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domingo, 10 de agosto de 2025

El padre Pernía, camino a los altares.

SANTO CURA DE BAILADORES

Este domingo 10 de agosto recibí una grata noticia: en la Arquidiócesis de Mérida se está considerando abrir la causa de beatificación del difunto padre Ramón Emilio Pernía Noguera. Este hecho me incumbe de manera muy especial, pues tuve el honor de recibir en donación la biblioteca completa de este sacerdote merideño. No solo conservo los libros que él leyó, sino también sus apuntes personales y un valioso conjunto de documentos manuscritos que constituyen su archivo personal. Todo este material será de gran utilidad para el futuro proceso, y, providencialmente, todo se encuentra bajo mi custodia.

La primera vez que vi al padre Pernía la tengo muy viva en la memoria: fue el miércoles de ceniza del año 2008, en el Santuario de Nuestra Señora de la Candelaria de Bailadores. Yo cursaba el primer año de bachillerato en el Liceo Bolivariano Dr. Gerónimo Maldonado y, por motivo del precepto religioso, todos los alumnos asistimos al templo para recibir la ceniza. A mi salón, guiado por algún profesor, se le pidió llevar flores al lugar donde se arreglaban los floreros, un espacio junto al templo que comunica con unas habitaciones situadas detrás del santuario.

Estando allí, vimos salir de una de esas habitaciones al padre Pernía: una figura muy delgada, vestido con pantalón gris, chaqueta negra y una boina que cubría su cabeza. En las manos llevaba algunos libros. Al pasar, lo saludamos con respeto, y él nos devolvió el saludo con igual cortesía. Salía, quizá, de la habitación donde guardaba sus libros o donde descansaba; no lo sé con certeza. Lo que sí recuerdo es que, para aquel entonces —principios de 2008—, el padre Pernía, ya anciano, residía en Bailadores, probablemente como sacerdote jubilado de 81 años de edad adscrito al Santuario de la Candelaria.

Ese fue mi primer encuentro con él: un instante sencillo, pero cargado de significado, que nunca olvidaré. Catorce años más tarde recibiría en donación todos sus libros, quizá incluso aquellos mismos que llevaba en sus manos aquel miércoles de ceniza de 2008. Del padre Pernía conservo no solo sus más de cinco mil volúmenes, sino también una de sus características boinas y la estola del ornamento con el que fue revestido para su sepultura. La boina reposa en mi casa de La Playa, en Mérida, Venezuela, mientras que la estola la guardo conmigo aquí, en el Perú. Mi biblioteca personal en Venezuela lleva su nombre, curiosamente desde mucho antes de que me sorprendieran con la donación completa de sus libros. Además, siempre llevo en mi billetera una fotografía tipo carnet del padre, que recibí de mi madrina Elda Pernía, la misma persona que me entregó la boina, la estola y esa pequeña imagen.

Hoy, al conocer la posible apertura de su causa de beatificación, siento que mi historia personal con el padre Pernía se entrelaza de forma providencial con la memoria viva de su ministerio. Custodiar sus libros y documentos ya era, de por sí, una responsabilidad valiosa; pero ahora se convierte en una misión que trasciende lo personal para ponerse al servicio de la Iglesia. Aquella imagen de un sacerdote humilde, de paso sereno y manos llenas de libros, cobra un nuevo sentido: la de un testigo de fe cuya herencia espiritual y cultural está llamada a iluminar el camino hacia su reconocimiento como beato.

Santo Cura de Bailadores, ruega por nosotros.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Resumen de la historia de Nuestra Señora de Regla de Tovar


VIRGEN DE REGLA DE TOVAR
Nuestra Señora de Regla de Tovar, imagen original y templo. Foto: Nilson Guerra 

        
La ciudad de Tovar en Mérida, Venezuela, es la capital del municipio homónimo y se enaltece en venerar como Reina y Patrona a Nuestra Señora de Regla, advocación que tiene su origen en la fe de san Agustín de Hipona, quien escribió su regla monástica al pie de una imagen de la Madre de Dios, por lo que el nombre original de esta advocación es Nuestra Señora de la Regla de San Agustín de Hipona. Hay que aseverar serenamente que los principales propagadores de la devoción a Nuestra Señora de Regla son los padres agustinos, y junto a la Regla de Tovar se incluye obligatoriamente a la Candelaria de Bailadores y a la Consolación de Táriba.

         En el presente Resumen de la historia de Nuestra Señora de Regla de Tovar no me compete innovar, sino exhibir lo que para muchos puede ser desconocido, es por eso que recurro a la fuente primaria de la historia tovareña, en este sentido al Licdo. Nilson Guerra Zambrano[1].

         Para el 30 de mayo de 1627, el pueblo de Nuestra Señora de Regla ya había sido fundado por el gritense Juan Mejía, acto para el cual no fue necesaria una imagen de la Virgen, pues se estima que el nombre del nuevo poblado pudo haber sido simplemente el consejo de dos sacerdotes agustinos, Luis Barrientos y Luis de Olmos, para el momento residentes en San Cristóbal.

Nuestra Señora de Regla de Tovar.
Foto: Pbro. Aldemar Villasmil
La imagen de Nuestra Señora de Regla de Tovar llegó a Bailadores en 1644 proveniente de Santa Fe de Bogotá, de manos del padre Luis Jover Nava, sacerdote agustino, quien en compañía del padre Bartolomé Ortiz Donoso vino a ocupar la donación que había hecho el gritense padre Bartolomé Carrero de Escalante, para fundar un Hospicio y un Convento. El Convento no se logró y el Hospicio duró poco tiempo, por lo que la imagen hubo de quedarse en el Valle del Mocotíes, en la Capilla de la misma donación, donde ya existía una imagen de Nuestra Señora de la Candelaria.

         La pequeña imagen de madera de Nuestra Señora de Regla de Tovar es una copia de la que existió en la Iglesia de San Agustín de Bogotá, que para 1644 estaba siendo construido, en sustitución del primer templo de inicio del siglo XVII. Para el año 1657 la imagen formaba parte del inventario de la iglesia de Bailadores, ubicándola dentro de un cajón a modo de tabernáculo, y con las medidas de media vara de alto. Veinte años más tarde, para 1697 ya el “pueblo de Regla” era visitado por el Presbítero Dr. Francisco de Escalante. Para 1702 se precisa la existencia de un libro de Cuentas de la Cofradía de Nuestra Señora de Regla.

        El 8 septiembre de 1709 el franciscano José Ceballos Obregón reorganizó el pueblo de Nuestra Señora de Regla de los Bailadores, por lo que la imagen pasó a presidir una sencilla capilla de paja. Luego de 55 años, el 22 de septiembre de 1764 se crea el Curato de Nuestra Señora de Regla, siendo designado como primer sacerdote el aún seminarista Diácono Francisco Javier Jiménez de Molina, de origen bogotano y de la Orden de los Predicadores, quien fue ordenado sacerdote en 1775.

Nuestra Señora de Regla de Tovar.
Foto: Pbro. Aldemar Villasmil
         De 1775 en adelante se podría traer a la palestra diferentes fechas dignas todas de rememorar, sin embargo, no compete en este Resumen de la historia de Nuestra Señora de Regla de Tovar, por lo que simplemente me agrada citar algunas fechas relacionadas a la milagrosa intercesión de la Virgen al pueblo de Tovar, presentadas por el tovareño Mario Rosales:

         Nuestra Señora de Regla de Tovar ha intercedido por su pueblo en  diferentes ocasiones, recordemos estas fechas. El terremoto del 28 de abril de 1894, el pueblo encontró auxilio y consuelo en su Patrona. En 1908 Tovar fue invadido por la langosta y la excelsa Madre abogó por el mejoramiento de la región. La oración confiada a la Virgen logro apaciguar la terrible sequía de 1912. En la peste de fiebre española de 1918, el padre José Amable Escalante deambuló la imagen por las calles de Tovar, todos rogaron esperanzados en la intercesión de Nuestra Señora de Regla[2].

         Sobre la leyenda del intercambio de imágenes:

         A la común feligresía les llama la atención el hecho de creer en la leyenda del milagroso intercambio de imágenes de Regla y Candelaria, siendo esto una imaginación de muchos que ha trascendido y que ha gustado, pues la gente, como cuento y relato maravilloso lo ha sabido transmitir.

El padre Fernando Campo del Pozo hace una ligera referencia a la misteriosa leyenda sobre el intercambio de imágenes entre Nuestra Señora de la Candelaria y Nuestra Señora de Regla, pero no da crédito a tal entelequia. En conversaciones con Mario Rosales se puede precisar lo que el vulgo tovareño ha mantenido durante mucho tiempo, sin embargo, tal intercambio tal vez nunca ocurrió, pues ya se ha dejado claro que Nuestra Señora de Regla llegó a Bailadores cuando allí ya estaba Nuestra Señora de la Candelaria, en consecuencia las imágenes nunca vinieron juntas, ni España fue el origen de ambas. Nuestra Señora de Regla es “rola”[3], sin negar que de España hemos heredado la fervorosa devoción a la virgen María.

Nuestra Señora de Regla de Tovar.
Foto: Pbro. Aldemar Villasmil
Cada 8 de septiembre la ciudad de Tovar se entusiasma en celebrar por todo lo alto la Festividad de su Patrona, a tales efectos, previo a la fiesta central se lleva a cabo la tradicional Novena en su honor, las misas de cada día de la Novena son presididas por un sacerdote diferente de la Vicaría Pastoral del Mocotíes. Para el día central, 8 de septiembre, la presencia episcopal preside la Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María y la advocación particular de Nuestra Señora de Regla de Tovar.

El nutrido pueblo, agradecido con su Madre y Reina se congrega en el hermoso Templo parroquial Santuario Diocesano de Nuestra Señora de Regla. Todos los años el espacio se queda pequeño para albergar a la cantidad de personas que acuden a venerar a la delicada imagen de rostro moreno. Cada año en particular sorprende la visita de distinguidas personalidades políticas, religiosas o sociales, pero lo más agradable de esta fecha religiosa es el reencuentro de los tovareños, que, venidos de todas partes del mundo vuelven jubilosos a los pies de Nuestra Señora de Regla.

Nadie pase este portal
sin que diga, por su vida
que María es concebida
sin pecado original[4].

P.A
García



[1] Nilson Guerra Zambrano, Mocotíes, Regla, Parroquia y Tovar, historia documentada 1558-1850, Fundación Alberto Adriani, Mérida, Venezuela, 2015, p.p. 51-54.
[2] Mario Rosales Altuve, Perfiles Tovareños, Ediciones del Ejecutivo del Estado Mérida, Mérida, Venezuela, 1993, p.p. 23-24.
[3] De origen bogotano, capital de la República de Colombia.
[4] Don Tulio Febres Cordero, Archivo de Historia y Variedades Tomo II, Parra León Hermanos Editores, Caracas, Venezuela, 1931, p. 56.

sábado, 23 de marzo de 2019

Coplas a la Candelaria de Bailadores


VIRGEN CANDELARIA DE LA VILLA

Con motivo de la visita de la pintura de San Vicente Ferrer Patrono de La Playa a la Virgen de la Candelaria de Bailadores, la comunidad playense acompañó en la eucaristía presidida por el Pbro. Cherby Belandria en el templo parroquial de Bailadores el 14 de febrero de 2015, donde al finalizar intervine con las siguientes coplas:

A nuestra Madre la Virgen María
Hoy Bailadores quiere honrar
Y La Playa con mucha alegría
A su casa la viene a dejar.

Virgen de la Candelaria
Patrona de Bailadores
Escucha nuestras plegarias
Oh Madre de los amores.

Aquí estamos tus hijos
Donde tu Hijo se halla
El pueblo de Bailadores
Y también el pueblo de La Playa.

Venimos oh Madre piadosa
A nuestra fe proclamar
En ti Virgen poderosa
Que a Jesús has de gloriar.

San Vicente Ferrer y sus hijos
Hoy proclaman con amor
A la Virgen de la Candelaria
Proezas, alabanzas y honor.

Gracias Madrecita querida
Por irnos a visitar
Sabemos que nos bendices siempre
Desde éste tu santo lugar.

Nuestros campos y sembradíos
Han recibido una unción
Pues al pasar la Candelaria
Se derrama gran bendición.

El pueblo que canta y camina
Ésta zona que es agraria
Hoy reza a la Virgen peregrina
Nuestra Señora de la Candelaria.

Danos paz y abundancia
De aquello que necesitamos
Y sobre todo danos la gracia
De sentirnos más hermanos.

Virgencita poderosa
Intercede ante Jesús
Para que sepamos cada día
Cargar con alegría la cruz.

Que estos agradecimientos
Vallan hasta tu altar
Y que a Dios todopoderoso
Sepamos glorificar.

Unidos como familia cristiana
Ahora nos atrevemos a decir
Que viva La Candelaria
Motivo para venir.

P.A
García

miércoles, 10 de febrero de 2016

Candelaria visita a Vicente

Nuestra Señora de la Candelaria 
en La Playa Estado Mérida


La Madre de Dios y Madre nuestra, bajo la advocación de Ntra. Sra. De la Candelaria, es la Patrona de Bailadores y como pueblo vecino La Playa año tras año recibe a la Santísima Virgen para rendirle culto y veneración a tan hermosa imagen de Santa María Virgen.

Esta tradición de la bajada de la Virgen de la Candelaria a La Playa, la inició el Pbro. Aldemar Villasmil siendo Rector del Santuario Diocesano de Nuestra Señora de la Candelaria de Bailadores, junto al Pbro. Alfredo Uzcátegui cuando éste fungía como Párroco de San Vicente Ferrer de La Playa.

La primera peregrinación se llevó a cabo el 29 de mayo de 2005, cientos de personas bajaron caminando desde Bailadores hasta La Playa, un recorrido de más de dos horas por la carretera trasandina, el principal motivo para realizar esta peregrinación fue pedir la protección de la Virgen a los habitantes del Municipio Rivas Dávila, ya que en febrero de ese mismo año (2005) se había sufrido la vaguada del Mocotíes.

Mientras que algunas personas inician su acto de piedad caminando desde el Santuario de Bailadores pasando por Bodoque, San Pablo y Mesa de Adrián, otras esperan la imagen de la Virgen en la quebrada de Barrotes, en la entrada del Pueblo, con la imagen del Patrono de La Playa San Vicente Ferrer. Por el camino, entre cantos marianos y de alabanzas a Dios se reza el Santo Rosario y todo concluye con la Celebración de la Eucaristía en la Iglesia de La Playa, donde se ha notado la asistencia de gran número de personas. En años anteriores se bajaba la Virgen a hombros, esto ya no es posible debido a la antigüedad de la imagen, ahora se viste una carroza donde pueda mostrarse Ntra. Sra. De la Candelaria a todos los peregrinos.

Lo que ya se volvió tradición para villorros y playenses, se ha realizado once veces, solo en el año 2014 no se pudo bajar la Virgen. En el Templo de La Playa reposa la Virgen por una semana y todos sus hijos la visitan fervorosamente. Anteriormente la Virgen visitaba la Escuela y Preescolar, pero para su conservación se ha decidido dejarla solo en la Iglesia de La Playa.

Esperamos que esta bella peregrinación se siga realizando y que en cada oportunidad se unan más y más católicos para celebrar a la Madre de Dios entre nosotros.


Nuestra Señora de la Candelaria
Protégenos del mal

San Vicente Ferrer
Ruega por nosotros

P.A
García