martes, 25 de abril de 2017

Experiencia en los Talleres de Pastoral para Seminaristas


       
  Gracias a Dios y a la intercesión de mis santos de devoción personal, tuve la oportunidad de participar de los Talleres de Pastoral para los Seminaristas, actividad que es organizada por el Centro Teológico Sacerdotal, iniciativa desarrollada por sacerdotes de varias Diócesis de Venezuela y de la Prelatura Personal del Opus Dei, y cuyas actividades se extienden también a seminaristas mayores, como es mi caso.

         Este Centro Teológico Sacerdotal promueve el estudio, la documentación y el intercambio de experiencias entre los sacerdotes del país, e impulsa su formación permanente para fortalecer su preparación y eficacia pastoral, de igual manera ayuda a los sacerdotes a crecer en su afán de santidad, en su fraternidad y en la unión con su propio Obispo.

         Esta institución organiza diversas actividades de carácter espiritual, jurídico, pastoral, teológico, cultural, etc., de acuerdo con las exigencias y circunstancias de la vida y misión del clero secular. El Centro Teológico Sacerdotal brinda siempre al desarrollar estas actividades, un espacio para la oración y la reflexión en un clima de sincera amistad.

Grupo de Seminaristas en Altoclaro, Pascua 2017, con el Padre Osberto González

    Durante la primera semana de Pascua 2017 se llevó a cabo esta actividad, en el Centro de Encuentros Altoclaro. Los días martes, miércoles y jueves fueron destinados para las conferencias correspondientes cuyo énfasis estaba orientado hacia los temas del Mundo Contemporáneo y Ministerio Sacerdotal, donde se habló de manera especial sobre bioética, aborto, ideología de género, y la dignidad de la vida humana entre otros. Fueron muchas las cosas aprendidas, ya que éste es en primer plano el fin de estas actividades, sin embargo, no puedo dejar de comentar la alegría que sentí al estar en el mismo lugar donde estuvo san Josemaría Escrivá en 1975 algunos meses antes de irse a ayudarnos desde el Cielo.

Aquí con el Padre Francisco Nava

         Al llegar a Caracas el lunes a medio día, fuimos a conocer la Parroquia de la Sagrada Familia de Nazaret y San Josemaría Escrivá en La Tahona, allí pudimos besar en un gesto de piedad la reliquia de la Santa Cruz. Los asistentes a Altoclaro fueron 35 sacerdotes y 15 seminaristas provenientes de Diócesis como San Felipe, San Carlos, Maracay, Caracas, Maracaibo, Barinas, Maturín y Mérida, todos participamos de las mismas conferencias. Antes de regresar a Mérida pude conocer y saludar al Padre Hugo, administrador del Blog “Notas de Fe con el Padre Hugo”, quien también se encontraba en esta actividad.

         Agradezco a Dios la oportunidad de compartir con tanta gente santa, en especial con los Padres Martín Carbonell, Osberto González, Francisco Nava, Antonio Briceño y Jesús Gutiérrez. Dios les pague.

Grupo de Seminaristas en Altoclaro, Pascua 2017, con el Padre Osberto González

P.A
García

martes, 4 de abril de 2017

Resumen de la Nueva Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis

EL DON DE LA VOCACIÓN PRESBITERAL
Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis


El documento de la Congregación para el Clero, publicado en la Ciudad del Vaticano el 8 de diciembre de 2016, inicia su discurso haciendo énfasis en la necesidad de una nueva Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, ya que el anterior documento había sido redactado y actualizado hace ya treinta años tomando en cuenta el Código de Derecho Canónico; de igual manera agradece las aportaciones de san Juan Pablo II con la Exhortación apostólica post-sinodal Pastores Dabo Vobis (1992) y de Benedicto XVI con el motu proprio Ministrorum Institutio (2013) y no deja atrás el agradecimiento al Papa Francisco, porque este nuevo documento ha sido posible gracias a su impulso e indicaciones.

Esta nueva Ratio fundamentalis quiere describir el proceso formativo de los sacerdotes, a partir de cuatro notas características de la formación, que es presentada como única, integral, comunitaria y misionera. Las cuatro dimensiones de la formación, anteriormente mencionadas por la Pastores Dabo Vobis, humana, intelectual, espiritual y pastoral, son rescatadas y revalorizadas en este nuevo documento, ya que con todo esto se pretende que en todos los seminarios se formen discípulos y misioneros “enamorados” del Maestro, pastores con “olor a oveja”, que vivan en medio del rebaño para servirlo y llevarle la misericordia de Dios, por ende la formación integral va a ser entendida como una continua configuración con Cristo.

Un punto clave para tener en cuenta, es que dentro de esta única formación, que es integral y progresiva, se distinguen la fase inicial y la permanente; y en esta Ratio fundamentalis la formación inicial se articula en cuatro etapas: 1) etapa propedéutica, 2) de los estudios filosóficos o etapa discipular, 3) de los estudios teológicos o etapa configuradora, 4) pastoral o etapa de síntesis vocacional. El Ordo studiorum es planteado para ser aplicado en todos los seminarios, y aclara que los estudios filosóficos-teológicos deben trascurrir en el lapso considerado como sexenio. De igual manera, el documento contiene varias orientaciones de tipo teológico, espiritual, pedagógico y canónico, todo esto lo constituye como un documento realmente enriquecido por los aportes que ha tomado en cuenta.  

La Congregación para el Clero, principal encargado de la elaboración y promulgación de este tipo de documentos, promueve la pastoral vocacional, especialmente las vocaciones para las Sagradas Órdenes, y ofrece a los señores Obispos y a las respectivas Conferencias Episcopales algunos principios y normas para una adecuada formación inicial y permanente de los presbíteros.

Tomando como punto de base la nueva Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, cada Conferencia Episcopal deberá realizar una Ratio Nationalis Institutionis Sacerdotalis, asumiendo el compromiso de que todas las normas de la Ratio fundamentalis y de las Ratio Nationalis, sean aplicadas en los seminarios diocesanos e interdiocesanos de una nación, y estas reglas deberán pasar a formar parte de los diferentes estatutos o reglamentos de cada casa de formación.

Es necesario que estas Ratio Nationalis trabajen para unificar la formación sacerdotal de la nación, facilitando el diálogo entre Obispos y formadores, para lograr un beneficio a los seminaristas y a los mismos seminarios, ya que es preciso que cada Conferencia Episcopal elabore su plan de trabajo tomando en cuenta las realidades sociales y educativas de cada contexto.

La formación de las vocaciones al sacerdocio, debe ser considerada como una tarea delicada, pues estas vocaciones son muestra de la bondad de Cristo, y por ello deben ser tratadas con respeto, valoradas y cultivadas con toda solicitud pastoral, para que puedan florecer y madurar. Siempre se ha visto a la Iglesia como la encargada de cuidar el nacimiento, el discernimiento y el acompañamiento de las vocaciones, especialmente las vocaciones al ministerio sacerdotal, en esta misión eclesial, los Obispos son los primeros responsables.

Por su parte, en todo este proceso de formación, la finalidad de un seminario menor es ayudar a la maduración humana y cristiana de los adolescentes que muestren algunos signos de la vocación al presbiterado, con el fin de desarrollar, conforme a su edad, la libertad interior que les haga capaces de responder al designio de Dios sobre su vida. Donde no haya seminarios menores, deben aplicarse otros métodos para acompañar a estos jóvenes con inquietudes.

Si un joven desea ingresar al seminario menor, debería tener un vínculo espiritual con algún sacerdote, una intensa vida sacramental, una práctica inicial de la oración, la experiencia eclesial en una parroquia, en todo esto lo que se espera es que los formadores evalúen la idoneidad integral (espiritual, física, psíquica, moral e intelectual) de los jóvenes.

En cuanto a las vocaciones adultas, es necesario una especial dedicación, para llegar al discernimiento de los motivos por los cuales opta por la vida ministerial, de igual manera es muy conveniente que se destine un seminario propio para estos adultos llamados por Dios. Con respecto a las vocaciones indígenas, se aconseja que éstas no pierdan sus raíces culturales, y que sean formadas con el Evangelio inculturizado.

Dentro de los fundamentos de la formación está el precisar el sujeto de la formación, que es el seminarista, quien con el auxilio del Espíritu Santo va forjando su vida con la de Cristo; el seminarista tiene que estar dispuesto a salir de sí mismo, para orientar sus pasos hacia Cristo, solo en Cristo crucificado y resucitado tiene sentido este proceso de integración. La base y la finalidad de la formación es la identidad presbiteral, pero lejos de ser educados de modo que no caigan en el “clericalismo” ni busquen el aplauso popular.   

El camino de la formación debe ser presentado como un camino de configuración con Cristo, de manera que sirva este camino para una formación de la interioridad y de la comunión. Este documento presenta unos medios específicos para la formación, entre los cuales resaltan: el acompañamiento personal y el acompañamiento comunitario. Se busca también una unidad de la formación, haciendo énfasis en que es el seminarista el principal protagonista de su propia formación, ayudado por supuesto, por la personalidad madura y recia de los formadores.  

La formación, como camino único discipular y misionero, se puede dividir en dos grandes momentos, el primero la formación inicial en el Seminario, y el segundo la formación permanente en la vida sacerdotal. La formación inicial se realiza durante el tiempo que precede a la ordenación, y la formación permanente que abarca toda la vida y el ejercicio del ministerio sacerdotal.

Algo que ha parecido novedoso de este documento, ha sido la invención de la etapa de pastoral o de síntesis vocacional, la cual consiste en los momentos finales de la estancia en el seminario y la ordenación presbiteral, pasando obviamente a través de la recepción del diaconado. Esta etapa tiene una doble significación, la primera consiste en insertarse en la vida pastoral, a través de una paulatina adquisición de responsabilidades, las cuales deben ser llevadas con espíritu de servicio, y la segunda como preparación adecuada para recibir el sacramento del Orden Sacerdotal.

Para la ordenación diaconal y presbiteral, en la conclusión de los estudios realizados en el Seminario, los formadores deben estar dispuestos a ayudar a los candidatos a aceptar con docilidad la decisión del Obispo, una vez alcanzado el ministerio sacerdotal, debe formarse un enlace con la formación permanente, la cual se empieza a gestar en la familia del presbiterado, es decir, cuando se forma parte de un clero. En la formación permanente se busca garantizar la fidelidad a Cristo y al ministerio sacerdotal, en un camino de continua conversión, para reavivar el don recibido con la ordenación, en tal proceso se construye la identidad presbiteral, la cual consiste en una vivencia de la fe y de la llamada, con la presencia especial del esfuerzo por vivir más a fondo los concejos evangélicos de la pobreza, castidad y obediencia y las virtudes cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza, ya que es muy importante que los fieles puedan encontrar a sus sacerdotes maduros y bien formados e identificados con su vocación.

Como ya se ha mencionado anteriormente, hay cuatro dimensiones que comprometen la vida del formando, por su parte la dimensión humana encuentra su sentido cuando se comprende que la llamada divina interpela y compromete al ser humano en concreto, en la dimensión espiritual se orienta a alimentar y a sostener la comunión con Dios y con los hermanos, en la amistad con Jesús Buen Pastor y en una actitud de docilidad al Espíritu Santo; la formación intelectual busca que los seminaristas obtengan una sólida formación en la filosofía y la teología, al igual que una preparación cultural de carácter general, para sostener con la luz de la razón la verdad de la fe; y en la dimensión pastoral se busca el cumplimiento del objetivo de un seminario, que es preparar a los seminaristas para que sean pastores a imagen de Cristo, capaces de sentir la misma compasión, generosidad y amor por todos.

Entrando en materia de los agentes de la formación, se tiene que es la Santísima Trinidad el principal agente  de la formación sacerdotal, por su parte el Obispo diocesano es el principal responsable de la admisión al seminario y de la formación para el sacerdocio, tal responsabilidad la comparte con el presbiterio, que unidos y en comunión procuran una mejor formación para los futuros sacerdotes, los seminaristas mismos, como ya se ha dicho, son los protagonistas de su propia formación, además también se cuenta con la presencia de un equipo formador que se compone por presbíteros elegidos por su buena preparación para esta tarea de colaborar en la delicada misión de la formación sacerdotal.

Un Rector debe ser un presbítero que se distinga por su prudencia, sabiduría y equilibrio, altamente competente, y que coordine la actividad educativa en el gobierno del seminario. Esta misión debe estar acompañada por la presencia de un Vicerrector y un Director Espiritual, previamente designado por el Ordinario del lugar.

Los profesores también forman parte de los agentes de la formación, los mismos serán nombrados por el Obispo y deberán, junto con los seminaristas, de adherirse con plena fidelidad a la Palabra de Dios. La dedicación de los seminaristas al trabajo intelectual personal, debe ser considerada un criterio de discernimiento vocacional y una condición para el crecimiento gradual en la fidelidad a las responsabilidades ministeriales del futuro. Dentro de ese campo intelectual es oportuno que los especialistas de diversas materias puedan asistir a los seminarios para ofrecer su contribución, por ejemplo, en el ámbito médico, pedagógico, artístico, ecológico, administrativo y en el uso de los medios de comunicación.

La familia, la parroquia de origen o de referencia y otras realidades comunitarias no deben separarse de la formación del futuro sacerdote, mucho menos en el ejercicio de su ministerio, ya que esto fortalece la sana autoestima de los formandos, de igual manera, el seminario ha de contribuir en un plan pastoral que incluya a las familias de los seminaristas.

Deben formarse los futuros sacerdotes de manera que puedan apoyar la diversidad de los carismas dentro de la Iglesia. La presencia de la mujer en el proceso formativo es importante, ya que en la acción pastoral, son las mujeres las que representan el más alto porcentaje de participación.

La importancia de los estudios filosóficos recae en que lleva a un conocimiento y a una interpretación más profunda de la persona, de su libertad, de sus relaciones con el mundo y con Dios. Por otro lado, la teología debe llevar al candidato al sacerdocio a poseer una visión completa y unitaria de las verdades reveladas por Dios en Jesucristo, y de la experiencia de la fe en la Iglesia, la Iglesia busca una formación integral que garantice el buen desenvolvimiento del sacerdocio en estos días tan particulares. Además de estos estudios básicos, que resultan necesarios para la formación de todos los sacerdotes, el apostolado puede exigir la especialización de algunos de ellos.

Se ha comprendido desde siempre, que el Seminario no es un edificio cualquiera, por el contrario, es una comunidad formativa, por eso los seminaristas que legítimamente habiten fuera de un seminario, serán encargados a un sacerdote idóneo, para garantizar una formación espiritual y disciplinar. Explicando la admisión, expulsión y abandono del Seminario, se comprende que la Iglesia tiene el derecho de verificar, también con el recurso de la ciencia médica y la psicología, la idoneidad de los futuros presbíteros.

La salud física y psíquica de los futuros sacerdotes debe ser demostrada al Obispo y al Rector del Seminario. En este aspecto, los que presenten tendencia homosexual no pueden ser admitidos a la formación, ya que no se puede ignorar las graves consecuencias de la Ordenación de personas con homosexualidad arraigada.

En conclusión, la Iglesia ha propuesto a los sacerdotes que encuentren en la Virgen María el modelo perfecto de su propia existencia, invocándola como Madre del sumo y eterno Sacerdote, Reina de los Apóstoles, Auxilio de los Presbíteros en su ministerio. El Santo Padre Francisco ha aprobado este Decreto y ha autorizado su publicación.

P.A
García

domingo, 26 de marzo de 2017

La Validación de Acción Democrática

ADelante
         A pesar de haber recibido una seria crítica de una publicación que realicé por Facebook mi ánimo no se vino abajo, y este domingo 26 de marzo de 2017 participé en el proceso de validación del Partido Político Acción Democrática. Ahora les echo el cuento con lujo de detalles.

         Son varios los motivos por los que, mi apoyo y opinión política al menos a esta temprana edad, se ve orientada hacia este singular Partido Político Acción Democrática. En primer lugar, deseo manifestar que el motivo más fuerte tal vez sea por “tradición familiar”, en efecto, mi abuela materna y mi madre fueron militantes de este Partido, y por ende yo crecí rodeado de esta esfera política; los beneficios obtenidos por mi familia durante los gobiernos adecos son motivo fuerte para apoyar al “Partido del Pueblo”. Es necesario acotar que, la casa donde crecí, en La Playa, sirvió durante algún tiempo como lugar de reuniones de los adecos, además, mi abuela era la Secretaria femenina de Acción Democrática del pueblo.

         El sábado 25 de marzo, en horas de la tarde, aproximadamente a las 2:00pm, me acerqué hasta la Plaza de El Llano, de la ciudad de Mérida, lugar destinado por el CNE para la validación de los partidos políticos Acción Democrática, Copei y Proyecto Venezuela. Al llegar noté que había bastante gente, la mayoría de la tercera edad, por lo que mis primeras palabras al último de la cola fueron: ¿y dónde está la cola de los jóvenes?

         Me dispuse a esperar que llegara mi momento de validar, mientras tanto, fui observando el panorama. El ambiente se regía por un fondo musical que algunas personas tarareaban, “adelante a luchar milicianos, a la voz de la revolución…”, luego se escuchaban viejas canciones de campaña, la más común de ellas era, “ese hombre si camina, va de frente y da la cara, ¡Carlos Andrés!”

         Como era obvio que, por la cantidad de personas, no todas lograríamos participar en el proceso ese día, una comitiva de jóvenes con franelas y gorras de color blanco y con el fastuoso escudo de AD, invitaron a las personas de la cola a subir a un autobús que los llevaría a Tabay, donde supuestamente no había tanta gente, de esa manera podrían validar sin mayor complicación. La cuestión resultó bien, pues rápidamente se llenó el primer bus y después le vino el segundo, lo que me permitió avanzar un poco en la cola, sin embargo, no era mi día, pues a las 4:00pm, el CNE anunció un “corte” en el que se recogieron 150 cédulas que correspondían a las últimas personas en participar esa tarde. Me quedé por fuera, pero más decidido todavía.

         Como es de suponer, en este tipo de eventos los venezolanos aprovechamos la oportunidad para hacer humor de lo cotidiano. En algún momento de la larga espera, una señora manifestó en voz alta que después de validar por Acción Democrática, iría corriendo a hacer la cola para sacar el famoso “carnet de la patria”, a lo que todos los presentes detonamos en risas, yo era el más discreto.  

         Otra persona le preguntó al que tenía al lado, qué significaba PPT, y esta le respondió: “Pijama, Pantufla y Televisor” haciendo referencia a la supuesta ineficiencia de esa gente.

         El domingo 26 en la mañana, me levanté temprano, y logré llegar a la Plaza a las 6:00am en punto, donde ya había congregadas nueve personas, es decir, yo era el número 10 de la cola. Hacía frío, aún el sol no salía, durante los primeros 30 minutos no pronuncié palabra alguna, de repente, una señora de baja estatura y que caminaba apoyada con un bastón se acercó a mí y me dijo en voz baja: ¿por qué tan callado el seminarista?, me sentí descubierto, pero como no estaba haciendo nada malo le sonreí.

       Pasaron los minutos, y escuchando la conversación de los vecinos, pude notar que estaba en medio de doctores, abogados, profesores, en fin, profesionales todos ellos, lo que me causó gran impresión, puesto que uno suele pensar que este tipo de personas se queda en casa esperando a ver qué pasa.

         A las 9:15am, pude participar en el proceso de validación. Me presenté delante del capta huellas, que era manipulado por un funcionario del CNE en compañía de un devoto adeco, presenté el único carnet que tenemos los venezolanos, y al introducir mi número de cédula en un registro en el computador, puse mis huellas dactilares, pulgar e índice de cada mano, el proceso de validación por fin había terminado.

         Por una Venezuela libre y de los venezolanos

P.A

García

jueves, 23 de marzo de 2017

Un día de Retiro Espiritual


¿FUTUROS SACERDOTES?
Etapa de Filosofía de Retiro Espiritual 23 de marzo de 2017

         La Etapa de Filosofía del Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida tuvo la oportunidad de realizar un día de retiro espiritual, cuyas meditaciones fueron dictadas por el Pbro. Darwin Ramírez, Cura Párroco de San Francisco de Asís de Tovar. Este sacerdote posee grandes dones de predicación, además sabe muy bien el contexto de vida en que no ubicamos los seminaristas, pues ha trabajado ya como formador en el Seminario de Maturín, Diócesis de la cual es oriundo.

         En el día se meditó con especial atención los Evangelios de cada Domingo de Cuaresma, haciendo énfasis también en las oraciones colecta de las Eucaristías de cada Domingo, que como vimos, contienen una gran riqueza presentada por la Iglesia que es Madre y Maestra. Al final de la jornada el mensaje de la cuaresma del Papa Francisco fue meditado y comentado por todos.

         Pero hubo algo que me llamó muchísimo la atención, y es lo que pretendo compartir con ustedes. Se trata de doce preguntas que el Padre Predicador del Retiro nos dio para que reflexionáramos, y están enmarcadas a responder a la pregunta que, tal vez sea, la más importante dentro del proceso de discernimiento vocacional:

¿Tienes lo que se necesita para ser un sacerdote?

-        ¿Pasas tiempo en oración?
-        ¿Eres capaz y estás dispuesto a crecer en tu vida de oración?
-   ¿Puedes dedicarte a aprender lo que se necesita para ser un sacerdote, tanto en estudios del Seminario como en la formación permanente?
-        ¿Te motiva ir a la Eucaristía?
-    ¿Estás comprometido a desarrollar y cumplir con lo que Dios ponga en tu camino?
-        ¿Has encontrado a Dios en decepciones y adversidades?
-        ¿Te gusta hacer cosas por los demás?
-        ¿Dirían las demás personas que tienes un corazón generoso?
-        ¿Puedes reírte de ti mismo? ¿En verdad?
-        ¿Encuentras humor en la vida diaria?
-        ¿Tienes relaciones fuertes y saludables en tu vida?
-    ¿Puedes enfrentar la cruz y encontrar en ella un camino a la resurrección?

Responder a estas interrogantes no es nada fácil, se necesita de un corazón humilde y sencillo, y sobre todo un silencio interior profundo.

Me gustaría mucho que mis hermanos seminaristas pudiesen leer estas doce preguntas y tratasen de responderlas de cara a Dios. Porque realmente ayudan en el discernimiento, además, son necesarias para preguntarnos a nosotros mismos si estamos cumpliendo la voluntad de Dios o por el contrario se trata de un capricho personal.

Que el Señor nos ayude a todos a ser sus discípulos.

P.A
García

lunes, 20 de marzo de 2017

Promesas del Sagrado Corazón de Jesús

LAS DOCE PROMESAS
DEL SAGRADO CORAZÓN
DE JESÚS A QUIEN SEA
SU FIEL Y DEVOTO SEGUIDOR
Sagrado Corazón de Jesús

Meditaciones


1-   LES DARÉ TODAS LAS GRACIAS NECESARIAS PARA SU ESTADO DE VIDA: y es que Dios, en su infinita misericordia se digna otorgarnos las gracias que sean necesarias para que lo que nos corresponde hacer lo hagamos con su ayuda y lo hagamos bien. Un padre de familia recibe las gracias necesarias para ser un buen padre de familia, y no solo un buen padre de familia, sino un padre de familia santo, que con su vida da ejemplo a sus hijos. De igual manera todos los estados o situaciones en los que se pueda ver comprometido el hombre, allí el Sagrado Corazón de Jesús actúa para que con su gracia ese trabajo, esa misión, ese compromiso adquirido pueda llevarse a cabo felizmente y de esa manera se dé gloria y alabanza a Dios. Los estudiantes de especial manera deben confiar los estudios al Sagrado Corazón de Jesús para que obtengan la gracia del entendimiento, ciencia e inteligencia, de manera que la formación sea la más idónea para servir a un mundo tan necesitado de profesionales con ética cristiana.

2-   LES DARÉ PAZ A SUS FAMILIAS: la paz, que es un don de Dios, está siendo necesitada abundantemente en nuestra sociedad, pero principalmente en las familias, que son la célula de la misma sociedad, y es que un corazón humano que decida ser devoto del Sagrado Corazón de Jesús indiscutiblemente buscará actuar y tener los mismos sentimientos de este Santo Corazón. El mismo Señor nos dice aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y estas son las dos virtudes principales por las cuales puede fomentarse el don de la paz en medio de las familias y de la sociedad: humildad y mansedumbre, como las de Cristo. Que procuremos en medio de nuestros días buscar la paz verdadera en Cristo Jesús.

3-   LOS CONSOLARÉ EN TODAS SUS PENAS: el mismo amor del Señor es el que nos promete consolarnos en todas nuestras penas. La tristeza, el desaliento, el desánimo pueden tener sus motivos en la vida del hombre, pero de igual manera vale afirmar que no hay motivos para vivir todo el tiempo con estos sentimientos tan normales pero a la vez tan negativos, pues el cristiano tiene la certeza de que su Dios está vivo y lo acompaña siempre, por eso la presencia del Sagrado Corazón de Jesús en la vida de un devoto debe ser suficiente para sentirse consolado por el Señor, que ha abierto su Corazón Santísimo a los corazones corrompidos de la humanidad pecadora. Que busquemos ser consolados por el Sagrado Corazón de Jesús, que sabe consolar y que nos manda al Consolador.

4-   SERÉ SU REFUGIO DURANTE LA VIDA Y SOBRE TODO A LA HORA DE LA MUERTE: esta cuarta promesa del Sagrado Corazón de Jesús tiene estrecha relación con la promesa número doce, ya que Jesús promete ser el refugio seguro a la hora de la muerte, es decir, el devoto no morirá sin haber sido absuelto por un sacerdote, lo que significa una gracia extraordinariamente saludable para el alma que está a punto de encontrarse con su Creador. Sé la historia de una muchacha en un país europeo que sufrió un accidente de tránsito, ella iba en su motocicleta y fue arrollada en una autopista, por gracia de Dios pasaba por aquel lugar un sacerdote que al darse cuenta del terrible accidente acudió a ella y pudo absolverla de sus pecados, después se supo que la muchacha había hecho varias veces los nueve primeros viernes de mes, el Sagrado Corazón de Jesús cumplió con ella su promesa. Que nos refugiemos en esta vida en el Corazón amoroso de Jesús, para que nunca caigamos en desánimo ni tristeza.

5-   DERRAMARÉ ABUNDANTES BENDICIONES EN TODAS SUS EMPRESAS: Dios no quiere otra cosa que el bienestar, la felicidad y la salvación de sus hijos muy amados. Pero hay que tener en cuenta que la felicidad del hombre no siempre consiste en estar bien materialmente, ya que, como bien sabemos, lo principal debe ser un alma santa y limpia, sin embargo, el Sagrado Corazón de Jesús promete abundantes bendiciones en las empresas de sus devotos. Por empresas podemos entender todo aquello que el hombre se propone y emprende en miras a un bienestar tanto material como espiritual. Dios viene en ayuda de sus hijos, sabemos por las Sagradas Escrituras que sin él nada podemos hacer. Es muy loable que nuestro lugar de trabajo, de estudio o cualquier otro lugar esté presidido por un cuadro del Sagrado Corazón de Jesús, para que él sea el centro y así nos acordemos siempre que sus bendiciones están con nosotros, por puro amor y misericordia. Que confiemos siempre en la presencia de nuestro Dios hecho Hombre por amor.

6-   LOS PECADORES ENCONTRARÁN EN MI CORAZÓN UN OCÉANO DE MISERICORDIA: esta devoción al Sagrado Corazón de Jesús trae al alma unos sentimientos muy particulares, pues qué alma no se conmueve al reconocer que el mismo Dios ha abierto su corazón para que todos sus hijos moren en él. Los pecadores no son aquellos, o estos, pecadores somos todos, es por ello que en el Sagrado Corazón de Jesús todos encontramos un océano inmenso de misericordia. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús es anterior históricamente a la devoción a Jesús de la Divina Misericordia, en ambas de igual manera el Señor se manifiesta al mundo pecador como el Misericordioso por excelencia. En alguna oportunidad hice una novena al Sagrado Corazón de Jesús, cuya jaculatoria central era: Corazón de Jesús, herido de amor por nosotros, perdona nuestros pecados y danos un nuevo corazón. Pues debe ser así, si el pecador encuentra en el Corazón de Jesús su refugio y su misericordia, debe salir de éste con un nuevo corazón, que sea capaz de misericordiar como el Señor. Que al reconocernos pecadores acudamos al Señor de la Misericordia, y que al conseguirnos con Él podamos proclamar con firmeza, confío en ti Señor.

7-   LAS ALMAS TIBIAS SE VOLVERÁN FERVOROSAS: sabemos que a los tibios el Señor los vomitará de la boca, pues esto es indicio de la exigencia que Dios tiene para con sus hijos, porque los ama, es por ello que con una devoción tan noble como la que estamos tratando, el alma tibia se volverá fervorosa, y esto es principalmente porque el Sagrado Corazón de Jesús infunde una gracia especial en el devoto, para que este se torne piadoso, que no consiste simplemente en aumentar las horas de oración, o aumentar el número de novenas que realiza, sino que esto tiene su connotación espiritual y también humana, es decir, piadoso es aquel que se mantiene siempre en la presencia de Dios porque reconoce su presencia en todo lugar, y de igual manera piadosa es aquella persona que obra con caridad, que ama a su prójimo, que actúa siempre con benevolencia. Que al tornarnos más piadosos cundamos este amor por Dios a nuestros hermanos, para que los demás también le busquen, le encuentren y le sigan.

8-   LAS ALMAS FERVOROSAS HARÁN RÁPIDOS PROGRESOS EN LA PERFECCIÓN: si a los tibios el Señor los vuelve más piadosos, a los piadosos el Señor los hará santos. Y es que la bondad de Dios es tan grande que con sólo acercarnos a su presencia basta para que experimentemos la conversión de vida necesaria para vivir en santidad, y qué es la santidad, no es otra cosa que Dios en nosotros, comprendiendo profundamente lo que esto significa. Con la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, el cristiano se encamina en una senda segura de perfección. Que con esta devoción siempre podamos decir en las dificultades y desaciertos de la vida: Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío. Siempre y en todo lugar, que nuestras palabras al Señor sean estas: Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío.

9-   BENDECIRÉ LAS CASAS DONDE MI IMAGEN SEA EXPUESTA Y VENERADA: esta promesa más que piadosa y espiritual es netamente práctica, pues venerar una imagen no es simplemente encenderle velas y dirigir a ella largas oraciones, sino que lo que realmente significa es testimoniar con la propia vida que es Jesús el centro de todo nuestro ser. La promesa del Sagrado Corazón de Jesús habla de que la imagen sea expuesta y venerada en nuestros hogares, y esto debe ser entendido de esa manera, pero hay algo más por hacer, esa imagen del Sagrado Corazón de Jesús debe estar en nuestras casa más particulares, es decir, en nuestros corazones, porque es allí donde el Señor realmente quiere morar, en nuestro interior en medio de nosotros. Ya lo dije anteriormente, es muy noble la idea de que la santa imagen del Sagrado Corazón de Jesús presida nuestro hogar, nuestra oficia, nuestro lugar de trabajo o de estudio, etc. Que al ubicar a Cristo en nuestro centro podamos participar de su gloria futura, donde lo veremos tal cual es.

10-                     OTORGARÉ A AQUELLOS QUE SE OCUPAN DE LA SALVACIÓN DE LAS ALMAS EL DON DE MOVER LOS CORAZONES MÁS ENDURECIDOS: esta misión tan específica, la de salvar a las almas, le compete especialmente a los sacerdotes, es por ello que el Señor también tiene una promesa para ellos, concederles la gracia de mover y convertir los corazones de tantos fieles endurecidos. Y es que el sacerdote, que está puesto al servicio de los hombres en lo que se refiere a Dios, está llamado a salvar almas, así como Cristo, y en efecto, el sacerdote es otro Cristo, por eso al igual que el Señor su misión es salvar a las almas. Por ello, debe ser propicio que los sacerdotes difundan esta devoción al Sagrado Corazón de Jesús en sus parroquias, mediante la predicación de estas doce promesas y la constante invitación a participar de la confesión y de la        Eucaristía especialmente los primeros viernes de mes. Que los sacerdotes sientan el compromiso de salvar almas, y que lo hagan con los sentimientos del Sagrado Corazón de Jesús, es decir, con un corazón lleno de amor y de misericordia por el pecador.

11-                     GRABARÉ PARA SIEMPRE EN MI CORAZÓN LOS NOMBRES DE AQUELLOS QUE PROPAGUEN ESTA DEVOCIÓN: el alma que se encuentra con Dios, sale a predicar las maravillas que ha vivido, busca convencer a sus hermanos de que en Dios está la fuente de la vida, es por eso que, Jesús promete un gran regalo a aquellos devotos suyos que propaguen esta misma devoción. Los nombres de quienes divulguen las promesas del Corazón de Jesús, quedarán grabados en ese mismo Corazón. Qué gracia tan grande, qué promesa tan admirable, pues, que nuestro nombre esté inscrito en el Corazón de Jesús significa que su amor está especialmente derrochado por nosotros, seamos como seamos. Que al sabernos amados por Dios, amemos también a los demás, y que la certeza de sentirnos protegidos especialmente por la misericordia de Jesús, nos impulse a trabajar para que los demás cristianos también tengan la misma certeza.


12-                     YO TE PROMETO, EN LA EXCESIVA MISERICORDIA DE MI CORAZÓN, QUE MI AMOR OMNIPOTENTE CONCEDERÁ A TODOS AQUELLOS QUE COMULGUEN NUEVE PRIMEROS VIERNES DE MES SEGUIDOS, LA GRACIA DE LA PENITENCIA FINAL: NO MORIRÁN EN DESGRACIA MÍA, NI SIN RECIBIR SUS SACRAMENTOS, Y MI CORAZÓN DIVINO SERÁ SU REFUGIO EN AQUEL ÚLTIMO MOMENTO: esta última promesa del Sagrado Corazón de Jesús nos anima a cumplir el piadoso acto de los nueve primeros viernes de mes. Esto consiste en confesar nuestros pecados, y comulgar con la gracia de Dios renovada, y hacerlo los nueve primeros viernes de cada mes. Como la historia que ya les he comentado, también nosotros podemos hacerlo, para tener la certeza de que Dios se acordará de nosotros en la última hora de nuestra vida. Danos un nuevo corazón Señor, un corazón para alabarte, para servirte, un corazón limpio, dulce, un corazón como el tuyo Señor. 

P.A
García

martes, 21 de febrero de 2017

Análisis de Filosofía Contemporánea.

¿Hacia dónde va la Filosofía en este siglo XXI?

Donald John Trump Presidente de los Estados Unidos

         Me gustaría iniciar este caminar desarrollando brevemente dos sistemas sociales nacidos hace ya varios años, el socialismo y el capitalismo, con ellos se inicia una serie de consideraciones de la realidad social, lo que exige respuestas ante estos dos sistemas, y en resumen un potencial aporte es la corriente filosófica llamada existencialismo.

         El socialismo, definido por la Real Academia Española, es un sistema de organización social y económica basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y distribución de los bienes. El socialismo ha sufrido decadencia por los errores que sus intelectuales no previnieron. Aunque en razón el socialismo presenta una forma justa de sociedad, tiene sus fallas en la praxis de los pueblos, por ejemplo en Venezuela se ha tratado de implantar un “socialismo del siglo XXI”, tal y como lo pensó el Presidente Hugo Chávez, quien en uno de tantos discursos expresó que:“Hemos asumido el compromiso de dirigir la Revolución Bolivariana hacia el socialismo y contribuir a la senda del socialismo, un socialismo del siglo XXI que se basa en la solidaridad, en la fraternidad, en el amor, en la libertad y en la igualdad”, esta idea inicial se ha visto desacreditada por la realidad que atraviesa el país, porque es notable la desigualdad y la falta de libertad de pensamiento y de expresión, de igual manera se evidencia la falta de amor y de fraternidad de quienes gobiernan este país, porque aun viendo la desgracia del pueblo venezolano, pretenden permanecer en el error.

        Por otro lado, el capitalismo es un sistema social y económico que proviene del interés de la propiedad privada sobre el capital como instrumento de producción, que se encuentra principalmente formado por relaciones empresariales afines a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines económicos. En la actualidad, el capitalismo ha sufrido críticas, la mayoría de las cuales centran su queja en la moral del capitalismo basada en el negocio y la economía, es decir, la escala de valores del ser humano va a depender de lo que se adquiera, de lo que se produzca.
 

Un ejemplo de capitalista emprendedor lo encontramos en el Presidente de los Estados Unidos de América, el Sr. Donald John Trump, quien en los últimos días ha demostrado que su principal tarea es Make América great again, hacer América grande de nuevo”, y para esto el capitalismo es su principal herramienta, pero se corre el riesgo de abandonar la fraternal convivencia entre los países del mundo, puesto que los intereses de este sistema es simplemente fortalecer aún más la economía de los grandes países, dejando a un lado, casi en el olvido a los países pequeños.

         Estos dos sistemas sociales han tenido su profunda huella en el pensamiento del hombre actual, del hombre del siglo XXI, y sobre todo porque los gobiernos de las naciones se han repartido los años de administración entre un sistema y otro. Las consecuencias de esto son devastadoras, pues se llega a la aceptación de lo ilógico de las realidades humanas, ya no se apuesta por las utopías y por el progreso en conjunto, ahora todo centra su afán en el progreso individual. Además, el causante de la mayor desgracia en ambos sistemas sociales, es el descubrir el gran poder que tiene el lenguaje, es decir, el giro lingüístico, que mal usado arrastra tras sí a los errores despiadados de pensamientos individualistas.

         En conclusión, la filosofía del siglo XXI, va orientada hacia una ética convencional, donde lo bueno, lo bello y lo verdadero dependerá de la manera de pensar de cada individuo, y esto es peligroso, porque si el ser humano decide vivir sin ley, se corre el riesgo de perder lo que se ha logrado a través de los años, con el aporte de grandes pensadores. En nuestros días, hay una gran crisis, pero más que crisis económica, yo diría que lo que sufrimos es una seria crisis de moralidad, pues ya nadie quiere hacer el bien común, sino el propio. La misión de la Iglesia como institución y como sacramento de salvación, es aportar con su sabiduría de madre y maestra a la sociedad, sin callar, sin omitir juicios, porque de lo contrario estaría apoyando la desgracia.

         Debe evitarse, con los métodos que sean necesarios, esta ética convencional, porque ésta es permisiva, y le da la mayor importancia a la estética que a los valores realmente éticos y morales. Y es que realmente nuestro pensamiento no es coherente, por el contrario es caótico, sin embargo, hay que hacer frente a esta realidad y luchar incansablemente por la humanidad que se nos está escapando de las manos.

P.A
García

viernes, 10 de febrero de 2017

Elis Fernando hoy está de cumpleaños

EL FILÓSOFO CHIGUARERO
Seminarista Elis Fernando Gutiérrez Rojas 

         Dios llama a su servicio, y lo hace de distintas maneras y en diferentes momentos. A algunos los llama al amanecer, a otros al medio día y a otros al atardecer. Lo importante de todo esto es que, la vocación a la que Dios nos llama, es una misión especial, y él mismo se encarga de capacitarnos para cumplir con esta misión de la mejor manera.

         Fernando es un nombre de pila español de varón, derivado del germánico Firthunands (de Firthu, "paz" o "libertad" -en alemán actual Friede- y nands, "audaz", "valeroso" o "temerario"). No hay consenso en el significado, que podría ser "vida aventurera" o "el que se atreve a todo por la paz"

Elis Fernando Gutiérrez Rojas, es un joven seminarista de la Arquidiócesis de Mérida, es el quinto de los seis hijos del Sr. Elides Gutiérrez Márquez, natural de Los Limos, y de la Sra. Rosa María Rojas Salas, natural de Chiguará. Sus hermanos son, José Lisandro, María Alexandra, Renso Javier, Lino Germán y Gabriel Alejandro.

Elis Fernando nació a las 6:00pm del sábado 10 de febrero de 1990, en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes, de la ciudad de Mérida. El recién nacido fue llevado a la población de Chiguará, donde le esperaba el calor de un hogar feliz; allí creció junto a sus hermanos, compartiendo su niñez con vecinos y demás amistades, y bajo el cuidado de sus padres. A la edad de cuatro años, fue llevado ante el Pbro. Antonio Viedma Moreno, y éste le suministró el sacramento del bautismo el 05 de marzo de 1994, en el Templo Parroquial de Chiguará, Parroquia San Antonio de Padua, incluyéndolo así en el pueblo de Dios; y a los siete años, el 05 de agosto de 1997, fue confirmado por Monseñor Marco Tulio Ramírez, en la Parroquia del Espíritu Santo – Santuario del Santo Cristo, de la población de La Grita, estado Táchira. Por su parte, la Primera Comunión la recibió de manos del Pbro. Luis Enrique Bejarano, el 08 de diciembre de 2001.

Estudió su primaria en la Unidad Educativa Bolivariana Estado Nueva Esparta en Chiguará. Su bachillerato lo cursó en el Liceo Bolivariano Francisco Antonio Uzcátegui, obteniendo el Título de Bachiller en Ciencias en 2007. Posteriormente realizó estudios de Radiología en la Universidad de Los Andes; en dicha carrera completó cinco semestres, destacándose su intelecto en las pasantías en el Hospital Universitario; estos estudios le fueron muy útiles, pues todos sabemos que sus conocimientos los ha puesto en práctica por el bien de sus hermanos. Mientras llevaba una vida normal de joven universitario, Elis Fernando formó parte del Grupo de Teatro San Antonio de Padua, y allí, en dos oportunidades, (2012 y 2013), realizó el papel de Jesucristo en los Viacrucis vivientes.

En su vocación juvenil y misionera, ha participado activamente en dos Encuentros Nacional de Jóvenes, ENAJO, Valencia 2012 y Barquisimeto 2015, momentos en los que ha puesto sus dones al servicio de la Iglesia venezolana y ha acrecentado su vocación, pues se ha dado cuenta de la gran necesidad de sacerdotes que tiene nuestro país.

Elis Fernando, es un compañero de camino que posee el don de la amistad, esto lo hace una persona cercana. Como compañero de curso es excelente, responsable con sus tareas, puntual y aseado, el orden es virtud que manifiesta todo el tiempo, sabe compartir y comprender a los demás.

Como seminarista, le hemos conocido su gran celo pastoral; sabemos que en tiempos de misiones se esfuerza por hacer llegar el Evangelio a todos; su predicación es sencilla pero sustanciosa, y deja espacio en su vida para que el Espíritu Santo obre a través de su persona. Ha compartido experiencias de pastoral en la Guardia Nacional, como catequista de los sacramentos de iniciación cristiana; en la Catedral de Mérida, metiéndose de lleno en los barrios del centro de Mérida; y actualmente está trabajando pastoralmente los fines de semana en la Parroquia de San Rafael de Mucuchíes.

Elis Fernando, hoy está cumpliendo 27 años de edad, y cursa el III de Filosofía en el Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida; en este día especial, sus compañeros de curso queremos felicitarlo y asegurarle nuestras oraciones por su salud espiritual y corporal, y pedimos con fe al Señor que le siga derramando sus bendiciones, y que lleve a feliz término la buena obra que ha comenzado en él, y que por la intercesión de Santa Escolástica de Nursia, la santa que celebramos hoy, nuestro compañero sea santo. Señor, danos sacerdotes santos. ¡Viva Chiguará!

Seminarista Elis Fernando Gutiérrez Rojas

P.A
García