lo básico para hablar de la vocación es precisamente responder esa pregunta. Desde niño siempre me llamó la atención la vida sacerdotal y de manera especial la vida religiosa. A mi padre no le agradó la idea de hacerme sacerdote, pues él me quería trabajador, con cayos en las manos. En una oportunidad un sacerdote misionero habló con mi familia, sin embargo, la negativa de mi padre continuó. Llegué a tenerles miedo a los sacerdotes. Mis estudios se vieron realizados dentro de muchas dificultades. Con el Padre Víctor Angulo me sentí nuevamente motivado a seguir estudiando, por ello me fui a vivir a la casa cural de Timotes. Al padre ser cambiado, empecé a buscar la vida religiosa, pero yo seguía sin tener el bachillerato. Un día fui invitado al cursillo, cuando el padre Ángel Palacios redentorista preguntó si alguien quería ser religioso, por lo que empecé el proceso vocacional con ellos durante tres años. Un primero de mayo me informan que no podía ingresar por falta del bachillerato. Después de buscar en varias congregaciones siempre me animaban a casarme. Lo último que hice fue hablar con un padre paulino que me dijo algo sorprendente: Pedro, ya no intente más y deje que sea Dios el que lo llame. Un día llega un gran amigo sacerdote, el padre Olivo León, quien me animó a irme con los padres carmelitas. A la semana cercana a Pentecostés me invitaron a una convivencia en la Casa de los Carmelitas de Mérida, y desde ese momento empezó mi vida nuevamente, dejando todo para empezar de nuevo. Me puse al día con mis estudios, de cuarto grado en adelante y luego con el bachillerato. Fue una etapa muy dura, pero con esfuerzo y en cumplimiento de la voluntad de Dios lo logré.

Luis Miguel García ¿Padre Antonio, que son para usted los consejos evangélicos y cómo los vive?

No son el reflejo de algo que es muy difícil de hacer, son un regalo de Dios. Todo depende de cómo amaneces cada mañana. Siempre he dicho que la parroquia será como sea el sacerdote. Y si el sacerdote vive los consejos evangélicos animará a su feligresía a seguir también a Jesús. Si no ponemos en práctica estos consejos el sacerdocio se nos cae. Todos los días Dios nos llama, y todos los días hay que responderle con nuestra entrega y servicio.

Abrahan Rangel. ¿Padre Antonio, cómo fue su proceso vocacional y su llamado?

Yo soy de Valencia, estado Carabobo. Tengo un tío sacerdote y desde la niñez siempre tuve esa inquietud de hacerme sacerdote. Estuve cercano a unos padres italianos, en esto intenté optar por la vida religiosa. Un día, mientras trabajaba me consigo en el terminal con un sacerdote extraviado. Él me pidió que le ubicara una dirección. Y luego me dijo que lo hospedara en mi casa, cosas muy extrañas. Se quedó con nosotros 17 días y luego me dijo que cuando me vio en el terminal pensó que yo podía ser sacerdote. Finalmente me invitó a una convivencia. Tuve que renunciar a mi relación sentimental con una joven, es parte del proceso de maduración vocacional. En todas estas fui asaltado y supuestamente apuñalado, al llegar al terminal no me pudieron localizar la herida de la cual había salido muchísima sangre. Ingresé con los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús. Allí me di cuenta que Dios tenía preparadas grandes cosas para mí. Decido entrar como diocesano y en la Diócesis de Maracay me envían a estudiar a San Cristóbal. Después de los estudios soy enviado de año de pastoral para El Vigía y allí fui ordenado sacerdote y hasta los momentos tengo 16 años de ministerio.

Abrahan Rangel ¿Padre Pedro, tuvo algún momento con ganas de abandonar todo?

En el noviciado llegó un momento en el que sentí que debía estar afuera. Ya con las maletas hechas para marcharme abrí la Biblia y me conseguí con la frase de Jesús: el que pone la mano en el arado y mira para atrás no es digno de mí. Fui al superior y me animó a seguir adelante. Luego de esto me propuse a estudiar la vida de los padres del desierto. Todo esto me ha ayudado en la vida sacerdotal. Nunca he pensado en dejar el sacerdocio ni la vida religiosa. He tenido muchos ofrecimientos desde la vida diocesana, pero nunca he pensado en dejar la vida religiosa, porque el que pone la mano en el arado y mira para atrás no es digo del Señor.

Padre Antonio ¿Ha tenido usted la tentación de dejarlo todo? 

En mi tiempo de estudiante recuerdo que por el trato inadecuado de mis superiores casi me marchaba del seminario. Una vez, estando en el primer año de teología, quise irme del Seminario, luego con la maleta hecha dejé el día siguiente para irme del seminario. Al día siguiente volví a deshacer la maleta para continuar. Más adelante, con la enfermedad de mi madre estuve a punto de dejar el ministerio sacerdotal por un tiempo. Mi madre falleció y no hubo tiempo para que yo renunciara al sacerdocio. Entendí así el mensaje de Dios. Todo me quedaba claro frente al Santísimo Sacramento. Todavía me falta mucho por conocer del Señor.

Al finalizar el conversatorio, el Pbro. Jormin Fermín cjm agradeció a estos dos sacerdotes por venir a compartir con el Seminario de Mérida. 
“Somos uno en la diversidad”

P.A
García

Con Eucaristía el Seminario de Mérida dio inicio a su semana conmemorativa.

SEMANA DEL SEMINARIO
Comunidad del Seminario San Buenaventura de Mérida junto a Mons. Luis Enrique Rojas

        En Venezuela, por disposición de la Conferencia Episcopal, el domingo de Pentecostés de cada año se celebra el "Día del Seminario", es por eso que, en la Arquidiócesis de Mérida, la semana previa a este día es dedicada a la Casa de Formación Sacerdotal, fundada por Fray Juan Ramos de Lora en 1785.

La comunidad inició su jornada a las 6:15am con el rezo de Laudes (la oración de la mañana), en la memoria de San Carlos Lwanga y compañeros mártires. Los jóvenes seminaristas portaron su sotana, dando solemnidad a esta oración matutina. Seguidamente se celebró la Eucaristía presidida por su Excelencia Reverendísima  Luis Enrique Rojas Ruiz, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Mérida, y concelebraron con él los sacerdotes miembros del Equipo Formador.

En la homilía, Mons. Rojas Ruiz acotó que “nuestra vocación hacia el sacerdocio debe pasar, indiscutiblemente por ser seminarista, pasa por estar en una casa de formación en la que se van mostrando nuestras actitudes hacia ese ministerio sacerdotal que en futuro se recibirá".

El obispo animó a los seminaristas a "esforzarse siempre por adquirir una buena educación incluyendo todas las áreas de la formación sacerdotal, pues un seminarista bien formado es el orgullo del Seminario, y el triunfo y éxito de un solo seminarista es el triunfo y éxito de toda la Institución".

Consciente de todas las actividades que se realizarán en esta semana conmemorativa, Mons. Rojas recordó a la comunidad que "en todo momento debemos expresar nuestra hermandad para con los demás seminaristas, incluyendo también una actitud filial hacia los sacerdotes del Equipo Formador, pues en ellos se manifiesta la voz de Jesús, el Buen Pastor, que dice siempre la verdad en beneficio de todos".

Al finalizar la homilía, el prelado emeritense transmitió el saludo del Sr. Cardenal Porras Cardozo al Seminario de Mérida, quien estaría regresando al país en esta semana que comienza.

Mons. Rojas Ruiz recordó que "no podemos vivir en el Seminario ignorando las realidades que afuera vive nuestra gente", por lo que instó al Seminario a propiciar actividades donde se vean incluidos los vecinos, de manera especial en esta semana conmemorativa, pues ellos guardan un aprecio especial hacia esta Casa.

Esta “Semana del Seminario" abarcará diversas actividades internas de la comunidad y finalizará el próximo domingo 9 de junio, en la Solemnidad de Pentecostés, con la celebración de la Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral de Mérida, a las 11:00am.

P.A
García

viernes, 31 de mayo de 2019

Seminario de Mérida misionará en Santa Cruz de Mora


“Dios con nosotros”
Logo de la misión en Santa Cruz de Mora 2019

       
Como todos los años, en el tiempo de vacaciones, el Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida sale a las comunidades de nuestra Arquidiócesis a evangelizar y compartir con las personas lo hermoso de la fe Católica. Este año 2019, las misiones serán en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Santa Cruz de Mora, hermosa región del Valle del Mocotíes, al sur del estado Bolivariano de Mérida. La información la amplía los seminaristas José Abrahan Rangel y Carlos Luis Mora, quienes han sido delegados por el Pbro. Oscar Contreras, Cura Párroco de Santa Cruz de Mora, para apoyar en la organización de esta jornada misionera.

Santa Cruz de Mora es la capital del Municipio Antonio Pinto Salinas, su parroquia eclesiástica fue fundada en 1864, bajo el patronato de Nuestra Señora del Carmen. Cuenta con una población de 24.330 habitantes aproximadamente (censo 2011) se ubica a 622 m.s.n.m., siendo un importante centro de producción y distribución de café a nivel nacional. Tiene una bella iglesia construida durante las primeras décadas del siglo XX gracias a la colaboración de la comunidad y de las familias inmigrantes italianas que se asentaron en el Municipio, a saber: Santaromita, Paparoni, Consalvi y Botaro.

         Santa Cruz de Mora es reconocida a nivel nacional por los hechos de viernes 11 de febrero de 2005, con la “Vaguada del Mocotíes”, pues fue éste uno de los pueblos más afectados.

Con Santa Cruz de Mora es obligatorio hacer mención de otras poblaciones conformadas por sus 2 parroquias: Mesa Bolívar y Mesa de Las Palmas, sus 38 Aldeas y una buena cantidad de caseríos junto al casco urbano conforman el Municipio.

Santa Cruz de Mora se localiza en la región de los Andes Venezolanos, enclavada en la sección media baja del valle del río Mocotíes, se encuentra localizada geográficamente entre los paralelos 08°22´58" y 08°25´22" de latitud Norte y los meridianos 71°40´04" y 71°40´21" de longitud Oeste.

Para esta misión evangelizadora se tendrá como principal meta fortalecer el proceso catequético de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Santa Cruz de Mora como medio de esperanza ante las adversidades a luz de las Sagradas Escrituras, haciendo énfasis en diagnosticar la realidad catequética de la Parroquia, fundamentar el proceso catequético parroquial que desarrolla la Arquidiócesis de Mérida a partir del encuentro con la persona de Jesús y establecer orientaciones pastorales para la formación permanente de los catequistas y agentes pastorales en la parroquia, así como también promover la integración de las comunidades de la parroquia en el proceso catequético parroquial.

El Pbro. Oscar Contreras plantea unas metas a lograr en estas misiones, estas son: testimoniar el encuentro con Cristo mediante las visitas casa a casa en los distintos sectores del territorio parroquial, prestando mayor énfasis con los laicos con deficiencia para asistir a la iglesia (enfermos, ancianos, entre otros). Acompañar y fortalecer la ejecución de la catequesis a partir de las visitas a los lugares donde se desarrolla la enseñanza. Desarrollar talleres catequéticos de formación para los parroquianos.

Éste será el Programa de actividades (jueves 18 al domingo 28 de julio 2019)

Jueves 18

1pm. Traslado de los seminaristas desde el Seminario San Buenaventura de Mérida hasta la Casa Parroquial en Santa Cruz en horas de la tarde.
5pm. Celebración Eucarística de bienvenida a los seminaristas.
7pm. Noche típica santacrucense.

Viernes 19

8:30 am. Taller para los formandos sobre el trabajo misionero a realizar.
5 pm. Celebración Eucarística para el envío a las comunidades.
7 pm. Llegada a las comunidades asignadas.

Viernes 19 al sábado 27 de julio

Trabajo misionero en las zonas asignadas.

Domingo 28 de julio

9 am. Regreso a la Parroquia para la celebración Eucarística.
10 am. Celebración Eucarística de cierre y despedida de los seminaristas.

         La Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Santa Cruz de Mora espera con alegría a los jóvenes seminaristas de la Arquidiócesis de Mérida, para vivir esta hermosa experiencia de las misiones.

P.A
García

Seminario de Mérida coronó imagen de la Virgen María


“El latido más tierno del corazón de la Virgen son los Seminaristas y Sacerdotes”

Pbro. José Luis Nava, Pbro. Gerardo Ramírez, Pbro. Reinaldo Muñóz, Sra. Carmen Aurora Prieto

Con motivo de estar finalizando el mes de mayo, dedicado especialmente a la Santísima Virgen María, la comunidad del Seminario realizó la Eucaristía y coronación de la imagen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, donada a esta Casa de formación sacerdotal por la doctora Ana Elisa Contreras de Pérez.

En la homilía, pronunciada por el Pbro. Reinaldo Muñoz, Rector del Seminario, se hizo mención del gran trabajo que hace la Legión de María, en la propagación de la devoción a María Santísima, así como también acotó que: comunidad y seminario seremos un ejército formado en batalla para trabajar por la construcción de un país mejor.

En esta actividad mariana contamos con la presencia de un nutrido número de fieles, pertenecientes a diferentes Praesidium de la Legión de María de la ciudad de Mérida. La coronación de la imagen estuvo protagonizada por la Señora Carmen Aurora Prieto, del Sector Barinitas, hermana legionaria que ha estado ligada a las actividades del Seminario desde hace varios años.

La doctora Ana Elisa Contreras de Pérez, con 92 años de vida, ha estado íntimamente unida a nuestro Seminario San Buenaventura por más de 70 años, quiere entonces, coronar su colaboración con nuestra Casa, donando una hermosa imagen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, además de regalarnos una de sus mejores conclusiones, fruto de sus piadosas meditaciones: “El latido más tierno del corazón de la Virgen son los Seminaristas y Sacerdotes”, pensamiento que debe ser grabado con letras de oro en el corazón de todos los seminaristas de Mérida.

A lo largo de su activo apostolado ha organizado más de 550 Eucaristías en honor a la Santísima Virgen María, logrando así llevar su imagen a casi todas las Facultades de la Ilustre Universidad de Los Andes, donde empezó su labor legionaria hace 40 años, con la entronización de la Medalla Milagrosa en Camiula.

La doctora Ana Elisa pertenece a diferentes grupos de apostolado y carismas de la Iglesia Católica, a saber: Legión de María, Cofradía del Señor de la Misericordia, Cofradía de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Cofradía del Santísimo Sacramento, Jornaleras, Opus Dei, Renovación Carismática Católica en el Espíritu Santo, Asociación Damas Salesianas, Talleres de Oración y Vida, entre otros, demostrando en todos ellos su filial devoción a la Madre de Dios.

Hoy la comunidad del Seminario se enorgullece al ser testigo del hermoso trabajo de la doctora Ana Elisa, por eso oramos por su salud y agradecemos a Dios y a la Virgen, por su testimonio de vida, ejemplo a seguir en el ejercicio de nuestra vocación cristiana.

Al finalizar la jornada de este jueves 30 de mayo, los seminaristas se reunieron frente a la imagen recién entronizada y rezaron piadosamente el Santo Rosario, alternando cada misterio con un canto en honor de la Madre.

Sra. Aura Rojas, Sr. José Andrés Contreras, Dra. Ana Elisa Contreras de Pérez

P.A
García