jueves, 17 de noviembre de 2016

XXI Aniversario del Seminario Mayor “San Pablo, Apóstol” de Maturín.

XXI ANIVERSARIO DEL SEMINARIO DE MATURÍN

 

Inicio del Año Académico 2016-2017

XXI Aniversario del Seminario de Maturín.

 El Seminario “San Pablo, Apóstol” en estos 21 años de desarrollo, aparte de formar buenos sacerdotes, ha trabajado de la mano con los vecinos de la ciudad en proyectos de pastoral, como el Papa Francisco ha pedido, una Iglesia en salida. El Seminario ha tenido una notable presencia en el sector donde está enclavado, ha abierto las puertas a la comunidad en general, iniciándose la Catequesis para niños, jóvenes y adultos y las Eucaristías Dominicales, lo que ha tenido un gran estímulo en El Silencio de Campo Alegre, de la ciudad de Maturín. La cercanía que se ha fomentado entre el Seminario y el sector es producto de esta intensa labor pastoral, ahora son una sola familia, se ha promovido la visita casa a casa, donde las personas han expresado sus necesidades espirituales.


Mons. Enrique Pérez Lavado, III Obispo de Maturín

Cada 25 de enero, cuando la Iglesia celebra la conversión de San Pablo, la comunidad de El Silencio de Campo Alegre se integra en las fiestas patronales de la Casa de Formación Sacerdotal, asistiendo en grupos a las novenas. De igual manera, en épocas decembrinas, asisten a las Misas de Aguinaldos. El seminario se ha convertido para la comunidad como una Parroquia, es decir, el lugar donde se encuentran con Dios y con la familia de la fe, además ha servido de instrumento para conformar las llamadas “comunidades eclesiales de base” que son cuatro las existentes y están ubicadas a los alrededores del Seminario.

Visita de las Reliquias de Santa Teresita de Lisieux (2014)

El Seminario también ha servido como Casa de Retiros Espirituales y actividades al servicio de diferentes grupos de apostolado de la Diócesis, es por ello que esta institución es sentida también como una Casa Común para la feligresía diocesana.

Por ser una comunidad de formación pequeña, solo 16 formandos, ha tenido la oportunidad de fortalecer la fraternidad entre los seminaristas, con miras al presbiterio. Mons. Enrique Pérez Lavado, Ordinario del lugar, ha aportado notablemente en este ideal.

Año Académico 2015-2016

Mensajes de sacerdotes.

Ustedes tienen la gracia,  que su Seminario lleve el nombre, de una de esas columnas fundamentales del Cristianismo, San Pablo Apóstol. Qué mejor referencia de vocación, al estar cumpliendo XXI Aniversario. Debe servirles para mirar hacia el pasado y ver los frutos de la buena cosecha en tantos sacerdotes, que han pasado por esta casa de formación y hoy  están sirviendo como pregoneros del Evangelio en esta Iglesia particular. También debe servirles para mirar hacia el futuro y percatarse de los retos para los cuales los formandos de hoy deberán forjar el sacerdocio del mañana, enhorabuena felicitaciones.
Pbro. Alexander Rivera Vielma
Rector del Seminario “San Buenaventura” de Mérida


Aprovecho la ocasión que me brindan para felicitar a la diócesis de Maturín por otro aniversario de su seminario.
Pido a Dios por todos los que han pasado por él, o pasarán, y sobre todo por los que ahora le dan vida, para que sepan convertir, con la gracia de Dios, estos momentos difíciles del país en buena tierra para ese trigo que tiene que morir para producir después excelentes frutos en esa tierra y en toda Venezuela.
Pbro. Daniel Silva
Director Espiritual-Opus Dei


Un saludo fraterno a los hermanos del Seminario Mayor San Pablo Apóstol de Maturín, a Mons. Enrique Pérez, al equipo formador y al grupo de seminaristas que hacen vida dentro de dicha institución, al arribar a este nuevo aniversario donde cada día se sigue forjando con entusiasmo, entrega y dedicación la formación del clero del mañana. Que Dios les bendiga y felicidades.
P. Carlos Silva, cjm.
Director Espiritual-Seminario “Nuestra Señora del Pilar” de Barinas


“Él me llamó por su gracia”… Me uno en oración por estos XXI años del Seminario Mayor San Pablo, mostrando mi gratitud por la formación recibida y afecto profundo a quienes fueron mis formadores, hoy me siento feliz de formar parte de la gran Familia San Pablo, aunque peregrino en tierra extranjera, el vínculo jamás se pierde: el amor, la gratitud y la nostalgia se entremezclan en las venas, en una oración hecha en silencio para continuar recibiendo del mismo Señor los éxitos de ver crecer nuestra casa de formación…

Dios, quien es el dueño de toda vocación, continúe mirándonos con misericordia y así nos conceda muchos corazones valientes y dispuestos para el servicio de su Iglesia. En oración. Felicidades.

Pbro. Darwin Ramírez
Párroco de San Francisco de Tovar


Con motivo del XXI Aniversario del Seminario Mayor "San Pablo Apóstol" dirijo una palabra de ánimo a los jóvenes que allí se están formando y un augurio de bien a todos en general para que esta noble obra continúe sin sombras ni obstáculos, a donar sacerdotes a nuestra iglesia local en Monagas.
Enhorabuena a todos. 
Pbro.  Alexis Urpin


Yo quiero a ese seminario. Cuando yo no pertenecía al presbiterio de esa querida diócesis, Monseñor Diego Padrón, con el deseo de tener cercanía con sus seminaristas se empeñó, en ocupar esa parcela que quedaba libre por ahí. Pienso que levantó el edificio nuevo y todo lo demás. Ahí estaba. Pero cuando se fue a Cumaná dejó un gran vacío en la cátedra de Escritura. En la diócesis no había todavía graduados, pero sí un “devoto” de ella. Y me llamaron a mí. Desde entonces, en el carrito, que nunca me dejó en el camino, cada mañana, casi siempre a la primera hora, me personaba en la puerta, esperando que algún seminarista me abriera. Ya lo sabían y apenas tocaba corneta. A partir de entonces y durante varios años fui un profesor de ese adecuado claustro. Desde Sinópticos, pasando por Pablo y Hechos, también Concilio Plenario, y por fin latín a filósofos. Muchos me conocen. Un día, un prominente discípulo y excelente pintor y “garabateador” de caricaturas, me dedicó una excelente. La sostenía un lema: “¡Poco a poco!”. Me enteré que yo repetía esa frase, seguro para animar a mis alumnos y ser siempre indulgente con ellos. Yo quiero a ese seminario, y alabo la paciencia en el acompañar del rector, y pareja de fieles compañeros.

R.P. Mariano Fuente, sj


Breve Reseña Histórica del Seminario de Maturín.

Desde 1958, en la fundación de la Diócesis, el primer Obispo de Maturín, Mons. Antonio José Ramírez Salaverría mostró gran interés por crear un Seminario Diocesano. Para lograr dicha meta, obtuvo la donación de unos terrenos por parte del Dr. Juan José Palacios, ubicados hacia el sur de Maturín (terrenos de la Diócesis, que actualmente se encuentran alquilados a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador).  Por diversos motivos, no se concretó el proyecto, y las vocaciones surgidas fueron enviadas al Seminario Santa Rosa de Lima en Caracas.

En 1995, con el proceso de Renovación de la Diócesis, el segundo Obispo de Maturín, Mons. Diego Rafael Padrón Sánchez, hizo esfuerzos por crear un nuevo Seminario y consolidarlo como institución, en una sede más cercana a la Catedral. Todo comenzó en una pequeña casa ubicada en el sector Barrio Obrero de Maturín, para ese momento contaba con Doce seminaristas, quienes emprendieron esta gran Obra de Dios, acompañados de su Primer Rector, el Pbro. Miguel A. Febres, el Pbro. Javier Tineo como Vice-Rector, y los Diáconos Napoleón Rocca y Carlos Díaz. 

Llegado el año 1996, al Sede del Seminario es trasladada a la calle Monagas, antigua Residencia Episcopal, sede actual de la curia Diocesana. Aquí, los seminaristas fueron creciendo como comunidad cristiana y como futuros sacerdotes de la Diócesis.

El 21 de Mayo de 1997, Vísperas de Pentecostés, se inaugura la sede actual del Seminario Diocesano en honor a San Pablo, el Apóstol de los Gentiles, localizada en la carrera 3 de El Silencio de Campo Alegre, en el este de la Ciudad.

El cuerpo de profesores cuenta con eminentes pedagogos de las universidades estatales como la Universidad de Oriente y la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. De allí la preocupación de Mons. Padrón por el establecimiento y la consolidación de la formación de los futuros ministros del Señor: Sacerdotes al servicio de la Iglesia Comunión. 

En esos primeros años (1996-2000), funcionó el Seminario Menor Ramón Urbina, en homenaje al seminarista de dicho nombre, que murió siendo parte de nuestra Comunidad. En la actualidad los seminaristas realizan formación pastoral en pleno contacto con la gente de la Diócesis. En este momento, el Seminario está conformado por 16 seminaristas del oriente venezolano, oriundos de las Diócesis de Maturín y Carúpano. El equipo formador está conformado por: Pbro. Doménico Deciderio, Rector; Pbro. Antony Josué Pérez, Director de Estudios y Ecónomo; Pbro. Nixe Caripe, Director Espiritual.


Bandera y Escudo del Seminario de Maturín.

Bandera del Seminario Mayor "San Pablo, Apóstol" de Maturín


LEYENDA

         La Bandera del Seminario Mayor “San Pablo, Apóstol” es un signo visible, representativo de su institucionalidad, su historia y su identidad. Este signo distintivo de nuestra comunidad tiene las siguientes características:

1.    Es de forma rectangular.

2.    En su interior posee tres franjas diagonales conexas:

2.1.       La de color AZUL, en la parte superior, significa el cielo, destino de los peregrinos donde habita la Comunidad Trinitaria, representada por las TRES ESTRELLAS BLANCAS en forma triangular.

2.2.       La de color BLANCO, que une la franja superior con la inferior y en dimensiones, la más delgada, significa la santidad, estado de felicidad al que están llamados todos los hijos de Dios, de manera particular los sacerdotes.

2.3.       La de color AMARILLO, en la parte inferior, significa a Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote hecho hombre, el sol que nace de lo alto.

3.    En la parte central se ubica el ESCUDO DEL SEMINARIO con sus características propias.

Significados del Escudo:

Escudo del Seminario Mayor "San Pablo, Apóstol" de Maturín

Cruz: Signo del Cristianismo y de la  Nueva Evangelización

Seminario Mayor “San Pablo Apóstol”: Nombre de la institución Eclesiástica.

Gal 1,15: Cita de la Carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas que es el lema del Seminario.

Biblia: Expresión de la predicación del Apóstol.

Barco y Estrella: Los tres viajes del Apóstol por las diferentes comunidades paganas predicando el Kerigma (Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo)


Redacción: Eduardo Velásquez y Pedro García


P.A
García

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Cumpleaños de un seminarista. Luis Alejandro Campo Sánchez.

CUMPLEAÑERO
Seminarista Luis Alejandro Campo Sáchez

Curso III de Filosofía “San Francisco de Asís”

        Celebrar el cumpleaños, es para el ser humano, una ocasión privilegiada principalmente para dar gracias a Dios, que es el Autor de la vida. Un año más cumplido significa, un tiempo transcurrido en el que Dios y la vida nos han dado buenas experiencias, y digo buenas, porque de toda experiencia se aprende, por eso son buenas.
       
    Nuestro compañero Luis Alejandro Campo, hoy está de cumpleaños, nosotros sus colegas de curso, sus hermanos, hemos querido prepararle esta sencilla pero significativa reunión, pues se trata de festejar la vida de un hermano nuestro, no es uno más del motón, sino un joven que llegado de tierras lejanas, al igual que nosotros, aspira consagrar su vida al servicio de Dios y de los hombres y esto es cosa de admirar.

        Luis Campo es para nuestro curso, ese hermano especial, que en todo momento busca el bienestar de todos, su vivencia en el Seminario es la de una rigurosa dedicación, caracterizada por la alegría de un alma joven, podemos decir que siempre está donde tiene que estar, es notable su esfuerzo por salir adelante en todas las actividades propias de nuestra casa de formación. Le apasionan los deportes, especialmente el fútbol, y en este particular posee gran habilidad, cosa que es de aplaudir, pues muchos de los que estamos aquí no sabemos ni siquiera chutar bien un balón, en esto reconocemos que nuestro compañero, sabe orientar su vida en el esfuerzo por metas alcanzables, pues el deporte enseña al hombre a actuar con disciplina y perseverancia.

        Nuestro hermano Campo, tiene especial amor por los pobres, enfermos y desamparados, esto lo pude notar cuando compartimos un año de trabajo pastoral en el Hospital Universitario y Hospital Sor Juana Inés de la Cruz, donde siempre trató de animar a los pacientes con su alegría, con una sonrisa en su rostro. De igual manera sufría con los que estaban sufriendo y estamos seguros que los llevaba presente en sus oraciones. Cuando de reflexiones sobre la Escritura se trata, siempre busca aportar positivamente con sus comentarios y van enmarcados en un mensaje esperanzador, Campo expresa con sus palabras y acciones su fe, su vida espiritual y su indudable vocación sacerdotal. 

        Hoy está lejos de su familia sanguínea, pero está en medio de su familia espiritual, nosotros sus hermanos de curso, queremos felicitarlo en este día de su cumpleaños, queremos animarlo a seguir adelante, a perseverar en el camino de la formación, pues algún día compartiremos juntos como sacerdotes del Señor, si esta es su voluntad.

        Luis Alejandro Campo, que Dios y María Santísima te bendigan siempre. Amén.

Curso III de Filosofía con el Padre Rector Alexander Rivera y el Cardenal Porras

P.A
García

martes, 1 de noviembre de 2016

Resumen de una clase de Filosofía

Seminario Arquidiocesano San Buenaventura                    
Cátedra: Seminario de Investigación Filosófica
Pbro. José Luis Toro
P R O T O C O L O
 

      La clase del día se inició haciendo lectura del Protocolo correspondiente a la lección pasada, se acotó que la misma fue un breve resumen del pensamiento de 1600 años aproximadamente. Se comentó, a manera de introducción, que el Papa Francisco ha opinado positivamente sobre Martín Lutero, en cuanto al cambio de paradigmas que este sacerdote agustino efectuó en la Iglesia Católica de la época Medieval.

         “Los cambios radicales o más influyentes del mundo a veces ocurren sin que los protagonistas lo noten”. Introduciendo al tema correspondiente para este encuentro, se puso en común una idea que fue necesario mencionar en la clase pasada, y es en cuanto un “quiebre” que se dio en la edad antigua del pensamiento griego.

         Este “quiebre”, que guarda en sí gran importancia, fue el haber pasado de la oralidad al pensamiento escrito. Antes de surgir la escritura, el ser humano era, en cuanto a miembro de una comunidad, vivía y existía en la polis y para la polis. Al surgir la escritura, se ponen por escrito las tradiciones de la época, es entonces cuando el griego empieza a adquirir conciencia de sí, más profunda que la que tenían anteriormente, y por ello surge la reflexión, que más adelante será la reflexión filosófica. Estamos hablando entonces, de un cambio en la comunicación de saberes del ser humano, cosa que se reflejó notablemente en los diferentes poemas, cartas, sentencias y tratados.

         El proceso para escribir un libro era bastante engorroso. Un libro de baja calidad significaba comprar papiros, un material liviano pero poco duradero. Un libro de alta calidad estaba constituido por pergaminos, los cuales eran muy costos, pues este se hacía del cuero de las ovejas, lo que implicaba horas de trabajo u mano de obra. Para esta época arcaica existían muchas personas que sabían leer, pero no escribir. Pocas personas que sabían escribir y leer. Y con mayor razón, muchas personas que no sabían ni leer ni escribir. 

         Los libros que poseían las familias ricas se heredaban de generación en generación. Los principales encargados de transmitir este sistema intelectual, a través de la escritura de textos antiguos, eran los monjes, lo hacían con tinta y pluma. Libros como la Santa Biblia eran escritos a mano, lo que significaba mucho tiempo y por eso el costo de los mismos. Esa era una de las razones por las cuales la Palabra de Dios no estaba en las manos del pueblo.

         La invención de la imprenta facilitó en gran manera que se pudiera tener los textos escritos, pues consistía en piezas móviles, que al ubicarse de modo ordenado en una plancha podían imprimir páginas completas. Por su parte de inmediato aparece el papel, algunos afirman que es procedente de China, otros que del Oriente Medio, lo importante es que esto aceleró el proceso de la impresión de libros y abarató los costos.

         Cuando surge Martín Lutero, con sus 95 tesis, este proceso de impresión se había mejorado notablemente. En este mismo contexto, a finales de los años 1500 y principios de 1600, a la par del latín había otros idiomas nacionales, es decir, de cada región. Llega entonces la Reforma Protestante, se imprime la Biblia en lenguas vernáculas, es decir, en lenguas autóctonas, sin embargo, la lengua culta continua siendo el latín. Paralelo a estos acontecimientos ocurre en la Hispania la liberación mozárabe.

         Los Reyes de España adquieren beneficios especiales, pues su territorio se caracterizaba por la presencia de las cruzadas, en la perenne lucha contra los árabes invasores. Roma por su parte cayó en la venta de indulgencias, hundiendo de esta manera la moral del Vaticano. Hay por consiguiente una fuerte disputa entre Martín Lutero y el Papa reinante de la época.

         En todo este devenir de ideas, siempre estuvo presente la filosofía, la cual tiene un péndulo, en la que se inclina con especial atención en sus diferentes épocas, y en relación al tiempo histórico que hemos descrito, la filosofía de enfeuda hacia el escepticismo, que proclama la “no existencia de la verdad”.

          Cuando René Descartes estudia, en el Colegio de La Fléche dirigido por los jesuitas, el pensamiento del entonces se encontraba en un momento difícil, pues con la multiplicación de lenguas, países, iglesias, estados con ganas de independizarse, se cae en una crisis del sistema medieval, así como en la actualidad estamos en una crisis del sistema moderno.

         Descartes, en su quehacer intelectual, se detiene y reflexiona, porque se ha perdido el horizonte en cuanto a la cuestión de la verdad, en consecuencia nos estamos refiriendo a que no hay filosofía, no hay sabiduría, porque la filosofía es la búsqueda de la verdad. El escepticismo es la “no filosofía”, pretende ser una ciencia pero niega su objeto.

         Surge de esta manera el problema cartesiano. Descartes se da cuenta de que en el ámbito de la metafísica no ha habido un avance, lo que si en las matemáticas. Por su parte Descartes se cuestiona: ¿será que podemos hacer la filosofía según el método matemático? Plantea entonces la necesidad de un método para dirigir la búsqueda de la verdad, para así poder ser ciencia. Es el momento en el que manifiesta “la duda metódica” para desplomar los cimientos del conocimiento. Ésta es una duda hiperbólica, es decir, una duda exagerada para poder encontrar el conocimiento de las cosas.

         Lo anteriormente explicado, ha de servir como introducción al tema central de la lección. Ahora se da paso a la lectura de dos pequeños fragmentos del Discurso del Método de René Descartes, el cual es presentado precisamente como un “discurso”, es decir, una sugerencia. El autor refleja en la Primera Parte de su Discurso que:

“El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentadizos respecto a cualquier otra cosa, no suelen apetecer más del que ya tienen.”

Más adelante apunta lo siguiente: “Pero, sin temor, puedo decir que creo que fue una gran ventura para mí el haberme metido desde joven por ciertos caminos, que me han llevado a ciertas consideraciones y máximas, con las que he formado un método, en el cual paréceme que tengo un medio para aumentar gradualmente mi conocimiento y elevarlo poco a poco hasta el punto más alto a que la mediocridad de mi ingenio y la brevedad de mi vida puedan permitirme llegar”.

Descartes plantea su Método en cuatro partes:

1-   No admitir como verdadero cosa alguna, a menos que no se presente como evidente, o lo que es igual, que sea claro y distinto.
2-   Dividir en cuantas partes sea posible.
3-   Empezar por lo más simple hasta lo más complejo.
4-   Revisar el proceso.

Esto está tomado de la Geometría.

         Quiero finalizar apuntando algunas fechas que son necesarias conocer para ubicarnos en el contexto histórico del contenido anteriormente esbozado.

         En el año 1440 se inventa la imprenta.

En el año 1492 se descubre América por el italiano Cristóbal Colón.

         Martín Lutero: teólogo y reformador alemán. Nació en 1483 y falleció en 1546. Atacó el tráfico de indulgencias y el principio mismo de éstas en sus 95 tesis hacia 1517.

         El Papa León X (1513-1521) inicia las disputas con Lutero.

René Descartes: filósofo, matemático y físico francés. Nació en 1596 y falleció en 1650. El Discurso del Método lo escribió en 1637.

P.A
García

sábado, 29 de octubre de 2016

Reflexión del Domingo XXXI del Tiempo Ordinario

Reflexión del Domingo XXXI del Tiempo Ordinario


Muy queridos hermanos todos. Sean bienvenidos a esta Celebración Eucarística, donde estaremos participando del encuentro con Dios y con nuestros hermanos en la fe. Pidamos al Dios de la Misericordia que nos dé un corazón dócil a su palabra de amor y salvación, y que como a Zaqueo, nos mire y entre a nuestra casa.

Primera Lectura: (Sb 11,22-12,2) En la primera lectura, tomada del libro de la Sabiduría se nos recuerda que nuestro Dios ama la vida y no se complace en la muerte y la destrucción, sino que perdona nuestros pecados y nos da la oportunidad de ser mejores. Esto nos invita a no ser jueces unos de otros, porque Dios que nos ha creado quiere que vivamos para el bien, para amarle a él y a los demás. El Señor nos ha creado en medio de una realidad personal que no se puede negar, de esa manera, de esa forma Dios nos ama, él nunca nos rechaza por lo que somos, sino que, como lo dice esta lectura, aparenta no ver lo pecados de los hombres, para darles ocasión de arrepentirse. El Señor ama al hombre porque es su criatura. Y nos invita constantemente a cuidar de su obra, a amar tabién la creación de Dios. 

Segunda Lectura: (2Tes 1,11-2,2) La segunda lectura es clara en la fidelidad que debemos guardar a la fe en Cristo Jesús. Son muchos los mensajeros de hoy en día, pero el Señor nos habla a través de sus elegidos, para que no nos perturbemos fácilmente, sino que por el contrario vivamos de cara a Dios que nos invita todos los días a comenzar de nuevo, para obrar el bien y permanecer en paz. De igual manera, Pablo nos anima a orar unos por otros, para que Cristo reine en todos y por medio de todos se haga presente en esta sociedad. Que comprendamos de una vez por todas que el ser discípulos de Jesucristo nos debe lanzar a  la calle a anunciar su palabra, con hechos, con obras que demuestran lo que realmente llevamos por dentro. Estemos alertas porque Dios no deja pasar oportunidad para hablarnos, exhortarnos y llevarnos a la felicidad de los hijos de Dios.

Santo Evangelio: (Lc 19,1-10) En el Evangelio de este domingo, el Señor nos invita a bajarnos de nuestros propios orgullos para seguirle a él. Así como Zaqueo subió a un árbol para encontrarse con Jesús, que también nosotros venzamos todos los obstáculos para acercamos a Dios. El detalle está en que, antes de que nosotros busquemos al Señor, él nos encuentra y nos mira con misericordia. Cuantas veces somos nosotros mismos los que creemos estar buscando a Dios, y cuando menos lo percatamos somos encontrados por Dios. Jesús es el rostro de la misericordia del Padre, quien lo ve a él ve al Padre que lo ha enviado, por eso sus actitudes debemos imitar, recibir a todos y no despreciarlos, como el caso de Zaqueo, que era el jefe de los publicanos y por ende era considerado un corrupto y pecador, era excluido de la sociedad judía, pero Cristo no vive del qué dirán, sino que rompe los esquemas e incluye en su plan de salvación a los renegados por la sociedad. Que el Señor nos de la fortaleza para aceptar a todos dentro de nuestras comunidades de fe. Y que al recibir a Dios en nuestras casas, podamos decir: hoy a llegado el Reino de Dios en mi corazón.

Me has enseñado el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia Señor (Sal 15,11).
P.A
García

miércoles, 26 de octubre de 2016

Novela “La Abuela” Libro de 1877

“LA ABUELA”
         
     En un ataque de mi bibliofilia crónica, compré en una tienda de antigüedades de la ciudad de Mérida, una novela española titulada “La Abuela” de la escritora María del Pilar Sinués, pude notarla en el rincón de una vitrina que contenía algunos objetos de porcelana de especial decoro, mis ojos no parpadearon por un largo tiempo, contemplado aquel hallazgo, hasta que el dueño de la tienda mencionó que se podían dejar apartados los objetos de interés, lo que más me llamó la atención de este texto es su antigüedad, pues está próximo a cumplir 139 años, es decir, tiene más de un siglo de existencia, lo que a mi parecer es bastante inusual.

         Esta narración escrita contiene el agradecimiento de una nieta hacia su abuela por tantas experiencias vividas y compartidas, lo escribe como he dicho anteriormente Doña María del Pilar Sinués, escritora española, a su abuela Doña Manuela Yoldi de Sinués, en el prólogo deja claro que va dedicado a su memoria y como público homenaje. Está fechado en Madrid a los ocho días del mes de noviembre de 1877. Fue publicado por la Biblioteca Selecta de Autores Contemporáneos, con un valor de cuatro pesetas. El libro contiene una dedicatoria, cuatro partes a especie de capítulos, y un epílogo. No es de asombro que le al texto impreso le falten algunas páginas, por el contrario, esto es evidencia de que tal vez fue adquirido inicialmente por una persona amante de la lectura de novelas.

         La lectura es el mejor medio del que podemos enamorarnos para obtener al menos un léxico que permita el fácil desenvolvimiento en conversaciones de cualquier índole. Esta novela, obviamente, nos traslada a la manera de leer, de escribir, e incluso a la manera de pensar de finales del siglo XIX. Ahora “La Abuela” se ha convertido en un libro especial de mi naciente biblioteca personal, la cual en la actualidad ya está por encima de los 225 títulos, entre filosofía, espiritualidad, historia y literatura.

         “Tonto quien preste un libro, pero más tonto quien lo devuelve”
                                                                                              Anónimo

María del Pilar Sinués

 


P.A
García

viernes, 21 de octubre de 2016

Sobre la devoción a San Vicente Ferrer en La Playa

“LA TABLITA”

La "Tablita" Pintura de San Vicente Ferrer en La Playa

Este tema me es muy fascinador, me interesa muchísimo saber cómo llegó originalmente la devoción a este santo español a La Playa, un pueblo andino venezolano. Sobre esto se sabe muy poco, lo que he escuchado por ahí, es que La Playa desde siempre ha contado con San Vicente Ferrer como santo Patrono, incluso, prueba de ello es la existencia de unas antiguas ruinas, paredes de tapia, que según comentan y afirman algunos, pertenecieron a lo que fue una primitiva Capilla a San Vicente Ferrer, ubicada en lo que hoy en día es el Sector San Vicente, posiblemente en ese lugar, se dio inicio a la fe de un pueblo que posteriormente se trasladó un poco más abajo.

Estas ruinas parecen ser la prueba más fiel de que en La Playa, desde épocas pasadas, se daba culto a Dios, dentro de la religión Católica, las mismas representan un espacio bastante considerable y propicio a la hora de imaginarnos a una feligresía reunida allí, para el Culto Divino. Me es imposible presentarles un croquis de cómo pudo haber sido esta antigua capilla, y esto se debe a que personalmente no conozco el lugar, las imágenes que más adelante les voy a dejar, son el fruto de un capricho mío, que me ayudaron a alcanzar la Sra. Yrma del Carmen Mora y Blanca Estela Paredes Castillo, en La Playa.

Pueden notarse paredes anchas, más o menos altas, yo diría que de unos 2 metros aproximadamente, algunos espacios cerrados que a mi parecer pudieron servir de sacristía o capillas particulares, al parecer la parte de la fachada ya no existe, solo puede notarse un escalón que posiblemente demarque el suelo de la capilla por dentro. De igual manera es imposible pensar de qué material estaba cubierto el techo de la capilla, pudo haber sido de paja o de tejas un poco más elaboradas.

Les voy a dejar unas imágenes que pueden ilustrarles ese lugar. Pero antes quiero copiarles lo que he conseguido en una amarillenta hoja trascrita a máquina, que reposaba en el Despacho Parroquial de La Playa, la cual trata de reseñar en brevísimas palabras la devoción a san Vicente Ferrer en La Playa, sin embargo no dice mucho:

SAN VICENTE FERRER EN LA PLAYA: No sabemos desde cuando tiene La Playa a San Vicente Ferrer como patrón. Probablemente algún misionero dominico que vino por estos lugares quiso que tuviésemos por patrón a un santo de su congregación. Dicen los más viejos que La Playa antigua estaba en lo que hoy es San Vicente y que de allí bajaron esta “Tablita” a la Iglesia. La antigüedad de esta “Tablita” prueba que ya nuestros antepasados le rezaron y le encomendaron todos sus trabajos, esfuerzos y afanes. Es justo pues que también nosotros hagamos lo mismo.

Este texto menciona la existencia de una “tablita” y no es otra que la que poseemos en la Iglesia en un dificultoso nicho de madera, es conocida por todos, es además la imagen del santo patrono que visita todos los sectores durante la novena previa a la Fiesta Patronal de todos los años.

 Me gustaría mucho que sea reubicada esta misteriosa pintura de san Vicente Ferrer, a un lugar donde sea más fácil su contemplación, de igual manera sería justo que se limpiara el lugar de la ruinas y ver la forma de conservarlas o incluso de restaurarlas, para así conservar un poco de patrimonio y de historia de un pueblo que sí tiene historia y tradiciones. Les prometo otro artículo con más detalles sobre la primitiva capilla en San Vicente, de igual manera les prometo un croquis con medias exactas de este bello lugar, por ahora solo les dejo las imágenes.

Por favor, si a alguien le interesa el tema, no dude en escribirme...

Nicho de madera donde está ubicada la pintura de san Vicente Ferrer

Ruinas de la primitiva capilla en el Sector San Vicente

Aquí se puede notar las tapias, paredes de barro.
Las ruinas de la primitiva capilla están siendo afectadas por plantas silvestres

Estas ruinas reclaman ser consideradas por todos

P.A
García