viernes, 13 de diciembre de 2019

Solemnidad de Santa Lucía en La Playa


VIRGEN Y MÁRTIR, SANTA LUCÍA

El pequeño niño Héctor Luis Castillo Mora es el principal devoto a Santa Lucía en La Playa. Él y su familia han protagonizado durante varios años la solemnidad de la santa virgen y mártir en la parroquia, y con el propósito de aumentar la devoción a Santa Lucía en el pueblo, han adquirido, en principio una imagen de bulto, luego su nicho de madera, realizado por el sr. Luis Ramírez, carpintero del sector El Verde de La Playa. También han puesto a peregrinar una imagen más pequeña, la cual este año recorrió los principales sectores de La Playa.

En la noche del jueves 12 de diciembre de 2019, a las 6:00 P.M. se llevó a cabo la primera “Serenata” en honor a Santa Lucía virgen y mártir. La comunidad de fieles se congregó en el atrio de la iglesia de La Playa, donde presenció la serenata a cargo de la “Banda Don Emilio Muñoz”.

PROGRAMACIÓN SERENATA A SANTA LUCÍA

A petición de la familia organizadora de la festividad de Santa Lucía, el seminarista Pedro Andrés García Barillas fue el encargado de llevar el orden de la programación de la serenata. Pedro García, en compañía de Héctor Luis, presenció la serenata custodiando a su vez la imagen de Santa Lucía que fue trasladada en su nicho hasta el atrio, para la veneración de todos los presentes.

PALABRAS DE BIENVENIDA

Breve biografía de Santa Lucía, virgen y mártir.

Santa Lucía, virgen y mártir; vivió a principios del siglo IV, en Siracusa, Italia, de padres nobles y ricos fue educada en la fe cristiana y testigo de la persecución de Diocleciano contra los cristianos. Lucía es otra de las vírgenes y mártires de la antigüedad, más conocidas y veneradas, como Santa Águeda, que fue su modelo. En efecto, Lucía se removió por el ejemplo de esta virgen y mártir de Catania (que había curado a su madre de una grave enfermedad). Siendo muy joven se consagró a Dios. Mantuvo en secreto su voto de virginidad. Ante el consejo de su madre de que contrajera matrimonio, la santa respondió a su madre que deseaba consagrarse a Dios y repartir su fortuna entre los pobres. El pretendiente de Lucía se indignó profundamente y delató a la joven como cristiana ante el procónsul Pascasio. Ante las presiones del juez para que se apartara de su fe, ella respondió: “Es inútil que insistas; jamás podrás apartarme del amor a mi Señor Jesucristo”. Al ofrecer a Dios su virginidad, fue condenada y decapitada bajo el rigor de Pascasio. Su relación con la vista en la devoción popular y en la iconografía surgió más tarde, en la Edad Media, al relacionarse su nombre con la palabra Lux, lucis: luz en latín. También es patrona de modistos y modistas.

PRESENTACIÓN DE LA “BANDA DON EMILIO MUÑOZ” PATRIMONIO CULTURAL DE TOVAR.

         Desde 1881 existía en Tovar una “Banda Filarmónica” que amenizaba las Ferias y Fiestas septembrinas, el 6 de mayo se constituyó la “Banda América”, en 1902 la “Banda Tovareña”, el 10 de noviembre del año 1904, la municipalidad crea y auspicia la Banda Tovareña, bajo la Dirección de don Emilio Muñoz, el 04 de julio de 1940 el Concejo la reorganiza con el nombre de “Banda Dr. Andrés Quintero Méndez”, en reconocimiento a tan insigne educador tovareño y el 17 de noviembre de 1951, a petición del concejal Antonio Febres Cordero le cambia de nombre por el del maestro Don Emilio Muñoz. Desde el 21 de noviembre de 1996 la “Banda Don Emilio Muñoz” es Patrimonio Cultural del Municipio Tovar. (Fuente: Lcdo. Néstor Abad Sánchez)

INTERPRETACIONES DE LA “BANDA DON EMILIO MUÑOZ”

A continuación se escucharon las interpretaciones musicales de la Banda Don Emilio Muñoz, Patrimonio Cultural de Tovar, dirigida por el Maestro Gerardo García. La Banda interpretó diversas piezas musicales, vals, cumbias, merengues y aguinaldos.

ORACIÓN A SANTA LUCÍA POR HÉCTOR LUIS

El niño Héctor Luis dirigió la oración a Santa Lucía. Todos le escucharon en silencio. Al finalizar todos aplaudieron la simpatía del niño Héctor Luis, principal devoto de Santa Lucía en La Playa.

ENTREGA DEL RECONOCIMIENTO A LA “BANDA DON EMILIO MUÑOZ”, PATRIMONIO CULTURAL DE TOVAR

Se leyó el Reconocimiento y se entregó en nombre del Pbro. Argenis Zambrano y la Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa al Maestro Gerardo García, director de la Banda Don Emilio Muñoz. Entregó el niño Héctor Luis Castillo, quien agradeció espontáneamente a todos los presentes por la compañía.

LA SANTA MISA. DÍA VIERNES 13

Solemnidad de Santa Lucía de Siracusa, virgen y mártir celebrada en el templo de la Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa, estado bolivariano de Mérida el 13 de diciembre de 2019. Eucaristía presidida a las 5:00 P.M. por el Cura Párroco de La Playa Presbítero Argenis Evangelista Zambrano Albarrán.

MONICIÓN DE ENTRADA

Sean todos bienvenidos a la Casa del Señor. Nos encontramos en la segunda semana del Tiempo de Adviento, en la que se nos invita, por medio de Juan el Bautista, a “preparar los caminos del Señor”, lo que implica mantener una actitud de permanente conversión.

En esta tarde, celebramos una vez más y con mucha alegría a santa Lucía, virgen y mártir, protectora de los que conviven con alguna enfermedad en la vista. Que a su ejemplo podamos llevar una vida acorde al mandamiento del amor y que en este día nos permitamos recordar las virtudes de santa Lucía para practicarlas día a día.

Con sentimientos de gratitud comencemos esta Solemne Celebración Eucarística, y tengamos presente que Jesús sigue llamándonos, pues la conversión es un camino que se recorre durante toda la vida.

MONICIÓN A LAS LECTURAS

La primera lectura, del profeta Isaías, nos narra bellamente cómo Dios se proclama Redentor. En el Salmo recordamos la dicha del que confía en el Señor. Finalmente Mateo en el Evangelio describe cómo Jesús, que es la sabiduría de Dios, se justifica a sí mismo por sus obras. Escuchemos con atención.

La primera lectura fue leída por la señora Aura Sánchez y el salmo responsorial fue leído por la señora Idalba Castillo.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Por la Santa Iglesia, el Papa Francisco y el Papa Emérito Benedicto XVI, Obispos, Sacerdotes y Diáconos para que a ejemplo de santa Lucía, sean como las laboriosas abejas que vuelan día y noche en las ramas del Líbano de la Iglesia, para que hagan de sus almas un panal sabrosísimo de heroicas virtudes. Oremos.

Por la paz de todo el mundo, para que cesen las ambiciones, desaparezcan las injusticias y enemistades, y brote por todas partes el amor y la paz. Oremos.

Por las familias, de manera especial por las que sufren a causa de las enfermedades, por las que no tienen el pan necesario y por las que tienen a sus familiares lejos, para que el Espíritu Santo nos llene con su gracia y haga de nuestros hogares un signo vivo del amor de Jesucristo a su Iglesia. Oremos.

Por los enfermos, los que andan tristes, los que no encuentran trabajo, para que descubran en esta alegría del Dios con nosotros que inunda la tierra, una razón para perseverar en la lucha y seguir adelante. Oremos.

Por todos los que nos encontramos aquí reunidos, de manera especial por los que conviven con alguna enfermedad en la vista, para que por intercesión de santa Lucía logren sanar sus ojos y conserven el alma llena de pureza. Oremos.

Por nuestra Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa, para que todos sus feligreses cristianicemos nuestro corazón, seamos más amables, positivos y generosos. Oremos.

OFRENDAS

La conversión es un camino que se recorre durante toda la vida. Hoy, a ejemplo de santa Lucía, virgen y mártir, venimos ante el altar de Dios, haciendo camino al andar para ofrecer:

LUZ: Representa la claridad que necesitamos para ver con los ojos del alma, transparentando a Dios entre los hombres. Hoy con santa Lucía decimos: “los que creemos en Cristo y tratamos de llevar una vida pura, tenemos al Espíritu Santo que vive en nosotros y nos da fuerza, inteligencia y valor”.

PAN Y VINO: Con el pan y el vino traemos nuestro día a día, con sus vaivenes, esperanzas e ilusiones, pero, sobre todo, traemos la certeza de que Dios está con nosotros en el Sacramento del Altar, del que también se alimentó santa Lucía.

PALMA Y FLORES: Simboliza la victoria. Santa Lucía es representada con una palma en la mano, como símbolo de las pruebas que superó en su martirio: arder sin quemarse, quedarse inmóvil impidiendo que la obligaran a corromper su cuerpo, perder sus ojos y finalmente profesar su fe en Cristo Jesús hasta que la decapitaran.

FAMILIA: Viene al altar del Señor esta familia, que como santa Lucía han confiado en el Dios de la vida, que nos dota de fe, esperanza y caridad para vivir en medio de este mundo que nos exige una postura coherente y esperanzadora ante la vida.

PLEGARIA: Como signo de devoción y fe a santa Lucía, virgen y mártir, Héctor Luis implora la oración que nos permite confiarle nuestras necesidades.

ALIMENTOS Y OFRENDA MONETARIA: Símbolo del compartir y de la convivencia con nuestro guía espiritual el presbítero Argenis Zambrano. Señor, danos hoy nuestro pan de cada día. Que la generosidad de los cristianos se vea reflejada en obras y no en palabras.

DEVOTOS DE SANTA LUCÍA: ser devotos de la gloriosa virgen y mártir santa Lucía es, sin duda alguna, caminar más cerca de Jesucristo el Señor pues los santos vivieron y murieron por Cristo. En esta tarde, los devotos se acercan para recibir la bendición de Dios.

ACCIÓN DE GRACIAS

Jesús se manifiesta de muchas maneras, hoy lo ha hecho a través del ejemplo de santa Lucía, por eso es momento oportuno para agradecerle:

Por el don de la vida. Gracias, Señor, por permitirnos estar vivos, porque tu Espíritu nos da el impulso necesario para seguir adelante.

Gracias por el maravilloso sentido de la vista, por permitir que con lentes o sin ellos podamos contemplar las maravillas de tu creación. Los ojos son las ventanas del alma, gracias por hacer que estén abiertos para contemplar tu misericordia.

Gracias por la familia, porque es nuestra primera iglesia, lugar donde la vida se construye en torno al amor.

Gracias por no abandonarnos en medio de las tribulaciones. Hoy estamos aquí agradeciéndote por los logros de este año.

Gracias por el ejemplo de vida y santidad de Lucía, virgen y mártir.

Por eso y por lo que cada uno tenga en su corazón digamos todos a una sola voz. Gracias, Señor, gracias.

AGRADECIMIENTOS

Gracias a todas las personas que han contribuido para la celebración de esta Solemnidad de Santa Lucía en nuestra Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa.

Gracias a nuestro párroco el padre Argenis Zambrano, por su incondicional apoyo para la realización de la Novena en Honor a santa Lucía.
Santa Lucía, virgen y mártir
Ruega por nosotros

P.A
García

jueves, 12 de diciembre de 2019

El cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe en La Playa


MORENITA DEL TEPEYAC


         El jueves 12 de diciembre de 2019 se llevó a cabo la Solemne Eucaristía en honor a Nuestra Señora de Guadalupe, en el templo parroquial de La Playa. La comunidad fue convocada para las 5:00 P.M. y a esa hora inició la liturgia de la Emperatriz de las Américas, presidida por el Cura Párroco Pbro. Argenis Zambrano. La predicación de esta Misa, a petición del Párroco, estuvo a cargo del seminarista Pedro Andrés García Barillas, quien centró su oratoria en el reconocimiento de la aparición de la Virgen en México como regalo de Dios al continente americano en los inicios de su evangelización.

         La adquisición del cuadro

Para la gloria de Dios y de María Santísima, este año se consiguió la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe para la Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa. Se trata de una tilma de 90 centímetros de alto por 65 centímetros de ancho, con la imagen impresa de la Guadalupe, que fue traída directamente desde Ciudad de México y donada para La Playa, a petición del seminarista Pedro García, por la señora Lilian Rubio Molina, madre del seminarista tovareño Jesús David Rubio Molina, quien se encuentra de año de pastoral en la Diócesis de San Carlos, en el estado Cojedes.

         Gabriela Martínez, una de las encargadas de la festividad, fue quien tuvo la iniciativa de conseguir una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe para la Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa, y en este sentido expresó su idea al seminarista Pedro García, quien inmediatamente pensó en la señora Lilian Rubio, pues por su amistad y cercanía sabía que ella era la encargada de la fiesta de la Guadalupe en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de El Llano de Tovar, y que tal vez tenía a disposición algún material devocional.

         La hermosa tilma (tela) reproduce, en menor escala, la imagen genuina de Nuestra Señora de Guadalupe. Para efectos de su conservación y exposición al público para la veneración, fue mandada a enmarcar por el seminarista Pedro García, pues éste había sido el compromiso recibido de boca de la señora Lilian Rubio.

El trabajo fue realizado por el señor Francisco Moreno, en la “Marquetería Moreno”, antigua “Marquetería Tovar”, local ubicado en las inmediaciones del cementerio de la ciudad de Tovar. El monto del trabajo fue de 800.000 bolívares, una cantidad asequible considerando las proporciones del cuadro; para su cancelación colaboraron las siguientes personas: Pedro García, Reyna García, Edilia García, Tahís Barillas, Levin Gutiérrez, Gabriela Martínez, Aura Sánchez y Fany García.

En el momento de la presentación de las ofrendas de la misa, se bendijo el nuevo cuadro de la virgen (de Guadalupe) que formará parte del inventario de la Parroquia. La alegría del pueblo presente se hizo sentir en un aplauso prolongado tras las palabras de bendición del padre Argenis Zambrano.

         En nombre de la Parroquia San Vicente Ferrer de La Playa agradecemos el gesto de devoción de la señora Lilian Rubio Molina, al donar la tilma que presidirá todos los 12 de diciembre la misa de la Guadalupe en La Playa, cuyas responsables serán Gabriela Martínez, Aura Sánchez y Fany García.

Nuestra Señora de Guadalupe
Ruega por nosotros

P.A
García

martes, 10 de diciembre de 2019

Detalles sin importancia. Mi cumpleaños 24.


24 AÑOS

         Cumplir años es un acontecimiento especial en la vida de las personas. Se aprovecha la oportunidad para agradecer primeramente a Dios por el don de la vida –y en mi caso- también por el don de la vocación sacerdotal, luego a los familiares y amigos que han formado parte de la vida, en las buenas y en las no tan buenas. Son tantos sentimientos encontrados. Todos ellos buenos, porque, aunque las tristezas no han faltado, sabemos que no hay mal que por bien no venga.

         A continuación quiero compartirles algunos detalles de mi vida. Me perdonan si repito algo ya descrito en artículos anteriores. Aquí los menciono muy por encima, pues considero que puedo profundizar más en ellos, sin embargo, estos comentarios servirán de base para futuras narraciones sobre mi vida, que me preocupo en escribir, pues sé, -modestia aparte- que nací para hacer historia.

Sobre mi nacimiento

         Mi mamá me dice que nací el domingo 10 de diciembre de 1995, a las 9:00 de la mañana, en el “Hospital II San José” de la ciudad de Tovar. Desde ese día ocupé el primer lugar en la vida de mi madre, así me lo ha dejado claro repetidas veces y no tengo la menor duda de eso. Como todo niño, fui bien recibido en la familia, además de ser el primer hijo varón de mi papá y el único de mi mamá. Me presentaron en enero de 1996 en la Prefectura Civil de La Playa como Pedro Andrés, nombre escogido por mi mamá. Pedro en honor a su padre fallecido, mi abuelo Pedro Julián Barillas Pereira, y Andrés por opinión de mi papá, pues para la época Andrés Galarraga debutaba su fama en el béisbol profesional venezolano.

         Sobre mi bautismo

         Por recomendación de mi bisabuela Tomasa Rafaela Castillo, fui presentado por mi mamá a Nuestra Señora del Carmen, imagen hermosa que se encuentra en el templo parroquial de La Playa, allí fui encomendado a la protección de la Santísima Virgen.

Como es la costumbre de la piedad cristiana, me “echaron el agua” a los pocos meses de nacido, la bisabuela –Nona Tomasa- protagonizó el acto de fe, y tuve por padrinos a William Riobó y Elda Pernía. El bautizo se hizo esperar cinco años después, pues recibí el sacramento, junto a mi hermana Raymar Thalía, el 23 de diciembre del 2000 en la iglesia de Nuestra Señora de Regla de Tovar, por el presbítero Honneger Molina; en la Fe de Bautismo quedaron asentados como padrinos William Riobó y Marina Méndez, sin embargo, Carmen Uribe fue mi “madrina llevadora”, ya que también estuvo presente en el sacramento, y fue la persona de confianza de mi mamá en las cuestiones de mi crianza. En total son cuatro mis padrinos: William Riobó, Marina Méndez, Elda Pernía y Carmen Uribe, a todos los quiero y respeto por igual.

Sobre mis estudios primarios

         Por la cercanía con el Preescolar “Elio Castillo” ingresé a temprana edad a la institución, cursando en total cuatro niveles. Mi abuela materna, la nona Eva, era la portera del Preescolar. La profesora me llamaba “Don Pedro”. Al pasar a la Escuela “Flor de Maldonado” tuve la oportunidad de formar parte de la generación educada bajo la dirección de Doña Blanca de Paredes, distinguida educadora de La Playa. En la Escuela “Flor de Maldonado” estudié hasta la mitad del quinto grado, para luego continuar hasta culminar el sexto grado en la “Escuela Bolivariana San Pablo”, en la aldea San Pablo, vía Bailadores. En mi tiempo de estudiante en “Flor de Maldonado” dirigí la Banda Seca de la Escuela, pues para eso me había preparado el profesor de música. Los compañeros de la banda confiaban la ejecución de sus instrumentos al compás de mis baquetas.

         Sobre mis estudios secundarios

Animado por mis compañeros de promoción en la Escuela de San Pablo, decidí estudiar en el Liceo Bolivariano “Gerónimo Maldonado” de Bailadores, desde el primer año hasta el tercero, pues culminé el bachillerato en ciencias en la Unidad Educativa “Instituto Cumbres de Venezuela”, nombre civil del Seminario Menor Inmaculada Concepción de la Congregación de los Legionarios de Cristo en Manzano Alto, Ejido.

P.A
García

domingo, 24 de noviembre de 2019

Edición Atípica de Camino en mi biblioteca

Camino

Pedro García y José Antonio Contreras en la
Capilla del Centro de Estudios Mosén Sol, El Marqués, Caracas
Camino, es un famosísimo libro de espiritualidad de san Josemaría Escrivá de Balaguer, el fundador del Opus Dei. El texto consta de 999 breves consideraciones -número múltiplo de tres, en honor a la Trinidad- que tratan de tú al lector y le guían por la espiritualidad católica más clásica. Durante su estancia en Burgos, san Josemaría amplió los puntos de meditación publicados en “Consideraciones Espirituales”, tarea que ya había iniciado durante su encierro en la legación de Honduras (1937), los organizó en capítulos temáticos y los dio a la imprenta con el nombre de “Camino”. Así apareció la primera edición de su libro más conocido, considerado un clásico de la espiritualidad cristiana, que en estos momentos ha superado los cuatro millones de ejemplares impresos, en más de cuarenta idiomas. En 1986, once años después de la muerte del autor, se editaron otras mil consideraciones, recogidas bajo el título de Surco. Al año siguiente salieron otros 1.055 puntos, bajo el nombre de Forja. Es en estos tres libros donde se encuentra el cogollo de su pensamiento y, por tanto, del Opus Dei.

Es de este tesoro literario -Camino- que trataré a continuación, pues con motivo del Seminario Internacional de Teología Caracas 2019, viajé a la capital venezolana para participar del mencionado encuentro de formación teológica, en compañía del Licenciado en Teología José Alfonso Morales Rosales. Fuimos hospedados en la Centro de Estudios Mosén Sol (CEMS), de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, en El Marqués, Caracas, por el seminarista José Antonio Contreras, que es oriundo de Guaraque.

José Antonio, aprovechando mi visita a su casa de formación, y conociendo mi devoción por san Josemaría, me obsequió ese tesoro literario -Camino- en edición atípica, que fue grandiosamente elaborado en unas dimensiones de 35x25 centímetros, siendo protegido, el libro, por una delicada caja de madera que lo deja soportar verticalmente. Quiero copiarles textualmente el comentario que tiene esta edición en la presentación y en su parte final, porque son estos comentarios los que dan sentido a la emoción de este artículo en mi blog.

La presentación expresa entre otras palabras: “La presente edición intenta reflejar el arraigo de CAMINO en este campo abierto, de promesas y esperanzas, que es la tierra americana. Pretende prestar eco, desde aquí, a la sugerencia del padre, del hermano o del amigo. Y aspira a ser una expresión más de simpatía y de agradecimiento al autor que nos visita. Nuestra hospitalidad ancestral nos obliga al esmero. Por eso, esta primera edición venezolana de CAMINO, que coincide con la primera visita de Mons. Escrivá de Balaguer a nuestras tierras, sale a la luz con sencillez y con acierto engalanamiento tipográfico. Caracas, agosto de 1974”. Se trata de la primera edición venezolana, un trabajo conjunto de las editoriales Vértice y Arte.

Y en la parte final del libro se encuentra lo que hace tan singular esta edición atípica, pues la última hoja impresa expresa orgullosamente: “Esta edición de Camino cuyos beneficios se destinan, por deseo expreso del Autor, al Centro de Cultura Popular “Los Samanes” de Caracas, consta de un ejemplar especial dedicado al Autor, marcado con la letra A, treinta ejemplares numerados del I al XXX y ochocientos cincuenta ejemplares numerados del 1 al 850. Los textos fueron compuestos en letra garamond 24 puntos, los números en bodoni extra bold 30 y los títulos en garamond light. Impresa toda a dos tintas, sobre papel francés Velin Arches 160 gramos de la casa Arjomari. Cada ejemplar contiene 27 litografías a todo color de pinturas coloniales venezolanas, impresas sobre papel Cameo Dull 118 gramos. Las fotografías de las mismas son de Graziano Gasparini y Petre Maxim. Consta de 312 páginas con numeración arábiga y 28 con numeración romana. Se terminó de imprimir en las prensas venezolanas de Editorial Arte, en la ciudad de Caracas, el día quince de agosto de mil novecientos setenta y cuatro, fiesta de la Asunción de Nuestra Señora. LAUS DEO VIRGINIQUE MATRI”.

Esta edición atípica presentó el Nihil obstat de Alfredo Rincón Montero, en Caracas, el 16 de julio de 1974. El Imprímase fue de José Alí Lebrún, Arzobispo Coadjutor y Administrador Apostólico Sede Plena de Caracas. El Diseño gráfico de José Serra B. El ejemplar del que les hablo es el número 128  de 850, y es el libro n° 1650 de mi biblioteca personal.

P.A
García

martes, 12 de noviembre de 2019

Un vistazo a “Caridad y Unión” y Casa Hogar “San Vicente de Paúl”


CARIDAD Y UNIÓN
Escudo actual (2023)
Misioneros de la Reconciliación


 La honorable actividad misionera de “Caridad y Unión” es ampliamente conocida por todo el occidente venezolano, ya que ésta auténtica obra de Dios, a través de la Hermandad “Misioneros de la Reconciliación”, ha llevado el Evangelio con testimonio y abnegación a diferentes lugares, sembrando de esta manera, la esperanza necesaria para la reconciliación de tantos corazones heridos, que esperan ser sanados por Dios y guiados por una mano amiga y bien formada en la doctrina católica.

         Lo que conocemos como “Caridad y Unión” es, o quiere ser jurídicamente, una Sociedad de Vida Apostólica mixta, la cual, a pesar de contar con varios años de fundada (1991), todavía espera la necesaria aprobación eclesiástica de sus estatutos, por parte de la Diócesis de San Cristóbal, donde se ubica su sede. No obstante, ha contado con el considerable apoyo de numerosos sacerdotes y obispos, que han visto en “Caridad y Unión” un modelo de formación laical, manantial de santidad, de cuyas filas también han salido vocaciones sacerdotales, incardinadas actualmente en las diócesis de origen.

Pedro García, Ana Hernández, Irma Sosa, Marisela de Jaimes
         La Casa sede de “Caridad y Unión” está ubicada en el sector Las Quebraditas, cerca de la población de San Joaquín de Navay, en el estado Táchira, en un amplio terreno donado, con más de 25 hectáreas productivas en la cría de ganado y de cachamas y pargos, aunque estos últimos hayan desaparecido casi en su totalidad, a causa de la grave situación económica. La caña de azúcar, el cambur y yuca también solventan las necesidades alimenticias de esta comunidad.

Esta Casa sede es realmente un agradable complejo conformado por varias edificaciones, destinadas todas al apostolado. El templo está en construcción, y su base será de forma circular, siete cúpulas se alzarán en su techo. El salón de usos múltiples tiene capacidad para ochocientas personas aproximadamente, y goza de una acústica espectacular, teniéndose con ello la facilidad para la predicación sin aparatos de sonido. El área de hospedería se conforma por dos modernos edificios de tres plantas cada uno, con un total de 30 habitaciones, cada una con closet y baño. La Casa Hogar San Vicente de Paúl tiene su sede también dentro de este complejo, que rodeado de varias lagunas artificiales, queda en medio de un paraíso terrenal, propicio para la feliz estancia de los ancianos.

El pregonereño Simón de Jesús García Sánchez, mejor conocido como el “hermano Simón”, ha sido el pionero de esta fundación, a él se debe el carisma especial de la Hermandad “Misioneros de la Reconciliación”, y nos alegra saber que actualmente profesó los votos perpetuos de pobreza, castidad y obediencia, por lo que es considerado como religioso profeso para la Iglesia universal. El acto fue presidido por S.E.R. Mons. Pablo Modesto, Obispo de Guasdualito, diócesis llanera sufragánea de la Arquidiócesis de Mérida.

         El hermano Simón, para los que le hemos conocido, nos inspira una gran paternidad, propia de un alma consagrada al servicio de los demás. Su vida es testimonio evidente del poder de la oración, él es un verdadero apóstol moderno, consagrado a su misión, que es vocación divina. Vocación a la santidad. Constantemente está viajando de un lugar a otro en el occidente venezolano, para dictar retiros de formación cristiana. Su palabra penetra el corazón de los que le escuchan con atención, sus gestos demuestran que vive según la única regla de vida, el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Actualmente reside en las afueras de la población de Pregonero, en la Casa de retiros que él mismo, con la ayuda de sus hermanos de comunidad, está levantando para ser lugar de encuentros de formación. Ha sido víctima de falaces comentarios, sin embargo, ha demostrado siempre ser auténtico cristiano.

Ancianos de la Casa Hogar San Vicente de Paúl
En todo el tiempo transcurrido desde su conformación como hermandad, “Caridad y Unión” ha formado a gran cantidad de laicos para la misión, acercando a los caminos de Dios a niños, jóvenes, adultos y ancianos, cuya característica especial es la fervorosa piedad católica sembrada en el corazón, un amor especial por la predicación de la Palabra de Dios y un deseo inmenso de hacer el bien a la humanidad, prueba de ello es la Casa Hogar “San Vicente de Paúl”, mejor conocido como el “Ancianato”, en este lugar se atienden actualmente a 16 hermanos menesterosos, los más pobres entre los pobres, que, aunque abandonados por sus más cercanos, han encontrado en “Caridad y Unión” una verdadera familia cristiana.

En el mañanero aseo de los ancianos
La Casa Hogar “San Vicente de Paúl”, no es sólo un albergue para personas mayores necesitadas, allí no sólo se les brinda techo, comida, medicamentos y buena atención, sino que se procura la vida espiritual de los ancianos, con el rezo diario del Santo Rosario, la meditación de las lecturas de cada día, y, cuando Dios así lo quiere, la participación de la celebración Eucarística, celebrada por sacerdotes visitantes o por el Cura-Párroco de San Joaquín de Navay.

Es necesario limpiar todos los días la Casa Hogar
De los ancianos que han tenido la dicha de pasar por esta Casa Hogar, la mayoría han sido de procedencia colombiana; ellos cuentan con nostalgia cómo una vez llegaron a Venezuela para trabajar, y que con el correr de los años, fueron quedando solos, sin familia, sin hogar y finalmente sin fuerzas para valerse por sí mismos. Ya han muerto varios ancianos, dando espacio a otros hermanos. En los terrenos de “Caridad y Unión” se proyecta la construcción de un cementerio, para garantizar la cristiana sepultura de estos hermanos, que en su mayoría han perdido todas sus posesiones.

Dios me dio la bendición de conocer la obra y el apostolado de “Caridad y Unión”, para convencerme de que su santa voluntad está en esta tierra de misión y propagar las maravillas de la vivencia de la caridad y la unión de esta hermosa hermandad.

Marisela de Jaimes, Pedro García e Irma Sosa
Sin mucha preparación, y como una aventura para mí, viajamos el domingo 3 de noviembre hasta la Casa sede, para asistir los trabajos diarios de la Casa Hogar y retornar el domingo 10 del mismo mes. Hospedado en la Casa Hogar, pude colaborar con la atención de los ancianos, allí conocí sus diferentes realidades humanas, pues en aquella casa habitan ciegos, paralíticos, sordos, mudos, enfermos y alentados, todos ellos necesitados de atención humanitaria, pero sobre todo, de alguien que les escuche, que les comprenda y que les procure la compañía de hermanos todos en el Señor.

En esta casa no hay espacio para la queja o la murmuración, pues todos los ancianos son muy agradecidos con las atenciones que se les brinda. Están atentos a lo que se les indique, como la hora del aseo personal, que se hace todas las mañanas, para lo cual es necesario calentar el agua con hojas de mango, para luego tibiarla. El toque de la campana anuncia las horas de comida y de oración. Los nombres de algunos de los hermanos menesterosos son: Manuel, Tíbulo, Evencio, Gavino, José, Lucas, Martín, Salustriano, Eleuterio, Antonio, Pedro y Ovidio, son sólo algunos de los que alcanzo a recordar. Solamente una anciana es atendida en esta casa, Paulina, que fue la primera en llegar a formar parte de la Casa Hogar, es oriunda de Palmira.

En lo que a la convivencia de la Casa Hogar se refiere, hay muchos testimonios agradables de mencionar, quiero plasmar aquí dos de ellos. El primero es el de un hermano Misionero de la Reconciliación, de unos 55 años, que después de haber perdido la vista, fue recibido en esta Casa Hogar, y sin importar su ceguera tan agravada, se dedica todos los días a lavar los platos utilizados en las tres comidas y meriendas. Tantea con precisión la esponja, el jabón, la llave del agua y así, una vez que ha terminado de lavar todos los utensilios, los seca y organiza en su respectivo lugar.

Simón Urbina y Pedro García en el trapiche
El segundo es el de un par de amigos, inseparables ellos, se trata de Salustriano y Pedro, iguales de viejos los dos, pero apoyo el uno del otro. Salustriano sufre de un parkinson leve que no le permite llevar los alimentos a su boca, pero no hay inconvenientes, para eso está a su lado Pedro, que sabe coordinar perfectamente un bocado para él y otro para su compañero de faenas y además paisano colombiano. Salustriano y Pedro son los más independientes de todos los ancianos de la Casa Hogar, ellos salen juntos a buscar leña para el fogón, ellos marcan el ritmo del día, siendo puntuales a la hora del rezo del Rosario. A la jaculatoria de ¡Ave María Purísima! en voz de Salustriano, todos presurosos contestan ¡sin pecado original concebida!

No todo es trabajo, lo primero es la oración, por ello el despertar de los colaboradores –como yo- y hermanos misioneros es a las 5:30am, para que a las 6:00am se inicie con la plegaria de la Coronilla de la Divina Misericordia, y luego dar paso al rezo de Laudes, cuya salmodia siempre se realiza cantada. La meditación de las lecturas del Oficio se hace entre todos los participantes de la oración, siempre en voz alta y procurando dejar un mensaje concreto a la comunidad.

El Santísimo Sacramento está presente en la pequeña capilla u oratorio del complejo sede de “Caridad y Unión”, esta capilla no tiene bancas ni sillas, solamente unos sencillos cojines que son utilizados al momento de sentarse o arrodillarse en el piso. El silencio del campo, y el ruido de la naturaleza misma, son los mejores ambientadores para una oración personal con el Creador. Los hermanos misioneros acostumbran orar sentados sobre sus pantorrillas y con la cabeza tocando el suelo, en actitud de postración ante la presencia sacramentada de Jesús Eucaristía.

Pedro García, Irma Sosa, Simón Urbina
Esta Sociedad de Vida Apostólica “Caridad y Unión” necesita con urgencia la presencia sacerdotal, para garantizar la vida sacramental de los hermanos y la debida asistencia espiritual, como lo manda la Iglesia Católica. Dios, a su debido tiempo, enviará a esta obra suya la posibilidad de ordenar, como sacerdotes, a las vocaciones que ya están surgiendo dentro de esta comunidad, como es el caso del joven Simón Rafael Urbina, que se prepara con ilusión para ser sacerdote, dentro de “Caridad y Unión”, actualmente ya ha cursado el primer año de Filosofía en el Instituto Eclesiástico Santo Tomás de Aquino en su extensión de Táriba.

Simón Urbina, Marisela de Jaimes y Pedro García
Agradezco humildemente el ánimo de Marbella Rodríguez, quien inicialmente me planteó esta aventura, y agradezco la generosidad de los hermanos Gerardo Jaimes y Marisela de Jaimes, los esposos pertenecientes a la Hermandad “Misioneros de la Reconciliación” que me permitieron concretar la invitación a vivir esta experiencia, también a la hermana Irma Sosa, necesaria autoridad en esta casa. A ellos y a todos los “Misioneros de la Reconciliación” agradezco la receptividad y sobre todo la oportunidad que me han dado, de conocer esta gran familia espiritual que se llama “Caridad y  Unión”, para dar gloria a Dios.

Que Dios bendiga abundantemente este proyecto, y que pronto les otorgue la gracia de recibir la aprobación diocesana, para que de esta manera se consolide su apostolado y lluevan las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa bajo este carisma de reconciliación con Dios, con uno mismo, con el hermano y con la naturaleza.

P.A
García

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Sobre La Playa en la Independencia y en las guerras civiles venezolanas



Vista aérea de La Playa en 2019
Por todos es conocido el paso de Bolívar por Bailadores, sucedido el 19 de mayo de 1813, sin embargo, es de suponer que también pasó por La Playa al día siguiente, tal vez algunos de los pobladores, al enterarse de tan grata noticia, salieron a la calle principal a saludar al recién proclamado Libertador de Venezuela, pero, no se puede afirmar nada, porque, al respecto, no se tiene noticia de ello.

Más adelante a esta memorable fecha, para 1820 se tiene la noticia de la participación de La Playa en el proceso de independencia de nuestra nación, al respecto, el pueblo sirvió como “fuerte fortificado” de las fuerzas españolas. El Dr. Nucete describe el suceso:

La victoria de Boyacá y a liberación de la Nueva Granada, que junto con Guayana y las Provincias del Oriente constituyeron la República de Colombia, obligó al mariscal Pablo Morillo a reforzar las tropas españolas en los Andes. Así, en marzo de 1820 el Batallón Ligero de Barinas, estacionado en Guanare, fue movilizado bajo el mando del Cnel. Juan Tello, hasta el Pueblo de Regla, que podía alojar “con alguna incomodidad 1.900 hombres”. El comando se estableció en Bailadores y un puesto fortificado en El Volcán[1].

Y es de suponer que el Sector El Volcán haya servido como punto estratégico para montar un “fuerte fortificado”, pues, como se conoce, este lugar está conformado por la parte final de la explanada de La Playa, antes de empezar a descender hasta Tovar, lo que le proporciona la altura suficiente para divisar fuerzas enemigas a lo lejos. El Volcán siempre ha marcado un límite entre los terrenos de Tovar y Bailadores, la curva Sogamoso es como un corte y giro obligado a la carretera trasandina para las comunicaciones entre los pueblos del Valle del Mocotíes.

La Playa ha sido escenario de eventualidades poco referidas en la historia de la región, una de ellas fue la batalla que se llevó a cabo en el mismo Sector El Volcán el 3 de agosto de 1860, con una duración de nueve horas de combate, donde las fuerzas federales, comandadas por José Ignacio Pulido y en unión con las tropas de Eulogio Aranguren, se enfrentaron a las del gobierno y fueron derrotadas por las mismas, aun cuando éstas eran un tanto menor en número. El Dr. Nucete recrea la escena de la siguiente manera:

Al día siguiente, 3 de agosto, en el sitio de El Volcán las tropas del gobierno (de más de 500 hombres) derrotaron a los federalistas (cerca de 600). La acción duró desde las 10 de la mañana hasta las 7 de la tarde[2].

P.A
García




[1] Nucete, J. (2007) Pueblos en la historia. El Valle del Mocotíes. Mérida, Venezuela. Ediciones del Rectorado. (p. 45).
[2] Ibídem. (p. 52)